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Los psicólogos llaman “descarrilamiento del tren de pensamiento” cuando se nos olvida algo que íbamos a decir / Foto: Fundación UNAM
¿Alguna vez te ha pasado que estás a punto de decir algo y, de repente, se te borra completamente de la mente? No estás solo. Este fenómeno, tan común como desconcertante, tiene una explicación científica: los psicólogos lo llaman “descarrilamiento del tren de pensamiento”.
La analogía no es casual. Nuestras ideas están conectadas como los vagones de un tren, y cualquier distracción, como el timbre del teléfono o un sonido inesperado, puede hacer que ese tren se descarrile y perdamos el hilo de lo que estábamos pensando o a punto de decir.
Según un estudio publicado en Nature Communications explica que este “descarrilamiento” tiene que ver con el sistema de frenado del cerebro. Este sistema, responsable de detener movimientos físicos ante situaciones inesperadas, como cuando una bocina de auto nos sobresalta mientras caminamos, también parece intervenir en la interrupción de los pensamientos.
Un acontecimiento inesperado parece borrar lo que estábamos pensando / Foto: Fundación UNAM
El estudio, liderado por el neurocientífico Adam Aron en colaboración con la Universidad de Oxford, se centró en el núcleo subtalámico (STN), una pequeña estructura situada en los ganglios basales del cerebro medio. Este núcleo es conocido por su papel en la detención de acciones físicas, y ahora también se le vincula con la interrupción del pensamiento.
Los investigadores analizaron la actividad cerebral de 20 personas sanas y de 7 pacientes con enfermedad de Parkinson (una condición en la que este núcleo presenta alteraciones). A los participantes se les pidió memorizar una secuencia de letras, y justo antes de la prueba de recuerdo, se les exponía a sonidos. En algunos ensayos, se usó un sonido inesperado, como el canto de un pájaro proveniente de un móvil. El resultado: cuanto más se activaba el núcleo subtalámico ante el sonido, peor era el recuerdo de las letras.
Este hallazgo sugiere que el mismo sistema cerebral que frena el cuerpo también puede detener el pensamiento. Tal como lo explica Aron: “Un acontecimiento inesperado parece borrar lo que estábamos pensando”. La idea es que este “frenazo cognitivo” podría haber evolucionado como un mecanismo de supervivencia.
Imagínate a un ancestro en la sabana africana, recolectando leña y pensando en la cena, cuando de pronto escucha un crujido en la hierba. Su cerebro detiene tanto el cuerpo como el pensamiento para enfocar toda su atención en identificar el posible peligro. Este reflejo pudo haber sido decisivo para su supervivencia y, por tanto, se mantuvo en la evolución humana.
Un sonido inesperado puede hacer que perdamos el hilo de lo que estábamos pensando o a punto de decir / Foto: Fundación UNAM
Este sistema también podría explicar por qué personas con Parkinson, donde el STN no funciona de manera normal, suelen tener pensamientos más lineales y difíciles de interrumpir. De hecho, este núcleo es el objetivo habitual de los electrodos usados en la estimulación cerebral profunda, tratamiento utilizado tanto en el párkinson como en casos graves de trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).
Aunque el estudio es prometedor, los científicos subrayan que aún se necesita más investigación para confirmar si el núcleo subtalámico es el causante directo de la pérdida de memoria de trabajo. Sin embargo, los hallazgos abren la puerta a futuras investigaciones sobre condiciones como el TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad), en las que la distracción es un síntoma central.
Incluso se plantea una posibilidad intrigante: ¿sería posible activar este sistema de forma voluntaria para interrumpir pensamientos intrusivos, como los que aparecen en el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC)? Aunque por ahora es solo especulación, el camino de la ciencia ya está trazado.