Señalan que el incremento en los gastos responde a diversos factores, entre ellos el incremento en salarios, combustibles y el alza generalizada de precios
El Gobierno Municipal realizó labores de poda, retiro de residuos y limpieza general en la Unidad Deportiva CNOP, como parte de acciones de mantenimiento para mejorar las condiciones del espacio utilizado por deportistas y familias
Edmundo Chacón presenta las botellas oficiales de la FIFA en Parral / Foto: Javier Cruz/ El Sol de Parral
En el corazón del restaurante La Casa del Tequila, donde también se encuentra el hotel boutique Viejo Mundo, se han sumado tres nuevas joyas a sus vitrinas: botellas conmemorativas del Mundial de Fútbol 2026 que se celebrará en la FIFA 2026 en México, Estados Unidos y Canadá. Con esta incorporación, la considerada colección de tequila más grande del mundo alcanza ya las 3,300 botellas distintas, todas diferentes entre sí, según dio a conocer su propietario, Edmundo Chacón.
Las tres piezas fueron un regalo especial de sus hijas, quienes sorprendieron al coleccionista con las botellas oficiales que actualmente se comercializan en Estados Unidos como edición conmemorativa del próximo mundial. “Es la nueva de este año, del que va a haber en México, Canadá y Estados Unidos”, compartió con entusiasmo mientras mostraba las botellas recién colocadas en una de las vitrinas principales.
El crecimiento de la colección ha sido constante. Hace ocho años, cuando decidió trasladar sus 1,800 botellas al espacio actual, dentro del restaurante que alberga también el hotel boutique, difícilmente imaginaba que la cifra se duplicaría. Hoy, con 3,300 piezas, el acervo no solo ha aumentado en número, sino en valor histórico, cultural y sentimental. “Más de la mitad me las han regalado”, explicó, subrayando que cada botella tiene detrás una historia: quién se la obsequió, en qué contexto o desde qué país llegó.
No todas las botellas destacan por el licor que contienen, sino por su diseño / Foto: Javier Cruz/ El Sol de Parral
Uno de los rasgos más singulares de la colección es que no existen botellas repetidas. “Ninguna. Todas son diferentes. Cuando me regalan una que ya tengo, me la tomo”, comentó entre risas. Esta regla autoimpuesta ha permitido que cada pieza conserve su carácter único, convirtiendo el recorrido por los siete salones en una experiencia irrepetible para los visitantes.
Las botellas del Mundial 2026 representan no solo una edición especial por el evento deportivo, sino también una muestra de cómo el tequila, bebida con denominación de origen mexicana, trasciende fronteras. Aunque el destilado solo puede producirse en México, las ediciones conmemorativas y sus diseños pueden ser comercializados en otros países, como ocurre con estas piezas adquiridas en territorio estadounidense y ahora resguardadas en Parral.
Para Chacón, el valor de una botella no siempre radica en su precio. En su colección existen ejemplares que pueden alcanzar cifras elevadas por el diseño, mientras que el contenido puede no ser necesariamente el mejor. En contraste, también conserva tequilas de gran calidad cuyo atractivo está en su proceso y tradición. Sin embargo, en el caso de las botellas mundialistas, el significado se centra en el momento histórico que representan: la antesala de un evento que unirá a tres naciones en torno al fútbol.
El propietario destacó que mantener en óptimas condiciones las piezas implica un trabajo permanente de limpieza y cuidado. Las vitrinas no solo resguardan tequila, sino también memoria: fotografías antiguas, artesanías locales y detalles que complementan el recorrido. Todo forma parte de un concepto que mezcla identidad regional con cultura mexicana.
Entre las piezas más valiosas no solo por su antigüedad sino por su historia, destaca una botella de 1905 de José Cuervo, considerada la más antigua de la colección. Se trata de una edición que conmemoraba 25 años de la casa tequilera. “No la tienen ni ellos”, comentó Edmundo Chacón al revelar que incluso representantes de la marca han mostrado interés en adquirirla. Actualmente, una botella similar se encuentra en subasta con un valor aproximado de 360 mil pesos, lo que da una idea del tesoro histórico que resguarda.
Esa pieza llegó a sus manos gracias a un regalo del exgobernador Fernando Baeza, quien la había conservado durante años con la intención de abrirla en una fecha especial familiar. Finalmente decidió entregarla para que formara parte de la colección. “En ningún lugar está mejor que aquí”, fue la frase con la que, según relató Chacón, se concretó el obsequio.
Otra sección llamativa es la dedicada a figuras públicas y celebridades. Entre ellas sobresalen dos botellas inspiradas en Diego Maradona, en versiones blanco y reposado, que combinan la pasión futbolera con el diseño comercial del tequila. Estas piezas dialogan ahora simbólicamente con las nuevas botellas del Mundial 2026, reforzando el vínculo entre el deporte y la bebida mexicana.
Las botellas conmemorativas del mundial ya están en exhibición en el museo y hotel la casa del tequila. / Foto: Javier Cruz / El Sol de Parral
No todas las botellas destacan por el licor que contienen, sino por su diseño. Un ejemplo es la marca Casino Azul, famosa por sus envases en forma de jaguar o figuras ornamentales que pueden alcanzar precios de hasta 25 mil pesos. “Es muy caro por la botella, pero el tequila no es tan bueno”, explicó el coleccionista, evidenciando su conocimiento como catador y no solo como acumulador de piezas.
También hay espacio para la innovación internacional. Una botella de Casa Dragones diseñada con intervención asiática demuestra cómo el tequila mexicano puede reinterpretarse estéticamente en otros mercados sin perder su esencia. En palabras de Chacón, el diseño puede transformar una botella en una obra de arte, aunque el contenido siga siendo producido bajo la estricta denominación de origen mexicana.
Cada salón guarda relatos distintos: botellas traídas de Alemania, Francia e incluso África por empresarios que visitan el lugar; artesanías diseñadas por el propio propietario y elaboradas por manos locales; y ediciones especiales que narran aniversarios, homenajes o momentos históricos. “Cada tequila tiene una historia y un detalle”, afirmó Chacón, dejando claro que más que una colección, lo que resguarda es un archivo líquido de memorias, afectos y acontecimientos que han quedado encapsulados en vidrio.
Con la llegada de estas tres botellas conmemorativas, La Casa del Tequila no solo incrementa su inventario, sino que suma un capítulo más a una historia construida a base de regalos, viajes y pasión por el destilado nacional. De cara al Mundial 2026, las vitrinas ya están listas para recordar que, así como el fútbol une continentes, el tequila, orgullosamente mexicano, también ha conquistado al mundo y hoy tiene en Parral un santuario que sigue creciendo botella a botella.