Desplazados por la violencia cargan miedo, pérdidas y trauma: cerca de 500 personas requieren atención psicológica en Parral
“Es gente que ha tenido que ver lo más cruel que puede vivir una persona. Han presenciado asesinatos, privaciones de la libertad, balaceras y enfrentamientos armados. Son escenas que nadie debería vivir, y mucho menos niños”, señalaron.
“Ella dice que tiene miedo de que esas personas sean malas, que puedan hacerle daño a ella o a su familia. Es una reacción que refleja el trauma que están viviendo”.
“Ellos no saben lo que es vivir con ese miedo todos los días. No saben lo que es esconderse porque piensas que te van a matar. No saben lo que es salir huyendo en la madrugada porque el crimen organizado llegó a tu comunidad”.
“Ese niño era inocente. Estudiaba en la secundaria y soñaba con tener un mejor futuro. Así como lo mataron a él, nadie nos asegura que algo así no le pueda pasar a nuestros hijos”.
“Antes de que todos saliéramos huyendo de Atascaderos se llevaron a un señor. Nunca volvimos a saber de él. Lo más seguro es que lo hayan matado y que su cuerpo haya quedado abandonado en la sierra”.
De acuerdo con el colectivo Nuevo Amanecer, esta realidad ha provocado graves afectaciones en la salud mental de las familias, especialmente en los niños, quienes han crecido normalizando la violencia.
“No es posible que los niños ya sepan que cuando se escuchan balazos tienen que esconderse. No es posible que sepan cómo protegerse de algo así cuando lo único que deberían hacer es jugar frente a sus casas”.
Atención psicológica especializada: Una necesidad urgente entre las familias desplazadas de la sierra
“La mayoría quiere quedarse en Parral por ahora. Lo que estamos buscando es que puedan recibir terapia, que tengan apoyo profesional para reconstruir su salud mental y empezar a dejar atrás todo el infierno que vivieron”.
En algunos casos, señalaron, la atención psicológica incluso podría brindarse a distancia mediante llamadas telefónicas o videollamadas, con el objetivo de que las familias reciban ayuda lo antes posible.
Godínez Ortega saltó a la luz pública luego de que su padre –también médico- fue secuestrado en noviembre de 2017, sin que hasta la fecha se informe de su paradero
Las familias han solicitado atención psicológica especializada. / Foto: Abraham Holguín / El Sol de Parral
El desplazamiento forzado que sufrieron en el último mes más de 500 personas originarias de Guadalupe y Calvo provocó que al menos 23 de ellas presentaran severos cuadros de estrés, ansiedad y depresión al ser obligadas a dejar sus hogares, trabajo y estilo de vida. Para el colectivo Nuevo Amanecer urge que todas estas víctimas, particularmente adolescentes y adultos mayores, reciban atención psicológica ya que la mayoría reportan secuelas por daño emocional al haber sido testigos incluso de que criminales quemaran sus casas, además de que casi el 50% se rehúsa a volver a la Sierra.
Las más de 200 familias que llegaron a Parral huyendo de la violencia y la inseguridad en Guadalupe y Calvo no solo enfrentan la pérdida de sus hogares y empleos, sino también una profunda carga emocional que afecta su salud física y mental. Mientras los niños presentan problemas de salud más visibles, como enfermedades gastrointestinales, los adultos cargan con depresión, estrés y la ansiedad, reflejándose incluso en síntomas físicos.
El titular del programa Médico Cerca de ti, Jorge Luis Terrazas, informó que se ha brindado la atención médica a las personas a través de las unidades móviles y el consultorio en el Centro Comunitario del Paseo del Almanceña. Hasta la fecha, atendieron a más de 80 personas, entre niños y adultos que solicitaron el servicio.
Las consultas incluyen diagnóstico y tratamiento por cuestiones de gripa, alergias y enfermedades gastrointestinales en niños, así como revisiones generales para adultos como presión alta y glucosa . Sin embargo, en adultos se ha detectado casos de estrés, ansiedad y depresión que incluso están afectando en su salud física.
“Muchos adultos viven con miedo, incertidumbre y una presión constante por el futuro de sus familias, algunos hasta perdieron sus negocios”, explicó que esta situación provoca insomnio, tensión física, malestares estomacales y un nivel de ansiedad mayor.
Se estima que alrededor de 23 adultos presentaron síntomas claros de estrés, ansiedad, depresión, aunque advirtió que la cifra real podría ser mayor, ya que no todos expresan abiertamente sus sentimientos. Este impacto emocional se refleja también en sus interacciones familiares y en la manera en que afrontan la vida diaria, lo que subraya la necesidad de atención psicológica complementaria a la médica.
Adolescentes y adultos mayores se encuentran entre la población más afectada emocionalmete. / Foto: Rosy Reyes / El Sol de Parral
Los adultos desplazados señalan la carga emocional que conlleva abandonar sus hogares, perder trabajos y enfrentar un futuro incierto. “Se refleja en todo: en su digestión, en su sueño, en cómo se sienten cada día”, indicó el titular de Medico Cerca de Ti, Jorge Luis Terrazas. “Si bien atendemos sus enfermedades físicas, también es urgente apoyo emocional para que puedan recuperar algo de estabilidad en sus vidas”.
