El intérprete Francisco Javier, líder de la agrupación, señaló que la permanencia del grupo a lo largo de 47 años responde a mantener su esencia musical y el contacto directo con la gente
Interapas dió a conocer que la acumulación de basura en calles y banquetas es una de las principales causas de taponamientos en las redes de drenaje sanitario, lo que puede derivar en fugas
La experiencia que dejaron los incendios forestales en varios municipios obligan a tomar medidas inmediatas como aumentar las penas de prisión y que los ayuntamientos capaciten a su personal
La presencia de los residuos también reduce carriles de circulación en estas vialidades de alto flujo, ubicadas a un costado de la Universidad Politécnica
México mantiene el segundo lugar en obesidad en población adulta y primer lugar en obesidad infantil, uno de los principales factores para ello, es la alimentación, destacó Ariana Canché Arenas, médica internista con más de 15 años de experiencia en enfermedades metabólicas y experta en el manejo integral de la obesidad.
La especialista señaló que desde hace 10 años, México se encuentra entre los primeros cinco países en población con obesidad y sobrepeso, lo cual se presenta con mayor frecuencia en mujeres en edad reproductiva, y en la población infantil ha derivado también en diabetes tipo 2, ya que los rangos de sobrepeso y obesidad generan más adiposidad por la resistencia a la insulina, y por ende, riesgo a enfermedades metabólicas.
Indicó que existen múltiples factores que generan el sobrepeso y la obesidad, el primero tiene que ver con la comida, “a pesar de que México es un país con gastronomía basta natural, la influencia mercadológica de los productos ultraprocesados nos ha rebasado”.
Y es que la comida rápida, los alimentos procesados y envasados, se consumen en mayor medida porque no son perecederos y algunos incluso vienen ya preparados, a lo que sumó “el bombardeo comercial”, y el hecho de que no se retiran del mercado por completo, sólo se realizan campañas que advierten sobre las consecuencias de su consumo.
Mencionó que por ejemplo, en Europa es más costoso un refresco que un vino debido a los aranceles que se les aplican, eso obliga a la población a optar por productos más naturales; otro factor que impulsa la obesidad es el sedentarismo, mismo que es propiciado por la inseguridad y los largos tiempos de trayecto, ya que adultos y niños dejan de salir a ejercitarse. En ese sentido, indicó que en las ciudades existe mayor índice de obesidad que en las zonas rurales, propiciado por los tiempos de traslado, la competitividad laboral, y el estrés, “el hecho de que alguien viva completamente estresado no ayuda a las prácticas saludables; si soy una persona con estrés porque tengo que pagar deudas, tengo que dejar al hijo, no me dio tiempo de hacer vida social... como por ansiedad, fumo, bebo”.
/ Norma Rivera | El Sol de San Luis\n
Este ritmo de vida también deriva en que las personas consuman alimentos procesados al no tener tiempo para preparar alimentos naturales. Al respecto, refirió que los alimentos ultraprocesados no solamente generan obesidad, sino también aumentan el riesgo de cáncer, de enfermedades metabólicas, e incrementan la sintomatología de algunas enfermedades. Explicó que los alimentos ultraprocesados contienen citratos, esto significa que tienen sal y genera hipertensión y riesgo cardiovascular; son altos en grasas trans que aumentan la ateroesclerosis, que es el aumento de las grasas malas en el cuerpo que genera endurecimiento arterial y problemas como trombosis e hipertensión; glutamatos, que exacerban los cuadros de cefalea migrañosa; y jarabe de alta fructuosa, es lo que hace que el paladar sea más adicto a un producto, y se encuentra sobre todo en panes, galletas y pastelería en general, ante lo que advirtió “hay que recordar algo: si algo sabe muy bueno, algo no muy bueno tiene”.
Destacó que en ocasiones se considera como alimentos ultraprocesados sólo a los refrescos, galletas, frituras, barras, sin embargo la sobreexplotación del campo también ha derivado en el uso de métodos transgénicos para mejorar la apariencia y conservación de los alimentos, lo que al mismo tiempo, disminuye sus nutrientes naturales, “por eso ahora el fenómeno de tener que tomar suplementos para todo”.
Canché Arenas mencionó que hay algunos cambios que han funcionado, por ejemplo hay empresas que después de la pandemia mantienen la alternancia entre trabajo en oficina y en casa, lo cual ayuda en la optimización de costos y tiempo; también funciona quitar productos del cuadro básico de comedores infantiles (la comida chatarra en las cooperativas escolares); la creación de lugares donde se pueda hacer más actividad física.
Sin embargo aún es necesario trabajar sobre todo en seguridad, para que la población pueda salir sin riesgos, tener acceso a mayor tipo de transporte por ejemplo bicicletas, ayudar a contar con comida rápida saludable y de bajo costo, y dar incentivos para una vida saludable. Como ejemplo manifestó que en Japón se incluye la materia de nutrición desde preescolar, lo que permite a los los niños identificar desde edades tempranas qué es lo que deben comer, y hay incentivos fiscales, por ejemplo entre menos basura produzcan o entre menos usen el coche, pagan menos impuestos.
También destacó la importancia de que estos cambios inicien en casa, y en lo personal, tratar de hacer ejercicio, consumir productos de origen natural, informarse en medios fidedignos para tener mejores hábitos alimenticios. Sostuvo que si bien es imposible eliminar por completo el consumo de alimentos ultraprocesados “porque ya forma parte de nuestro día a día, hay que tratar de tenerlos sólo para una emergencia o celebración, pero no para la vida diaria”.