Localmartes, 10 de febrero de 2026
Nada es imposible; el futuro de la panadería potosina ante la competencia desleal
Asociaciones como CANAIMPA buscan cobijar y dar respaldo a pequeños emprendedores
Asociaciones como CANAIMPA buscan cobijar y dar respaldo a pequeños emprendedores

En el Instituto Tecnológico de San Luis Potosí (ITSLP) se llevó a cabo la charla titulada “San Luis Potosí: identidad, mitos, realidades y futuro de la panadería potosina”, organizada en coordinación con el Ayuntamiento de San Luis Potosí a través de la Dirección de Turismo Municipal, con el objetivo de reflexionar sobre los desafíos y oportunidades del sector panificador tradicional.
Durante el encuentro y en entrevista , Olivia Calderón Olmos, presidenta de la filial San Luis Potosí de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (CANAINPA), abordó la compleja realidad que enfrentan las pequeñas y medianas panaderías frente a los grandes conglomerados comerciales.
Calderón Olmos explicó que las asociaciones como CANAINPA buscan cobijar y respaldar a los pequeños emprendedores, quienes suelen verse desplazados por empresas de gran escala que, en muchos casos, no tienen a la panadería como su giro principal. “Para estos grandes negocios, la panadería funciona como un gancho comercial. Utilizan productos industrializados, harinas preparadas y conservadores para atraer clientes”, señaló.
En contraste, destacó que la panadería tradicional potosina se distingue por ofrecer productos frescos, sin conservadores y elaborados de manera artesanal, lo que representa un valor agregado, pero también una competencia desleal, ya que los costos de producción son más altos. “Es difícil, pero no imposible. Nada de lo que se propongan es imposible, solo requiere tiempo, objetivos claros y constancia”, afirmó.
Otro de los temas centrales fue la informalidad, considerada uno de los principales problemas del sector alimenticio. La presidenta de CANAINPA subrayó que muchos vendedores informales no pagan impuestos, ni aportaciones sociales, ni cumplen con normas sanitarias, lo que afecta gravemente a las empresas formalmente establecidas. “El pan de dudosa procedencia no garantiza higiene ni calidad, y eso pone en riesgo al consumidor”, advirtió.
Asimismo, Calderón Olmos habló del incremento en los costos de los insumos, que han aumentado entre un 20 y un 50 por ciento, especialmente en productos básicos como harina, azúcar, aceite, manteca y huevo. Esta situación reduce considerablemente los márgenes de utilidad y obliga a los negocios a optimizar recursos humanos, materiales y financieros para mantenerse en el mercado.
En este contexto, resaltó la importancia de la capacitación, la cual no debe verse como un gasto, sino como una inversión estratégica. “Capacitar al personal en control de inventarios, manejo higiénico de alimentos y cumplimiento de normas sanitarias permite posicionar una marca y evitar problemas que hoy, con las redes sociales, pueden destruir un negocio en minutos”.
Finalmente, Olivia Calderón Olmos hizo un llamado a los jóvenes y emprendedores a no rendirse ante las dificultades y a apoyarse en las cámaras empresariales, autoridades y maestros especializados. “El camino no es fácil, pero claro que se puede. Si esto es lo que decidieron hacer, enfóquense en sus objetivos y sigan adelante”, concluyó.