Tepeixco enseña a los turistas cultura ambiental con su proyecto reconocido a nivel mundial
La junta auxiliar de Zacatlán desarrolló un esquema autosustentable a través de una cabaña natural con un sanitario seco, un sistema de captación de agua pluvial y filtración de aguas residuales
Con este proyecto buscan anclar a jóvenes a la comunidad
Contrario a disfrutar sin restricciones de la naturaleza, lo que la iniciativa busca es difundir entre los visitantes los proyectos con los que cuidan del agua en Tepeixco, con la intención de que se motiven a replicarlos en sus casas.
Baños secos: alternativa para cuidar el agua, incluso en ciudades.
La segunda opción, que es ideal para zonas rurales, consta de un módulo con capacidad para instalar dos tasas, ya que debajo de cada una se construye una cámara o especie de cisterna en donde se acumulan las heces.
Cosecha de agua y filtros domésticos, las otras alternativas
María Teodora González Flores mostró que el fogón para cocinar es un prototipo ecológico que funciona a base de pequeñas cantidades de leña y también tiene la función de proveer de calor al boiler, para tener agua caliente en la regadera.
Apelan por apoyo para hacer crecer la iniciativa
Los visitantes, dijo, han sido nacionales en su mayoría; sin embargo, también han llegado desde Japón, Alemania y Brasil, atraídos por el concepto de turismo regenerativo.
Luisa Garrido González resaltó que este último rubro asombra a quienes acuden porque la región ofrece diversos productos nativos, desde las blueberries, papa roja, chayotextle, frijol y maíz.
Para concertar una experiencia de turismo comunitario en Tepeixco, es necesario contactar directamente al grupo Tenoxtitepe, al teléfono 2221624593, ya que, por la naturaleza del proyecto, no trabajan con agencias de viajes o tour operadores.
El Juez Séptimo de Distrito en Materia de Amparo Civil señaló que al momento se trata solo de un proyecto y no existen pruebas de que esté generado un daño ambiental
La localidad indígena obtiene sus principales fuentes de ingresos a través de la agricultura y la migración. / Foto: Julio César Martínez / El Sol de Puebla
Una cabaña hecha a base de paja, tierra y baba de nopal, con un sanitario seco –que no necesita red de drenaje-, un sistema de captación de agua pluvial y de filtración de aguas residuales se erige entre la naturaleza de Santiago Tepeixco, junta auxiliar de Zacatlán. Se trata del proyecto con el que un grupo de habitantes logró posicionarse entre los nueve mejores del mundo en gestión sostenible del agua y turismo regenerativo, entre más de 2 mil 500 propuestas presentadas en la Feria Internacional de Turismo (Fitur Next), realizada en España, en enero.
La cabaña es el resultado de una preocupación que surgió hace cuatro años, cuando el boom de la plantación de berries, la tala clandestina y la cacería amenazaron la biodiversidad de Tepeixco, una comunidad indígena en donde la agricultura y la migración han sido las principales fuentes de ingresos para sus habitantes, hasta que un grupo de vecinos confió en que era posible atraer turismo si se cuidaba de los recursos naturales.
Esa iniciativa surgió del grupo denominado Tenoxtitepe, todos juntos por Tepeixco, pero posteriormente tomó forma en el proyecto Edificadoras de Turismo, que ha concretado una oferta que dista de los atractivos convencionales en los pueblos mágicos.
Aquí no queremos que vengan camiones llenos de visitantes, aquí recibimos a pocas personas que sepan apreciar lo que tenemos y aprendan a cuidar el aguacomentó Alma Selene Pérez Guerrero, integrante del grupo.
Tepeixco es una localidad ubicada al sur de Zacatlán, a 40 minutos de la cabecera municipal; cuenta con atractivos naturales como las cascadas de Tulimán, un bosque en el que predominan variedades de pino y diversidad de fauna, de entre la que destacan aves como el jilguero, colibríes y carpinteros, además de mamíferos como los ocelotes, una especie de felino perseguida para fines comerciales debido a su piel.
Las reservas naturales se vieron amenazadas gravemente en 2020, cuando la tala de árboles y los incendios forestales provocados, con la intención de cambiar el uso de los suelos y destinarlos al cultivo de berries, puso en amenaza a la fauna y secó 60 de los 263 manantiales de la localidad, expuso Angelica Arady Zavala Carballo, fundadora del proyecto.
