Presunción de muerte: el trámite que niega la esperanza
Según la SCJN el Estado debe garantizar a los familiares un procedimiento claro y accesible para reconocer la ausencia o declarar la muerte, sin obligarlos a renunciar a la búsqueda.
La situación cobró relevancia luego de que la Fiscalía General del Estado informara la detención de Pedro “N”, de 31 años, guardia de seguridad privada, señalado por agredir a una mujer
Estos aseguramientos forman parte de operativos en distintos puntos, donde también se han decomisado más de tres kilos de cristal, 30 kilos de marihuana y un cuarto de kilo de cocaína
Lo recomendable es llevar el vehículo al menos 15 días antes de la fecha en que se tiene planeado viajar, para contar con el tiempo suficiente en caso de que requiera alguna reparación
Una de las tradiciones más arraigadas en distintas comunidades es la abstinencia de carne, práctica que, más allá de una obligación, representa para muchos un acto de fe, identidad y continuidad cultural
Las detenciones se realizan de manera constante, incluso diariamente, especialmente en casos relacionados con la venta de droga, lo que ha permitido contener parte de la incidencia delictiva en la zona
Es posible que para algunos destinos se considere la instalación de corridas extras o la frecuencia de algunas salidas, dependiendo de la demanda de pasajes para ciertos destinos
San Luis tiene una cuenca endorreica, lo cual quiere decir que toda el agua que cae en el valle se queda en el valle, no se va a ningún lado, a ninguna laguna, a ninguna playa, todo se queda aquí
La pesca depredatoria y contaminación del rio Axtla, entre otras situaciones que atentan contra el medio ambiente, han generado que no haya prácticamente nada que pescar en la zona huasteca
San Luis Potosí no solo cuenta a sus desaparecidos en cifras, también en historias inconclusas. En los hogares donde una madre ha desaparecido, lo que queda no es solo un vacío: es la orfandad sin nombre, el miedo heredado, la pérdida de derechos y el abandono legal. Niñas, niños y adolescentes quedan suspendidos en el tiempo, sin madre… y sin Estado.
Para Edith Pérez Rodríguez, presidenta de Voz y Dignidad por los Nuestros A.C., el caso se repite en donde hijas e hijos de madres desaparecidas quedan atrapados en la indefinición jurídica y el dolor sin reparación. “Quedan en el limbo. No pueden tramitar nada. No tienen acta, no tienen cómo acceder a escuela, salud, ni pensión. Y muchas veces ni siquiera saben que tienen derechos”.
“Las desapariciones afectan no sólo a la persona ausente, sino que provocan una fractura familiar, emocional y legal. En muchos casos, los familiares deben iniciar procesos complejos para que el Estado reconozca la ausencia o la presunción de muerte”, así lo menciona el estudio Apuntes Sobre la Desaparición de personas de la SCJN.
/ Juana María Olivo / El Sol de San Luis
Algo con lo que Edith coincide, pues en San Luis Potosí, cuando una madre desaparece, su existencia legal sigue en pausa. Para que sus hijos accedan a apoyos, pensiones o herencias, las familias deben tramitar una Declaración Especial de Ausencia. Sin embargo, como lo ha vivido Edith junto a decenas de casos, ese documento muchas veces no es reconocido por las instituciones.
“Una compañera cuya hija desapareció en 2010 luchó años para que el Sistema DIF Estatal reconociera legalmente a sus nietas. Primero tramitamos la declaración de ausencia, pero cuando fue al DIF le dijeron que no servía, que tenía que ser una presunción de muerte. Imagínate el dolor de tener que aceptar eso solo para poder protegerlas legalmente”, cuenta Edith.
Quien explicó que la declaración de ausencia y la presunción de muerte son mecanismos jurídicos que permiten atender los casos en los que una persona ha desaparecido sin dejar rastro, y no existe confirmación de su fallecimiento. La primera, conocida como declaración de ausencia o ausencia simple, tiene como finalidad resguardar los derechos tanto de la persona desaparecida como de sus familiares durante el tiempo en que no se conoce su paradero. Por otro lado, la presunción de muerte —también llamada ausencia con presunción de fallecimiento— se aplica cuando ha transcurrido un periodo prolongado sin noticias del desaparecido, y la ley la equipara a una muerte efectiva para efectos legales y administrativos.
Por otro lado, el estudio de la SCJN señala que el Comité contra la Desaparición Forzada ha señalado que los hijos e hijas de personas desaparecidas enfrentan efectos psicológicos y sociales severos, incluyendo ansiedad, depresión, deserción escolar y en casos extremos, suicidio.
/ Juana María Olivo / El Sol de San Luis
Voz y Dignidad a podido documentar esto tras los acompañamientos, sobretodo los efectos en las infancias que son profundos y muchas veces irreparables. “Hay compañeras que crían a sus nietos porque su hija desapareció. El más grande tiene 10, el más pequeño un año. Pero viven con 150 pesos diarios, limpiando casas. Si pierden un día de trabajo, no comen. ¿Cómo van a tener tiempo o recursos para ir a hacer trámites? Te imaginas como es su vida, enfrentando una ausencia y además una vida precaria”, lamenta Edith.
Según relata, los hijos quedan sin protección, “No hay un solo programa social específico para estos niños y niñas. Ni el CEEAV ni el DIF han creado una ruta para atenderlos. Preguntamos desde que inició el colectivo y la respuesta es siempre la misma: no hay”.
Algunas de las hijas e hijos ya han comenzado a buscar a sus madres. Pero incluso ese acto de amor es peligroso. “Una muchacha que es mamá desapareció en Ciudad Valles, esta Yuliana Vaca, su familia sí se involucra. Nos escribe, sigue nuestras publicaciones. A veces nos acompaña. Pero la familia tiene miedo. Hay una pequeña que la espera en casa , de la que su abuela se hace cargo, que No siempre puede estar en todo. Pero son niños muy pequeños que crecen sin sus madres, seguramente en un futuro nos acompañarán o se sumarán a colectivos para dar con el rastro de su madre”.
Otros casos permanecen en espera. “Muchos de los niños eran muy pequeños cuando desaparecieron sus mamás. Todavía no salen a buscarlas. Pero lo harán. Lo harán cuando crezcan. Y ese día se van a unir. Van a exigir lo que nadie les dio: justicia. Tenemos casos de larga data, de hace 13 años, cuando los niños o niñas apenas tenían 8 ó 9 años cuando les desparecieron a su mamá y ya han pedido unirse, para seguir buscándolas ”, afirma Edith.
Aceptar legalmente que una madre ha muerto, sin tener certeza de su paradero, es una de las decisiones más difíciles para cualquier familia. Sin embargo, como explica Edith, en muchos casos es la única vía que permite a los hijos ser reconocidos legalmente.
“Hemos tramitado ya más de 20 casos de declaración y presunción. Muchos salen automáticamente si ya pasaron muchos años. Es doloroso, pero con eso los niños al menos pueden tener acta, escuela, servicios. Son pequeños y dolorosos pasos, pero necesarios”, señala.
“¿Cómo puede un niño vivir si no existe legalmente? ¿Cómo puede sanar si el Estado ni lo ve?”, pregunta Edith. “Las hijas e hijos de madres desaparecidas no deberían vivir esta carga. No deberían crecer con miedo, con hambre, con papeles a medias. Pero aquí están. Resistiendo. Y algún día, buscando también”.