CÓDIGOS: Ernesto Ríos y los lenguajes invisibles que estructuran nuestra realidad
Es una exploración poética y crítica de los sistemas que organizan nuestra existencia sin que los percibamos directamente
Es una exploración poética y crítica de los sistemas que organizan nuestra existencia sin que los percibamos directamente

Alejandra Ruiz
En un mundo saturado de información, donde lo visible se impone y lo invisible se diluye en algoritmos, redes y moléculas, el artista Ernesto Ríos propone una mirada radicalmente distinta: una exploración poética y crítica de los sistemas que organizan nuestra existencia sin que los percibamos directamente. Su exposición CÓDIGOS no solo es una muestra de arte contemporáneo, sino una cartografía sensorial de los lenguajes invisibles que moldean la vida moderna.
Ríos define los “lenguajes invisibles” como sistemas complejos de información codificada —desde el ADN hasta los algoritmos— que estructuran tanto lo biológico como lo digital. Su interés por estos sistemas nació durante su formación en la Universidad de Nueva York, donde experimentó con programación, sensores y realidad virtual. “Pasaba horas programando LEDs, conectando sensores, explorando con Processing o Max/MSP/Jitter”, recuerda. Esta etapa fue clave para entender cómo el código puede ser una herramienta creativa y expresiva.
Con el tiempo, Ríos descubrió paralelismos entre los códigos digitales y los biológicos. Ambos organizan procesos fundamentales: uno para la vida, otro para la tecnología. Esta reflexión dio origen a CÓDIGOS, una exposición que entrelaza arte, ciencia y tecnología desde una perspectiva interdisciplinaria.
La obra de Ríos no busca respuestas unívocas. En cambio, propone una experiencia rizomática, donde lo simbólico, lo biológico y lo digital se entrelazan para organizar el caos en patrones. Inspirado por Jung, Castells y el taoísmo, el artista construye un universo donde los píxeles se convierten en moléculas digitales, y las redes neuronales emulan la sociedad hiperconectada.
“Vivimos en una época marcada por la posverdad, la manipulación mediática y la saturación informativa”, advierte. En este contexto, el arte se convierte en un espacio de resistencia, de síntesis y de apertura. CÓDIGOS invita a decodificar lo que no siempre puede nombrarse.

La trayectoria de Ríos es tan diversa como profunda. Su doctorado en RMIT (Australia) lo llevó a colaborar con arquitectos y explorar la arquitectura paramétrica, mientras documentaba el biopatrimonio del país. “Realicé dibujos efímeros en la arena del desierto, escuché a los aborígenes, admiré pinturas rupestres en Kakadu Park”, relata. Estas experiencias nutrieron su sensibilidad hacia lo ancestral y lo orgánico.
En NYU, su formación técnica se expandió con programación, interactividad y trabajo con datos. Pero lo más valioso, dice, fue aprender a colaborar con personas de culturas y saberes diversos. Su formación en Lengua y Literatura Hispánicas, junto con estudios en arte y fotografía, completan una visión interdisciplinaria que se refleja en cada pieza.
▶️ Únete a nuestro canal de WhatsApp y recibe la información más relevante al momento
La exposición incluye pinturas, cerámicas y piezas en video. Cada material conserva su memoria y se transforma, generando tensiones entre lo controlado y lo espontáneo. “Trabajo con algoritmos que integran mutaciones o errores deliberados”, explica. En la cerámica, el azar se manifiesta en reacciones químicas y choques térmicos.
Una de sus obras más emblemáticas, ;X Code / Wuhan Code, fusiona poesía en mandarín con virus digitales y orgánicos. Pintó caracteres chinos para representar Wuhan, reflexionando sobre la pandemia, la transparencia y la cooperación global. Otras piezas se basan en retículas urbanísticas, estructuras matemáticas y referencias filosóficas.
La curaduría de CÓDIGOS no se limita a la selección de obras. Es un dispositivo de traducción que articula codificación, transformación y percepción. Las piezas flotan en un ambiente aparentemente sin gravedad, invitando al espectador a transitar capas de sentido. “Busco que cada persona descubra conexiones desde su propia experiencia”, dice Ríos. No hay una lectura única; hay una multiplicidad de interpretaciones que enriquecen el diálogo.
CODIGOS es más que una exposición: es una invitación a mirar más allá de lo evidente, a descifrar los lenguajes que estructuran nuestra realidad. En tiempos de simulacro y saturación, Ernesto Ríos propone una pausa reflexiva, un espacio donde el arte se convierte en código, y el código en arte.