Crece violencia sexual contra las mujeres en el municipio de Rioverde
Los casos que se presentan con mayor frecuencia involucran a niñas víctimas de abuso sexual cometido por padres, tíos u otros parientes que viven en el mismo hogar
Los casos que se presentan con mayor frecuencia involucran a niñas víctimas de abuso sexual cometido por padres, tíos u otros parientes que viven en el mismo hogar

Alejandra Ruiz
El Centro de Justicia para Mujeres (CJM) del Estado de San Luis Potosí alertó sobre el incremento de casos de violencia sexual en su delegación ubicada en el municipio de Rioverde, principalmente en contra de niñas, adolescentes y mujeres adultas. La mayoría de las agresiones provienen de familiares cercanos, lo que refleja un problema que combina la violencia intrafamiliar con el consumo de drogas y alcohol.
De acuerdo con la titular de la delegación, Sandra Ávila Méndez, los casos que se presentan con mayor frecuencia involucran a niñas víctimas de abuso sexual cometido por padres, tíos u otros parientes que viven en el mismo hogar y que enfrentan problemas de adicciones, en particular consumo de cristal. “Las personas que lo consumen ya traen una cierta alucinación y puede llegar a darse esta situación de abusos o violaciones”, explicó.
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El centro ha detectado también un patrón estacional: el mes de marzo concentra un aumento en los reportes de agresiones sexuales a menores de edad, sin que exista una explicación clara del porqué. “Siempre nos llegan más asuntos de índole sexual en ese mes, sobre todo a mujeres niñas”, señaló Ávila Méndez.
Las víctimas atendidas en Rioverde van desde los cuatro años de edad hasta los 18. El caso más reciente corresponde a una niña de apenas cuatro años violentada sexualmente. El CJM también atiende a mujeres adultas que enfrentan violencia sexual por parte de sus parejas, recordando que “no porque sea el esposo se puede justificar una agresión de este tipo si ella no lo desea”.
Ávila Méndez recalcó que la violencia sexual no tiene justificación y que, si no se atienden los problemas de adicciones y las dinámicas familiares que la provocan, una misma persona puede generar múltiples víctimas dentro de su entorno. “Hoy puede ser una niña, una hermana, una sobrina, pero si no se procura justicia y atención psicológica al agresor, habrá otra víctima en la misma familia”, advirtió.