Este fin de semana, el frente frío 42 junto con aire polar provocarán lluvias, viento fuerte y descenso de temperaturas en San Luis Potosí y la región noreste de México
Serán aproximadamente 540 mil alumnos y 32 mil docentes de cerca de 8 mil planteles educativos los que suspenderán actividades académicas durante este receso escolar.
La ruta contará con unidades eléctricas y será gratuita; incorpora la posibilidad de establecer convenios con los municipios para habilitar rutas alimentadoras
La elección del ataúd dependerá del gusto y de la inversión que quiera hacer la familia del difunto / Cristian Robledo / El Sol de San Luis
¿Morirse cuesta caro? Sí, si no se toman previsiones. A pesar de que la mayor certeza en la vida, es la muerte, y de la familiaridad con que los mexicanos la tratan, es poca la cultura de previsión para la despedida, alrededor de un 20% de las personas se toma el tiempo y el recurso, para preparar su partida.
Los costos para la sepultura de una persona, varían de acuerdo a distintos factores: si fue muerte natural, por accidente o intencional, ya que de ello depende si basta con la intervención de un médico para realizar el certificado de defunción o si tendrá que acudir el Servicio Médico Legista (Semele); también influye el tiempo que se planea velar el cuerpo ya que el embalsamado es diferente; desde dónde o a dónde se va a trasladar el cuerpo, entre otros.
Para poder disponer de un cuerpo, es indispensable contar con el certificado de defunción; Christian Araujo Reyna, CEO de Funerales Imperial, explicó que si bien el documento es gratuito, hay que pagar por la consulta del médico que lo expide.
Hay diversos trámites que se deben realizar cuando fallece una persona: permiso de salubridad que cuesta entre 200 y 500 pesos; impuestos de cremación de 500 a 850 pesos; traslado, entre 300 y 500 pesos si es local, o de mil a mil 200 si es nacional; inhumación. El pago aproximado por trámites e impuestos, es de alrededor de 3 mil 500 pesos.
Una vez que la familia cuenta con el certificado de defunción, puede contactar a la funeraria para iniciar el proceso de despedida. Un servicio básico comienza desde la recuperación del cuerpo en la clínica o Semele, embalsamado, arreglo estético, colocación en el ataúd. En Funerales Imperial se incluye el traslado a la vivienda o capilla para la velación, equipo para velar en casa: torcheros, cirio, banco pedestal, cortinas, toldo y sillas, así como personal de apoyo para realizar todos los trámites, el ataúd básico que es de madera con tela, traslado a la misa, y al cementerio; la velación en la funeraria va de 16 mil a 25 mil pesos.
El costo del servicio funerario varía de acuerdo al establecimiento en que se contrate, así como de lo que se incluye en él, el procedimiento que va a requerir: si es sepultura o cremación, y el tipo de ataúd o urna que se elija.
Christian Araujo Reyna y Julio Wolf de Imperial Funerales / Cristian Robledo / El Sol de San Luis
El material del que está hecho el ataúd define su costo, los hay desde 4 mil 500 pesos, son aquellos hechos de madera decorados con tela, de ahí pueden subir a 8 mil, 60 mil o más, y es que hay desde cedro, banak, bañados en chapa de oro, importados, de latón con incrustaciones de oro y chapa de oro, de madrea con acabados de bronce y tallado a mano. El más comercializado es el de 8 mil 500 pesos, metálico.
Cuando se opta por la cremación, ésta tiene un costo de 8 mil 500 pesos, a lo que hay que sumar el servicio funerario de 8 mil 500 pesos con velación en casa, más impuestos y gestorías resultan alrededor de 20 mil pesos; incluye certificado de cremación y urna básica. Las urnas donde se depositan las cenizas también presentan costos diversos de acuerdo al material del que están hechas, la económica de madera ronda los 800 pesos, también hay de ónix, mármol, latón, con chapa de oro, y pueden llegar hasta los 15 mil o 18 mil pesos.
En este caso también se ha innovado con modelos ecológicos biodegradables, por ejemplo hay algunas en forma de maceta que incluyen una planta, se les puede encontrar desde 3 mil 500 hasta 12 mil pesos; si la última voluntad del difunto es que sus cenizas sean esparcidas en el mar, hay urnas especiales que se degradan en el agua, éstas se colocan sobre una corona de flores para no ser arrojadas directamente al agua.