La mujer, que en ese tiempo fungía como comisariada ejidal, relató que ese panorama de devastación motivó la formación de un grupo, inicialmente integrado por 60 personas, con el objetivo de desarrollar ideas para frenar los daños ambientales y, a la par, generar nuevas fuentes de empleo para alentar a la población joven a quedarse y dejar de migrar.
Así definieron una experiencia de turismo comunitario que ellos catalogan como consciente, ya que su objetivo es mostrarle a los visitantes la riqueza natural de la localidad, sin que su estancia altere en lo más mínimo el ecosistema, por lo que prohíben a la gente meterse al río, llevarse flores, aves o algún otro recurso natural e ingresar con desechables.
No dejamos que se bañen en el río porque el agua está limpia; no queremos a turistas que venga con bloqueador, con cremas, con lo que pudiera protegerse la piel y lo contaminen, porque si lo permitimos, después van a ser muchas personas queriendo hacer lo mismoexplicó Zavala Carballo.
Los baños secos se han instalado de forma masiva en Santiago Tepeixco. / Foto: Julio César Martínez / El Sol de Puebla
Tanto la aplicación de alternativas para el cuidado del agua, como el concepto de turismo le valieron al grupo el reconocimiento en la categoría Destinos y Territorios de la Fitur, concurso en el que fueron inscritos por la Fundación Edificate, que ha respaldado el proyecto.
Comunidad de Zacatlán redefine el turismo
Usan baños secos, que no requieren drenaje
Captan agua pluvial
Privilegian a turistas conscientes para no alterar la naturaleza
Cuidan que visitantes no se bañen en el río, se lleven flores, aves o ingresen con desechables
El camino no ha sido fácil, reconocieron los integrantes de Tenoxtitepe, quienes todavía se enfrentan a la incredulidad y oposición de algunos de sus vecinos que, ya sea por cuestiones políticas o de falta de coincidencias ideológicas, rechazan la posibilidad de vivir con mecanismos autosustentables, en vez de avanzar en la línea de desarrollo tradicional, urbanizando y ampliando las redes de agua potable y drenaje.
Hace poco estaba la propuesta de construir un drenaje en una calle y, por supuesto, nos opusimos, porque los baños secos que nosotros promovemos no usan agua y no contaminan los ríos. Nuestros vecinos se molestaron y de alguna manera nos reprochan que por nuestra culpa no van a tener drenajecontó Silviana González Flores.
A pesar de esas vicisitudes, los 30 integrantes que permanecen en el grupo impulsor de la iniciativa buscan que el reconocimiento internacional recientemente adquirido sirva para que autoridades, fundaciones y la propia sociedad civil apoyen la causa que enarbolan: el cuidado del agua.
Los baños secos son una propuesta disponible en internet e incluso se venden en plataformas como Amazon y Mercado Libre; sin embargo, Tepeixco es de las pocas comunidades del país en donde se han instalado de forma masiva, ya que actualmente 50 domicilios cuentan con ellos y la cabaña construida por la organización también los incluye, en dos modalidades.
Ambos tipos de sanitarios funcionan mediante un mecanismo de separación para evitar que las heces y la orina se mezclen, ya que de esa forma no se produce mal olor en las instalaciones. La tasa cuenta con un orinal en la parte frontal para lograr la separación y, en ambos casos, al término de su uso se cubren los desechos arrojando un poco de tierra.
Israel Garrido Brunete, quien se ha encargado de construir los sanitarios tras recibir capacitación por parte de un arquitecto experto en bioconstrucción, explicó que la diferencia entre los sanitarios va ligada al entorno en el que se instalarán, pero incluso en un departamento de la Ciudad de México o cualquier zona urbana podría haber uno.
La cabaña fue construida por la organización Tenoxtitepe, todos juntos por Tepeixco, con recursos propios y un subsidio inicial de la Comisión Conafor. / Foto: Julio César Martínez / El Sol de Puebla
El modelo funciona con un bote en el que se depositan las heces y el papel higiénico; se deja llenar aproximadamente al 80 por ciento de su capacidad, se reemplaza por otro y se cubre con una tapa hermética. Al cabo de seis meses, la tierra con la que se cubre cada deposición habrá ayudado a crear abono orgánico que puede ser usado para las plantas. “Cuando destapas el bote, es tierra, no más, no huele mal y, lejos de contaminar los ríos, puede tener un buen uso”, remarcó Garrido.
