Sólo dos jinetes recorrieron completos los más de 600 km de Juárez a Parral en la Cabalgata Villista 2025
José Ogaz y Juan Mariscal cabalgaron por el estado grande sin bajarse del caballo; su hazaña fue reconocida como un acto de entrega y amor por la tradición
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A partir de hoy serán recordados como los “invictos” de la Cabalgata Villista 2025. / Foto: Marcos Merendón / El Sol de Parral
En una muestra de resistencia, pasión y amor por la tradición, José Alberto Ogaz Vega, de 32 años, y Juan Luis Mariscal Mota, de 41, se convirtieron en los únicos dos jinetes de toda la Cabalgata Villista 2025 que recorrieron los 600 kilómetros desde Ciudad Juárez hasta Parral sin bajarse del caballo, completando así una hazaña que ha sido reconocida por compañeros y espectadores como un verdadero acto de valentía y entrega.
La travesía, que durante dos semanas llevó a cientos de jinetes por los mismos caminos que recorrió el Centauro del Norte, fue para ellos más que un evento histórico o una tradición chihuahuense: fue un acto de amor por sus raíces y su cultura. “No venimos en troca, no venimos acostados. Es algo pesado, sí, pero muy bonito. Algo que hacemos por gusto y para que no se pierda esta tradición”, expresó Ogaz Vega, originario de Valle de Allende.
Ambos jinetes compartieron estandarte, bandera y trayecto, turnándose entre ellos y con otros compañeros para llevar los símbolos que representan la lucha revolucionaria y el espíritu norteño. “Venir cabalgando y portando la bandera de tu patria es un orgullo. Cansa, pero se siente bonito”, relató Juan Luis Mariscal, quien vivió su primera experiencia completa en la Cabalgata.
La hazaña no fue fácil. Según narran, hubo momentos de duda, de dolor físico y agotamiento mental, especialmente durante los primeros días. “El tercer día pensé que ya no iba a poder”, confesó Mariscal, “pero con el apoyo de mi compañero nos echamos porras y lo logramos”. La fuerza de voluntad, el compañerismo y el respaldo del equipo veterinario que cuidaba de sus caballos fueron fundamentales para completar el recorrido.
Ogaz ya había completado el trayecto el año pasado en solitario. Este año, al contar con la compañía de Mariscal, el logro tuvo un sabor especial. “Ahora nos la aventamos los dos. Es una experiencia que no se compara con nada”, dijo con orgullo, destacando que esta tradición también sirve para formar lazos familiares y entre comunidades, pues muchos de los participantes se conocen a lo largo del camino.
Para ambos, el objetivo no fue solamente llegar, sino inspirar a las nuevas generaciones. “Yo tengo hijos pequeños y quiero inculcarles esta tradición. Somos gente de caballo y quiero que vean esto como algo digno, algo de lo que pueden estar orgullosos”, comentó Ogaz, quien también alentó a la juventud a sumarse y mantener viva la historia de su tierra.
Durante cada parada en los pueblos del sur de Chihuahua, los dos cabalgantes eran reconocidos como los “invictos”, los que no se habían rendido. “Todo mundo viene preguntando por nosotros, y llegar a cada comunidad y que te reconozcan por eso es una sensación increíble”, expresó Mariscal.
Su llegada a Parral marcó el final del recorrido, pero también el inicio de una leyenda dentro de la Cabalgata Villista, en la que estos dos hombres no solo cabalgaron por caminos polvorientos, sino también por la memoria histórica de un pueblo que no olvida su pasado y celebra a quienes lo mantienen vivo, kilómetro a kilómetro, paso a paso, sin bajarse jamás del caballo.