Otra innovación son los dijes o relicarios, éstos se encuentran autorizados por ley, dentro de ellos se deposita un poco de ceniza, luego son sellados de forma permanente, son de material durable y pueden ser en forma de collar o de mayor tamaño, y van desde los 2 mil 500 a 15 mil o 18 mil pesos o más.
La sepultura también tiene costo, que varía de acuerdo al cementerio, si es temporal (por 7 años) o a perpetuidad, si se trata de un cadáver o de cenizas. El director de Servicios Municipales del Ayuntamiento capitalino, Christian Azuara Azuara, explicó que los panteones del Saucito y Españita manejan los mismos precios, las inhumaciones con fosa temporal -con exhumación- ascienden a 34 UMAS, es decir 3 mil 800 pesos.
En Milpillas, que es el panteón con menos antigüedad y en el que aún se cuenta con espacios disponibles, la fosa cuadruplex tiene un costo de 33 mil 942 pesos; la inhumación en gaveta cuesta 6 mil 222 pesos a perpetuidad; la inhumación de cenizas y nicho (con espacio para cuatro urnas) 5 mil 091 pesos; la exhumación de restos áridos asciende a 16.50 UMAS, mil 866 pesos, cuando no se exhuma fuera del espacio; si la familia ya tiene el espacio contratado sólo se cobra la exhumación en mil 866 pesos; las constancias a perpetuidad cuestan 130 pesos.
Si ya se cuenta con un espacio y la intención es hacerle modificaciones, la hechura de bóvedas con material, mano de obra y juego de tapas asciende a 9.50 UMAS, mil 070 pesos; los permisos para construir fosas 3.35 UMAS; el permiso para construir bóvedas 1.35 UMAS. En general, el servicio del cementerio tiene un costo de 5 mil 500 pesos e incluye el espacio, exhumación o inhumación, material y demás.
El funcionario municipal destacó que este precio está muy por debajo de lo que se cobra en cementerios privados, “no se reflejan los costos del material en lo que se cobra, es 30 o 40% de lo que cobran en privado, en un privado un espacio lo encuentras en 20 mil o 30 mil pesos, el cuadruplex alrededor de 160 mil pesos”. Además, el Ayuntamiento ofrece la posibilidad de realizar un acuerdo con Tesorería para pagar en parcialidades a lo largo del año.
El servicio funerario es un proceso de trámites y gastos para las familias, pero permite rendirles homenaje de la manera que sus posibilidades económicas lo permiten / Cristian Robledo / El Sol de San Luis
Para poder operar, las funerarias y crematorios deben contar con permisos de instancias como la Comisión Estatal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Coepris) y el Registro Civil, además pagan impuestos ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y son vigilados por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
La Coepris cuenta con un registro de 357 funerarias y 17 crematorios en el estado, mismos que deben cumplir diversos requisitos para evitar riesgos sanitarios en los usuarios de sus servicios y del personal que labora en ellos, por lo que a lo largo del año se realizan visitas de supervisión para constatar que tengan Aviso de Funcionamiento y Responsable Sanitario en aquellos establecimientos que cuentan con sala de preparación.
La sala de preparación de cadáveres, anfiteatro, así como el equipo debe permitir un adecuado manejo de los cadáveres y garantizar un óptimo proceso de embalsamiento, y el personal embalsamador debe contar con autorización de la Secretaría de Salud. También se revisa que las salas de velación cuenten con instalaciones adecuadas, y que tanto los anfiteatros como las salas de cremación, se encuentren ubicadas de manera independiente al área de velación, los primeros deben contar con planchas de materiales lavables, trampas para el drenaje, equipo de bombeo de fluidos e instrumental suficiente y desinfectado, por lo que respecta a la sala de cremación ésta debe contar con hornos adecuados para cadáveres, así como los filtros adecuados.
Por lo que respecta a los vehículos que se utilizan para el traslado de cadáveres, deben ser cerrados y contar con una división entre el chofer y el área de traslado o carga, misma que debe contar con una superficie lisa y lavable, además de un seguro para evitar el movimiento del ataúd durante el traslado.
Julio Wolf, representante de Marca de Funerales Imperial, hizo una reflexión en torno a la vida, en donde planteó la manera en que una familia se prepara para recibir a un nuevo integrante: se busca el mejor hospital, se adecúa una habitación, se compra ropa, cuna, todo se va planeando para que salga de la mejor manera, ¿por qué no hacer lo mismo entonces con la muerte? Buscar el lugar en donde la familia va a despedirse, preparar un homenaje para el ser querido, dejar todo dispuesto para que la familia no tenga que preocuparse más que por procesar el duelo.