Al paso de seis meses quitas la tasa, la pasas a la otra instalación y tapas la que usaste; en medio año sacas el abono y devuelves la tasaexplicó
Las dos opciones tienen un orinal en la parte frontal del sanitario, que está conectado a un pequeño garrafón o botella, el mismo que se cambia constantemente porque también se ocupa para abonar las plantas. “La orina tiene urea, es rica en nitrógeno, fósforo, es un buen fertilizante orgánico”, acotó Israel Garrido.
En un bote se depositan las heces y papel higiénico
Al 80% de su capacidad se reemplaza por otro y se cubre con tierra y se tapa
En seis meses, es abono orgánico
En un orinal se recolecta la orina que se usa para abonar plantas
La cabaña construida por la organización, con recursos propios y un subsidio inicial de la Comisión Nacional Forestal (Conafor),integra elementos que la convierten en una opción de hospedaje autosustentable, ya que está ubicada en una zona sin servicios de agua potable o drenaje, pero cuenta con el vital líquido y lo reintegra al ecosistema tras un proceso de tratamiento.
Una parte del techo, hecho de lámina, permite que el agua de lluvia escurra y circule a través de una canaleta hasta pasar por tres diversos filtros, para después ser depositada en un tanque de almacenamiento construido mediante una técnica de ferrocemento, que también es amigable con el medio ambiente porque así se evita el uso de los tinacos tradicionales, de plástico.
Está hecho con malla de alambre enredada y cemento, no tiene varillas y se usaron tabiques solo para moldearlo; tiene un grosor de cinco centímetros y una capacidad de cinco mil litros. Realmente es económico porque hacerlo nos costó no más de cuatro mil pesos y un tinaco de esa capacidad cuesta más de 18 mil pesosdijo.
El tanque de almacenamiento suministra agua potable a la regadera, la tarja de la cocina y el lavadero, mismas instalaciones que están dirigidas hacia un sistema de filtración a base de trampas de grasas, para sanear el agua antes de que se reincorpore a la tierra.
La localidad recibe poco turismo, pero los visitantes se llevan la enseñanza de cuidar el agua. / Foto: Julio César Martínez / El Sol de Puebla
Para concluir, María Sofía Garrido Cruz expuso que la cabaña fue construida con mínimas cantidades de agua, ya que está hecha de paja y cubierta con un repellado hecho a base de tierra y baba de nopal. El mecanismo de construcción hace que tenga una función térmica.
Quienes integran Tenoxtitepe sostienen que han logrado echar a andar las pruebas piloto de un proyecto que podría tener mayor alcance si hubiera subsidios para impulsar la construcción de baños secos y cabañas autosustentables como la suya, por lo que su siguiente meta es conseguir fondos para ampliar el número de ambas instalaciones en la localidad.
Respecto al turismo, la fundadora del proyecto, Arady Zavala Carballo, dio a conocer que han recibido a más de 300 personas en los últimos cuatro años en grupos que no rebasan las 15; sin embargo, no se han alojado en la cabaña porque no tiene tal capacidad, sino en la zona de campamento, en donde les proveen de casas de campaña y guía.
La mayoría de los jóvenes migran y nos estamos quedando la gente mayor en la comunidad y no, ya tenemos que hacer algo que nos genere dinero aquí y aparte que podamos conservar. Todos me decían: es que si vienen los turistas, se lo van a acabar todo y dejan un cochinero. Yo les digo, pero si recibimos turistas que no vengan así, otro tipo de turismo no va a ser así. Esa es la mira, que conservemos, pero también ganemosacentuó.
Los visitantes realizan senderismo o ciclismo con guía para conocer sobre la flora y fauna de la zona; pueden participar en el avistamiento de aves, visitar la cascada y el río o participar de los diversos talleres que ofrece el grupo, desde náhuatl, bordado, elaboración de conservas, mermeladas y gastronomía.