Mencionó que el seguimiento a estas familias demuestra que la atención a desplazados va más allá de cubrir necesidades físicas inmediatas. Para los adultos, el acompañamiento psicológico es igual de importante, pues la presión emocional puede afectar su salud general.
En cuestión de los infantes mencionó que presentan cuadros de diarrea, estreñimiento y otras enfermedades gastrointestinales, consecuencia directa de la tensión de la situación, cambios en la alimentación y el entorno. Aunque los síntomas son físicos, también están ligados al estrés que viven al adaptarse a un nuevo lugar y separarse de sus rutinas y seguridad familiar.
Resaltó que a través de unidades móviles médicas y el consultorio en el Centro de Paseos de Almanceña han proporcionado tratamiento y seguimiento, asegurando que los menores reciban atención gratuita y continua
El miedo, la incertidumbre y los recuerdos de la violencia siguen presentes en la vida de las familias que recientemente llegaron a Parral tras verse obligadas a abandonar sus hogares en la sierra. Representantes de las familias desplazadas, así como integrantes del colectivo Nuevo Amanecer, advirtieron que prácticamente todas las personas que se encuentran en esta situación requieren atención psicológica urgente, estimando que la cifra ronda las 500 personas, entre niñas, niños, adolescentes, adultos y adultos mayores.
A través del acercamiento que han mantenido con más de 200 familias que arribaron al municipio, los integrantes del colectivo han podido conocer de primera mano el profundo impacto emocional que la violencia ha dejado en cada uno de ellos. Muchos aún se encuentran en estado de shock, otros luchan por contener el llanto al recordar lo vivido y algunos simplemente no logran hablar.
De acuerdo con los testimonios recabados, la violencia no solo los obligó a dejar sus comunidades, sino que también les arrebató la tranquilidad, la seguridad y los proyectos de vida que habían construido durante años.
En algunos casos, el diálogo con las familias desplazadas ha sido particularmente difícil. Hay personas que al intentar relatar lo ocurrido simplemente se quiebran emocionalmente: “Muchas veces cuando comenzamos a hablar con ellos no logran expresar lo que sienten. Empiezan a llorar. El dolor y el miedo siguen muy presentes”, explicaron.
A través de Médico Cerca de Ti se han atendido gratuitamente a familias, en especial a menores por porblemas gastrointestinales. / Foto: Rosy Reyes / El Sol de Parral
Uno de los casos que más ha impactado a los voluntarios es el de una adolescente que sufre episodios de miedo constante. Cada vez que observa a personas desconocidas se llena de ansiedad y comienza a llorar.
Los representantes del colectivo señalaron que los adolescentes y los adultos mayores se encuentran entre los sectores más afectados emocionalmente, ya que muchos de ellos fueron testigos directos de la destrucción de sus hogares y del ataque a sus comunidades.
En varios casos, las familias recuerdan con dolor cómo sus viviendas fueron incendiadas, perdiendo en cuestión de minutos todo lo que habían construido durante años de trabajo: “No solo perdieron su casa. Perdieron su patrimonio, sus recuerdos, años de esfuerzo y sacrificio. Ahora están empezando prácticamente desde cero y sin saber cómo volver a levantarse”.
Aunque algunas autoridades han señalado que las condiciones de seguridad en la región han mejorado, el miedo de regresar sigue siendo demasiado grande para la mayoría de las familias. Por ello, muchas de ellas han manifestado su intención de permanecer por más tiempo en Parral mientras buscan reconstruir sus vidas.
Entre los relatos más dolorosos que comparten las familias se encuentra el asesinato de un adolescente de 14 años en la comunidad de Atascaderos, quien fue atacado a balazos por integrantes del crimen organizado cuando se encontraba reunido con amigos.
Historias como esa han quedado profundamente marcadas en la memoria colectiva de quienes tuvieron que huir de la sierra. Las familias también han narrado episodios en los que grupos armados llegaban a las viviendas y se llevaban a los hombres por la fuerza, sin que se volviera a saber de ellos.
Más del 50% de la población se niega a retornar por la violencia de la región. / Foto: Abraham Holguín / El Sol de Parral
Ante este panorama, las familias desplazadas han señalado que una de las necesidades más urgentes es recibir atención psicológica especializada, que les permita comenzar a sanar las heridas emocionales que dejó la violencia.
Para ello, los representantes del colectivo informaron que estarán gestionando apoyo a través de diversas instituciones y organismos, entre ellos la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, el Instituto de la Mujer, Cappsifam y el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (Cedehm).
Mientras tanto, los desplazados continúan intentando adaptarse a una nueva realidad lejos de su tierra, cargando no solo con la pérdida de sus hogares, sino también con el peso de los recuerdos de una violencia que aún no logran dejar atrás.
Violencia desata crisis emocional en desplazados; el 50% no quiere regresar a la sierra - El Sol de Parral | Noticias Locales, Policiacas, sobre México, Chihuahua y el Mundo