Localmiércoles, 14 de enero de 2026
Sequía obliga a productores de Jiménez a perforar pozos de hasta 500 metros
La falta de lluvias ha secado mantos freáticos, por lo que más de 100 productores han incrementado inversiones para acceder al agua
La falta de lluvias ha secado mantos freáticos, por lo que más de 100 productores han incrementado inversiones para acceder al agua

La sequía ha puesto en jaque a cientos de productores en el municipio de Jiménez, quienes en los últimos años han experimentado un cambio en el ciclo de lluvias, dejando secos los mantos freáticos, provocando a su vez que más de 100 agricultores tengan que perforar hasta 500 metros de profundidad los pozos para obtener agua. Al respecto, Roberto Baca, titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) del distrito Río Florido, dijo que ello representa al 10% de los campesinos, quienes han tenido que duplicar o triplicar la inversión para mantener a flote sus cultivos.
La sequía que se ha prolongado durante los últimos cinco años ocasionó una severa afectación a los campesinos que buscan sobrevivir a la siembra de productos como la cebolla, el chile y el tomate. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, esta situación ha obligado a los agricultores a buscar alternativas para subsistir, aunque les cueste el doble o el triple.
Roberto Baca, titular de la oficina regional de la Sader con sede en Jiménez, declaró que en el distrito Río Florido existe un padrón que ronda los 975 pozos de agua, de donde los campesinos extraen el vital líquido para mantener sus siembras y tener cosecha. No obstante, lamentó que en el último lustro no haya habido suficientes lluvias, dejando afectaciones en el manto freático.
Baca detalló que el problema de la sequía se refleja en que dichos cuerpos de agua subterráneos se han agotado y que los campesinos pasaron de perforar sus pozos de 100 metros hasta medio kilómetro de profundidad, lo que les incrementó el costo operativo y la inversión hasta un doble o triple. “Tenemos 975 pozos en total, y tendremos 100 de 500 metros (...). Los mantos acuíferos han ido bajando poco a poco y el capital de los campesinos está en los nogales y buscan de dónde sacar agua”, afirmó el entrevistado, quien añadió que extraer agua de esta profundidad les ocasiona un costo más elevado.
Según dijo, el precio no solo es la perforación, sino que se debe implementar una bomba más grande, y esto deriva en el consumo alto de energía eléctrica y, a su vez, en incrementar la cuota eléctrica. Además, explicó que también deben purificar el agua, pues al venir de una profundidad de tal magnitud trae consigo metales pesados que son dañinos para los cultivos.
Roberto Baca subrayó que, en promedio, la profundidad de los pozos en esta región desértica es de 250 metros, pero que de manera paulatina son más los campesinos que optan por perforar más sus pozos para obtener agua suficiente y garantizar la cosecha durante los meses correspondientes.
Cabe destacar que en el distrito de Río Florido, en el que convergen los municipios de Jiménez, Valle de Allende y López, tienen principalmente siembras de nogales y es la actividad que más consumo de agua representa, debido a que es necesaria para el desarrollo de cada árbol. No obstante, también hay siembras de cebolla, tomate y chile en diferentes presentaciones.
El comisionado de la Sader lamentó las condiciones del clima en la región sur de Chihuahua, en donde la sequía ha puesto en jaque a cientos de productores que diariamente trabajan la tierra para colectar el producto natural que posteriormente es procesado por las industrias. “Espero que este año nos llueva suficiente para que los mantos freáticos se rellenen”, concluyó Roberto Baca.