Localmiércoles, 4 de febrero de 2026
Trámites del INAH frenan inversión en el Centro Histórico de Parral, asegura Canaco
El INAH asegura que los procesos son requisitos legales establecidos junto con otras instituciones y no caprichos
El INAH asegura que los procesos son requisitos legales establecidos junto con otras instituciones y no caprichos

La Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Parral alertó que los trámites y lineamientos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se han convertido en un factor que inhibe nuevas inversiones, particularmente dentro del polígono del Centro Histórico, al dificultar remodelaciones, demoliciones y adecuaciones necesarias para la operación de negocios. Sin embargo, el delegado del INAH en Chihuahua, Jorge Carrera, defiende que estos procesos son requisitos legales necesarios para preservar el patrimonio, y no caprichos institucionales.
El presidente de Canaco Parral, Fidel Florez, señaló que incluso propiedades que no están catalogadas como monumentos históricos enfrentan restricciones excesivas, lo que provoca retrasos, mayores costos y desánimo entre empresarios que buscan emprender o rehabilitar espacios comerciales. “Desde el 8 de diciembre solicité el permiso al INAH… me otorgaron el dictamen y me lo rechazaron, te estoy hablando de un mes, y luego me pusieron peros hasta por la pintura y los anuncios”, expresó.
Carrera, por su parte, lamentó no conocer detalles específicos de las quejas, pero enfatizó que los trámites no son inventados por el INAH, sino establecidos por la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) y la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos de 1972. “Nosotros no los establecemos; son procesos técnicos y legales que requieren cuidado para evitar incumplimientos que podrían inculparnos”, explicó el delegado, comparando la situación con otros trámites burocráticos en México.
Florez relató que el proceso implica contratar arquitectos, presentar proyectos técnicos detallados y cumplir con especificaciones que, además de ser complejas, suelen modificarse durante el trámite. A esto se suma que muchos de los procedimientos deben realizarse de manera electrónica en la ciudad de Chihuahua, lo que obliga a traslados y pérdida de tiempo para los solicitantes.
En este sentido, Carrera argumentó que autorizar obras sin apego a los lineamientos podría someterlo a procedimientos legales, y comparó la tramitología del INAH con otros sectores, como la gestión de pequeños productores, donde él mismo ha enfrentado mayores problemas. “Es un asunto de revisión general y tramitología; hay trámites que se resuelven rápido, y para las inconsistencias ofrecemos capacitación y asesoría gratuita”, aseguró, negando que el INAH sea el más “inquisidor” en estos procesos.
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El dirigente empresarial subrayó que estas exigencias no solo afectan a grandes inversionistas, sino también a pequeños comerciantes y propietarios de viviendas. “Todo está hecho para mantener lo histórico, pero nos perjudica en la cuestión de funcionalidad a este tiempo; si quieres ampliar una recámara o adecuar un local, simplemente no puedes”, sostuvo.
Carrera invito a comparar con ciudades como París, Madrid o Álamo, donde restricciones visuales estrictas, como la prohibición de anuncios neón o espectaculares, preservan el atractivo turístico sin afectar ventas. “A veces confundimos la luminosidad con posibilidades de venta; lugares turísticos como Parral no necesitan anuncios desorbitados para ser exitosos”, defendió, recordando que muchos espacios comerciales en la zona prosperan sin ellos.
Otro de los problemas señalados es la obligación de utilizar materiales tradicionales, como adobe o vigas antiguas, los cuales son difíciles de conseguir y considerablemente más costosos que los materiales modernos, lo que eleva el presupuesto de cualquier obra y vuelve inviable muchos proyectos.
De acuerdo con Florez, esta situación provoca que fincas en mal estado permanezcan abandonadas, ya que no se permite su demolición ni una reconstrucción adecuada, generando riesgos de seguridad. “Son fincas que se están cayendo y el INAH no te deja derrumbarlas ni remodelarlas para hacer un lugar seguro”, afirmó.
Finalmente, el presidente de Canaco pidió que el INAH establezca lineamientos más claros y accesibles para la población, ya que actualmente los requisitos están llenos de tecnicismos difíciles de entender. “Que den las especificaciones de una manera clara, porque si no las entiendes es otro mes perdido y si no las acatas, es multa; así no se puede incentivar la inversión”, concluyó.