El crecimiento del empleo formal responde a la fortaleza de la industria manufacturera, que concentra alrededor de 40 por ciento de la actividad económica estatal
Hay indignación y dolor entre los familiares, amigos y a la comunidad vallense tras el asesinato de Gabriel, joven enfermero del IMSS, quien fue hallado sin vida dentro de su domicilio
Se trata de una tradición que se realiza en San Luis Potosí desde 1954 como parte de las actividades de Semana Santa, consolidándose como una de las tradiciones con mayor arraigo en la capital
Los líderes religiosos vestían de rojo y blanco, correspondiente al momento, la sotana roja que es la vestidura talar básica de los cardenales, su color recuerda su compromiso con la Iglesia
Fernando Jiménez / Cristian Robledo / El Sol de San Luis
General Motors genera en San Luis Potosí más de 6 mil empleos, y aunque la armadora estadounidense pudiera verse afectada por la imposición de aranceles por parte del gobierno de Donald Trump, no se visualiza entre instancias de gobierno y de la iniciativa privada, un traslado de la planta de Villa de Reyes hacia Estados Unidos.
De acuerdo a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), General Motors cuenta con una plantilla de alrededor de 6 mil 500 trabajadores en la plata ubicada en Villa de Reyes, y hasta el momento no se tiene información oficial respecto a que la armadora pretenda disminuir su plantilla y mucho menos trasladar su producción a Estados Unidos. Además, en caso de que la empresa automotriz aplicara algún cambio, en San Luis Potosí hay 250 empresas del ramo que requieren mano de obra calificada, y por ende, pudiera dar empleo al personal que lo requiera.
Sobre este tema, Fernando Ibarra Jiménez, presidente de Alianza 4.0, mencionó que no se visualiza un escenario en donde General Motors transfiera la producción de San Luis Potosí a Estados Unidos, ya que aquí “está muy consolidado, la línea de productos que fabrica es muy particular para el mercado”, pues se trata de vehículos compactos que por el modelo económico estadounidense es poco viable que se fabriquen allá, ya que su mano de obra es más costosa y eso tendría que trasladarse al precio de los vehículos, que dejarían de ser competitivos frente a otras marcas más económicas que circulan en el vecino país del norte.
Indicó que “allá solo hace sentido fabricar vehículos eléctricos por el valor y por la tecnología que tienen, camionetas y vehículos todo terreno como la Suburban, Tahoe, Ford Lobo”, por lo que en caso de que alguna armadora planeara relocalizar alguna planta, esos modelos son que pudieran estar sujetos a análisis.
Sin embargo, refirió que este tipo de medidas no se toman de un día para otro, sino que son acciones planeadas con meses o años de anticipación, puesto que las armadoras son entes que cotizan en la Bolsa de Valores y por ende, están obligados a rendir informes constantes para que los inversionistas sepan administrar su capital; al respecto agregó que a pesar de que se le ha atribuido a la amenaza de Donald Trump la cancelación de Ford en San Luis Potosí en su primer mandato, en realidad no fue así, “tiempo antes (Ford) explicó que no se iba a hacer el vehículo que planeaba en San Luis, que era el Ford Focus”, ya que tenía capacidad de producción en una de sus plantas ya existentes, por lo que no era necesario crear una nueva.
Destacó que actualmente, las armadoras automotrices pasan por un exceso de capacidad de producción, ya que muchas le apostaron a los vehículos eléctricos y las ventas no se han dado como esperaban, por lo que ahora tienen que buscar la manera de sacar el máximo provecho de sus plantas, esto es lo que por ejemplo, llevó a General Motors redujera una línea de producción en la planta de Ramos Arizpe, “porque hay un exceso de capacidad productiva y no hay ventas”.
Respecto al tema arancelario, Ibarra Jiménez indicó que si bien es posible que el gobierno de Estados Unidos aplique algunas medidas, éstas no serán de tal magnitud que afecten a sus ciudadanos, “porque no vamos a bajarle el 25% al costo de los productos (que se fabrican en México), eso se va a tener que reflejar en el precio”, por lo que consideró que estas amenazas son “una palanca de negociación para sentar en la mesa a los actores de lado mexicano y negociar las reglas de colaboración entre los dos países”.