Rezago educativo agrava crisis de desplazados en Parral; empleo formal, casi inalcanzable
Las familias expresaron que “en Guadalupe y Calvo hace falta un gobierno que en verdad ayude que no sólo digan que lo van hacer y estén protegidos en sus casas, sino que en verdad actúen por quienes más los necesitamos”
El Gobierno Municipal realizó labores de poda, retiro de residuos y limpieza general en la Unidad Deportiva CNOP, como parte de acciones de mantenimiento para mejorar las condiciones del espacio utilizado por deportistas y familias
El último traslado de Abraham Alejandro F.D. se llevó a cabo el 24 de marzo con el fin de que rinda una declaración como presunto responsable del asesinato
Algunos fueron desplazados de sus hogares en la sierra y hoy enfrentan un problema de precariedad / Foto: Archivo / El Sol de Parral
A un año del desplazamiento forzado alrededor de 60 personas provenientes del Seccional de Dolores en Guadalupe y Calvo expusieron que dentro de las principales barreras que enfrentan en Parral no sólo es la falta de vivienda o ingresos, sino el rezago educativo, ya que mas de la mitad no sabe leer ni escribir, otros solo culminaron su primaria, pero no cuentan con sus certificados.
De acuerdo con testimonios de las propias familias, fue el 14 de diciembre del 2024 cuando fueron victimas de desplazamiento forzado, ya que la violencia generada por grupos criminales los obligaron a salir de inmediato de sus hogares, dejando atrás su patrimonio que han construido durante varios años.
“Nos sacaron de nuestras casitas, nos dijeron que debíamos irnos, en menos de 24 horas juntamos una poca de ropa y salimos huyendo para salvar nuestras vidas y las de nuestros hijos, es lamentable ya que dejamos todo atrás, algunos no podíamos cargar mas ya que ni vehículo teníamos”.
Al llegar a Parral, mencionó que dejaron a tras la violencia, sin embargo nuevos desafíos venían ya que debían cubrir sus gastos de renta, luz, agua.“Nosotros venimos de un ranchito, no estábamos acostumbrados a realizar estos pagos, por lo que tuvimos que empezar de cero”.
Explicaron que dentro de las principales dificultades para lograr sobrevivir en Parral, es lograr obtener un empleo ya que al menos la mitad de las personas adultas desplazadas solo concluyó la primaria y algunas ni siquiera saben leer o escribir con fluidez, lo que complica aún más su inserción laboral en la ciudad.
“En muchos trabajos te piden mínimo el certificado de primaria o secundaria, y muchos no lo tenemos. Otros apenas sabemos leer y escribir, y eso nos cierra puertas”, relató una madre de familia que salió de su comunidad junto con sus hijas tras recibir amenazas que les dieron 24 horas para abandonar el lugar.
El cambio de vida ha sido drástico para estas familias de al menos 14 comunidades del municipio serrano que tuvieron que salir huyendo a causa de la violencia. En sus comunidades no pagaban renta ni servicios básicos, pues habitaban viviendas propias, aunque humildes. En la ciudad, además de cubrir estos gastos, deben competir por empleos formales para los cuales no cuentan con estudios comprobables.
De igual forma mencionaron que además la falta de documentos oficiales también representa un obstáculo, ya que en la huida muchas familias solo pudieron llevar lo indispensable, dejando atrás papeles escolares y personales. “Algunos desconocemos muchas cosas, la vida aquí es muy diferente lo cual nos complica aún más nuestra situación”.
Ante este panorama, algunos han optado por empleos informales o trabajos eventuales, mientras que otros han considerado regresar a sus comunidades pese al riesgo, debido a que en la ciudad no han logrado estabilidad económica que requieren para sus familias.
“En Guadalupe y Calvo hace falta un gobierno que en verdad ayude que no solo diga que lo van hacer y estén protegidos en sus casas con escoltas, sino que en verdad actúen por quienes más los necesitamos”, así lo expresaron durante el desarrollo de la entrevista.
Las familias desplazadas coinciden en que, además de apoyo humanitario, se requieren facilidades para el acceso a empleos, acercamiento a programas de alfabetización y capacitación para el trabajo que les permitan integrarse de manera digna y segura, y evitar que el rezago educativo se convierta en una segunda forma de exclusión tras haber sido víctimas de la violencia.
Es de señalar que también buscaron el acercamiento con el presidente municipal Salvador Calderón Aguirre para ver la manera en como se pueden coordinar acciones para mejorar sus condiciones de vida, por lo que le expusieron sus necesidades para la gestión de apoyos.