Entre hilos y fe, Consuelo Villanueva confecciona ropa para Niño Dios en Soledad
Treinta años de trabajo artesanal han convertido a Consuelo en guardiana de una tradición que ha llegado a otros municipios potosinos y hasta a Estados Unidos
“Los niños son muy curiosos y piden vestidos para los muñequitos de la Rosca que generalmente la gente los coloca en los nacimientos y se les pierden, y ya con su vestido es más fácil encontrarlos o no extraviarlos”.
La Prodecon brinda el acompañamiento durante todo el proceso a los contribuyentes y lo hace de manera gratuita, además de que ha tenido muchos casos de éxito en los que se ha logrado retirar créditos fiscales
Los ciclos biológicos del gusano barrenador se acortan con el calor, lo que favorece su reproducción y, en consecuencia, un aumento en los casos de infestación
Ruiz Contreras destacó la importancia de la actualización constante del marco legal y la capacitación continua de los abogados, como pilares fundamentales para brindar un servicio eficiente y ético a la gente
La presa El Hundido es una antigua obra hidráulica construida durante las administraciones de la extinta Hacienda de Gogorrón, que hoy presenta un panorama árido y con múltiples fisuras
Los trabajos incluyeron el retiro cuidadoso de las imágenes, su limpieza mediante técnicas adecuadas y la elaboración de un registro detallado, en el que incluso se identificaron otros deterioros
La dinámica consiste en recorrer las bodegas para preguntar si los comerciantes tienen productos aptos para el consumo pero no para la venta, por lo que es variable la cantidad de alimentos que son donados
Desde muy temprana hora se registraron incidencias entre personas que llegaron a formar filas para alcanzar espacios para el evento en el evento desarrollado en la explanada de Fundadores
La confección de ropa para vestir al Niño Dios se mantiene viva en Soledad de Graciano Sánchez / Juana María Olivo / El Sol de San Luis
Pijamas, vestidos, ropones, cobijas, cunas, camas, almohadas, camisetas, ropa interior de todos los tamaños y todo lo que implica la vestimenta del Niño Dios, con profundo cariño se tejen y confeccionan durante todo un año en el municipio de Soledad, para que las familias no solo del municipio sino incluso de Estados Unidos, tengan variedad de prendas para la tradicional levantada del Niño Dios que generalmente comienzan a partir del 6 de enero.
Desde hace más de 30 años, Consuelo Villanueva deja en cada trozo de tela, en cada hebra y en cada puntada, un pedacito de corazón de manera que le es difícil deshacerse de las piezas que elabora al venderlas, sin embargo, saber que son para el Niño Dios, le reconforta, porque ese vestido, ropón, gorro o pijama, llevan impregnados un cariño que vestirá también al niño Jesús.
Consuelo Villanueva confecciona ropa para Niños Dios / Juana María Olivo / El Sol de San Luis
Cons, como cariñosamente le llaman familia, amigos y conocidos, nos cuenta que fue a los 15 años cuando su mamá, la señora Magdalena Castillo que en paz descanse, fue quien la impulso a seguir el camino de la moda por así decirlo, ella, costurera empírica, le inculcó el amor por la costura y le hizo ver que el hilo, la aguja y los retazos, también dejaban ganancias.
“Yo tenia 15 años y quería ser secretaria, pero no alcance cupo para ingresar a la Escuela de Artes y Oficios Los Infante, y ella me impulso a ingresar a la escuela de Corte y Confección, que en ese entonces yo consideraba que no era lo mío, no sabía ni agarrar una aguja. Fue a partir de ahí que empecé a tomarle cariño, empecé a ver que generaban ingresos”.
Con un año en Corte y Confección y cuatro en diseño de modas, Cons aprendió el oficio, y dentro de éste, la elaboración de los tradicionales vestidos de Niño Dios de todos los tamaños y de diferentes modelos, “pero lo que más me gusta es el diseño de trajecitos pequeños, lo mini”, que se ha convertido en el producto de mayor venta.
“Mi especialidad es hacer los vestidos de 4, 6, 8 y 10 centímetros, más que los grandes, que también los hago, pero me gusta mas hacer los pequeños, bordarles detalles, pedrería, perlas, guipur, todo cosido y con mucho brillo, pedrería, perlas, para los Niños Dios a la gente le gusta mucho lo que brilla”.
La especialidad de esta artesana es la ropa para Niño Dios en miniatura / Juana María Olivo / El Sol de San Luis
Cons considera que la demanda de la ropa mini de Niño Dios ha ido en incremento en los últimos cinco años debido a que los padres de familia tratan de inculcar en los niños el amor al Niño Dios y les compran niños pequeños, otros son los que salen en las roscas de Reyes, y compran la ropita para que las niñas, los niños los vistan.
La venta del vestido mini es de hasta 80 por ciento más que los de tamaño “normal”, su venta ha ido en incremento, “yo hago hasta 300 por temporada y me faltan, empecé a hacer de 50 se me vendían muy rápido, incrementé el lote y a días de que termine la temporada de mayor venta quedan muy pocos ya, Soledad es muy tradicionalista, los vestidos que mas se venden son los de 6, 8, 10 y 12 centímetros”.
Los costos de las prendes varían de acuerdo al tamaño del Niño Dios y los elementos que la conforman / Juana María Olivo / El Sol de San Luis
Los precios van desde 80 pesos en adelante, los costos varían según el tamaño, tipo de bordado y modelo. También se hacen pedidos especiales que se envían a Villa de Arista, a la capital, y también a Estados Unidos, “tenemos un local en Los Arcos de San Pedro, y en temporada nos instalamos en el tianguis de la Plaza Principal de Soledad”.
En total la producción anual es de entre 2 mil 500 y 3 mil piezas, cada año en incremento según la demanda del año previo de venta, ya con 16 años instalándose año con año en el tianguis donde también se ofertan vestidos de todos los tamaños para los Peregrinos, la Virgen María y el señor San José.