Campesinos advierten enorme fuga en presa de Valsequillo y acusan negligencia de Conagua
Los productores se encuentran preocupados porque el embalse desperdicia entre 10 y 12 metros cúbicos por segundo, es decir, mil metros cúbicos diarios
Daniel Cortés
Agricultores del distrito de riego 30, que abarca 17 municipios del suroeste de Puebla, advirtieron que la presa Manuel Ávila Camacho –principal fuente de agua para sus cultivos– presenta su fuga más grande en los últimos años.
En un contexto de sequías sin precedentes, el embalse desperdicia entre 10 y 12 metros cúbicos por segundo, lo que ha generado preocupación entre productores, misma que es avivada por la inacción de las autoridades.
La producción agrícola de este distrito representó, en 2023, un valor de aproximadamente mil 037 millones de pesos, de acuerdo con información de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Fuga se agudizó en los últimos años
La fuga en la presa de Valsequillo tiene al menos dos décadas vigente; sin embargo, era considerada “aún manejable”, reconocieron agricultores.
Mauricio Gorgonio Francisco, presidente del módulo 4, afirmó que la fuga tiene al menos 20 años de existencia. No obstante, hasta hace menos de cuatro años su impacto era menor.
Gorgonio Francisco apuntó que hace tres años la fuga comenzó a ser un problema serio para los productores agrícolas, debido a que la sequía redujo la disponibilidad de agua en la presa.
Por ese motivo, señaló que los agricultores invierten miles de pesos en sus siembras y que, incluso en temporadas donde solo hay dos riegos, ya sufrían pérdidas en sus cosechas.
Frente a ese contexto, El Sol de Puebla solicitó la postura oficial de Conagua respecto a la problemática denunciada por las y los campesinos, pero hasta el cierre de esta edición no se ha recibido respuesta.
Campesinos acusan negligencia de Conagua
“En su momento quisimos ayudar con la reparación, de algún modo, porque estamos desesperados, y nos dijeron que no podíamos hacerlo directamente, porque esto es una zona federal, y hasta podemos ir presos”, arguyó.
Sid de Jesús enfatizó que la presa Manuel Ávila Camacho fue diseñada originalmente para tener una vida útil de 50 años y actualmente lleva 79 en operación. Esto, aseguró, incrementa los riesgos de una falla mayor.
Agricultores consideran el desperdicio de agua como emergencia
Desde su perspectiva, si la fuga no se atiende de inmediato, en los próximos años la presa podría no llenarse por completo, lo que afectará la viabilidad agrícola para decenas de comunidades.
Aseguró que una eventual pérdida de agua puede ocasionar que la producción de alimentos y ganado se reduzca entre 50 y 60 por ciento en los próximos años, lo que atentará contra la seguridad alimentaria de la región.
López López insistió en que las autoridades federales y estatales deben actuar de forma inmediata y sin simulaciones, o al menos dar información clara sobre la condición de la presa.






























