Maestra de secundaria en Mexquitic, acusada de maltratos y otras irregularidades
Madres de familia a través de una carta a autoridades educativas exponen una serie de presuntas irregularidades que, aseguran, han afectado de forma negativa tanto el aprendizaje como la integridad de sus hijas.
Hasta el momento, ninguna de las instancias a las que se ha acudido ha brindado una respuesta formal ni medidas concretas. El temor de que el próximo ciclo escolar continúe con los mismos problemas las ha llevado a solicitar públicamente el cambio inmediato de la docente.
El diputado Héctor Serrano afirmó que el Poder Legislativo se mantendrá en 0.50% del gasto estatal, rechazando elevarlo al 0.70% como plantea la reforma
La SSPCE intensificará operativos en zonas de alta afluencia y llama a la ciudadanía a revisar cajeros y proteger sus datos ante el aumento de delitos electrónicos en temporada vacacional.
La Oficialía Mayor impulsa una estrategia para optimizar el uso de edificios públicos, disminuir costos de arrendamiento y liberar recursos que serán destinados a obras
Académicos de las unidades 241 y 242 acusan exclusión injustificada en el proceso de estímulos 2026, señalan criterios inexistentes, falta de revisión de expedientes y posibles intereses dentro de la comisión dictaminadora.
Muchos de estos contaminantes pasan desapercibidos a simple vista; sin embargo, existen señales visibles como la fluorosis dental, documentada desde hace décadas en la región
La iniciativa privada actualmente juega un papel fundamental en el tema carretero del país, ya que hay varios proyectos para la creación de autopistas de peaje en el país
Madres de familia de la escuela Telesecundaria “Guadalupe Victoria” que se ubica en el municipio de Mexquitic de Carmona, han hecho pública una denuncia colectiva contra la maestra Alberta Hernández Ruíz, quien imparte clases a estudiantes de tercer año. En una carta que dirigen a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, CEDH, y a la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado, SEGE, exponen una serie de presuntas irregularidades en la conducta de la docente que, aseguran, han afectado de forma negativa tanto el aprendizaje como la integridad de sus hijas.
Según el documento entregado a las instancias correspondientes, la maestra se refiere a los alumnos con apodos ofensivos y les habla de manera autoritaria y grosera, contradiciendo los valores que dice promover en el aula. Particularmente, dos alumnas fueron apodadas como “Chana” y “Chuky”, situación que generó incomodidad, humillación pública y desmotivación.
Las madres quejosas que pidieron guardar el anonimato, por miedo a represalias, también denunciaron que la docente amenaza a las estudiantes con calificaciones bajas o reportes disciplinarios si no obedecen sus órdenes, como participar en actividades no autorizadas o delatar a compañeros. En un caso señalado, una alumna fue obligada a permanecer de pie frente al grupo bajo presión para revelar nombres de quienes asistían a clases de regularización, lo que, según ellas, generó un ambiente de miedo entre los estudiantes.
Otro de los reclamos constantes es que la maestra toma decisiones sin consultar a los padres de familia, como la organización de un viaje escolar o la contratación de servicios de fotografía para la graduación. Señalaron que se impusieron costos elevados sin su consentimiento, y que la docente rechazó otras opciones más accesibles sugeridas por ellas.
/ Cortesía / Madres de familia
En el documento también se narran situaciones graves relacionadas con la seguridad de los menores. Una de ellas refiere que un alumno fue regresado a casa por no cumplir con el corte de cabello, sin notificar a sus tutores. La familia del menor denunció que el niño se encontró solo en casa mientras se reportaba la presencia de una camioneta sospechosa rondando por la zona.
También se reportan negligencias durante los recesos escolares. En uno de los casos, una alumna recibió un golpe en la cara con un balón y sangró por la nariz, sin que la maestra informara a los padres ni ofreciera atención adecuada. En contraste, otros docentes de la misma institución sí han mantenido comunicación directa con las familias ante situaciones similares.
Las afectadas expresaron su inconformidad al saber que la docente emite mensajes contradictorios a los que enseña. Mientras aconseja a sus alumnos evitar el consumo de alcohol, publica en sus estados de WhatsApp imágenes personales bebiendo, contenidos que los estudiantes pueden ver al estar incluidos en sus listas de contactos.
Otra de las preocupaciones centrales es que, la docente no demuestra dominio de los temas que enseña, lo que ha provocado que las alumnas se sientan mal preparadas para continuar con sus estudios en la preparatoria. Incluso solicitan a las autoridades que se le realice una evaluación de conocimientos, ante la sospecha de que no cumple con los estándares requeridos para impartir clases en tercer año.
Después de que los padres acudieron al supervisor escolar del sector cuatro y otras instancias como la Dirección de Telesecundarias y la Defensoría del Educando, aseguran que la maestra tomó represalias contra sus hijas, regresándoles tareas sin justificación y permitiendo el plagio entre otros estudiantes sin supervisión real. También señalan un uso excesivo del teléfono celular durante el horario de clase.
A pesar de que el supervisor escolar habría informado verbalmente que la profesora será reasignada, las inconformes insisten en que no han recibido un documento oficial que lo garantice. Temen que, si permanece en la institución, tome represalias contra otros estudiantes que son familiares de las denunciantes.
“No queremos que lo mismo que le pasó a nuestras hijas le pase a nadie más. Es muy difícil tener una maestra así, y ahora debemos animarlas para que sigan estudiando aunque sienten que no saben nada. Les pedimos que nos ayuden con esta situación para mejorar la educación de nuestros hijos”, concluyen en su carta.