Hasta el año pasado, el Seminario contaba con 43 alumnos, y 25 jóvenes participaron en el pre seminario realizado en el verano, aunque no todos ellos concluyen su formación como sacerdotes.
Muchos de estos contaminantes pasan desapercibidos a simple vista; sin embargo, existen señales visibles como la fluorosis dental, documentada desde hace décadas en la región
La iniciativa privada actualmente juega un papel fundamental en el tema carretero del país, ya que hay varios proyectos para la creación de autopistas de peaje en el país
El estado comparte con otras entidades una barrera tecnológica común: portales de justicia con rutas de acceso poco claras y buscadores que no permiten filtrar información bajo categorías de género o pertenencia
Los centros y programas estatales trabajan en múltiples frentes: desde la promoción de derechos y el empoderamiento económico, hasta la generación de redes comunitarias y espacios seguros para las mujeres
La obra fue elaborada con materiales tradicionales: carrizo —recolectado previamente—, papel periódico donado por un comerciante del mercado, engrudo y pintura plástica
En Semana Santa los visitantes se enfocan en visitar parajes con cuerpos de agua en el interior del Estado, y quienes eligen como destino la capital, no requieren mucho del servicio de taxis
San Luis Potosí, es el mayor productor de México y es responsable esta entidad ella sola, del 7% de la producción mundial, Se considera el mayor yacimiento de fluorita existente en el mundo
Se impulsaron acciones relevantes en materia de género, derechos humanos e inclusión, que representan el compromiso de este organismo en la función electoral que no sólo organiza procesos
Crecida en feligreses pero con déficit de sacerdotes, la Iglesia Católica en San Luis Potosí está a la espera del nuevo Papa. Este escenario parece replicarse a nivel mundial, aunque el valor y el papel que se le da a esta doctrina religiosa varía en cada país y comunidad.
“La Iglesia ha tenido momentos buenos, extraordinarios, medianos y malos, ahora no es un momento malo, pero tampoco excelente”, señaló Hugo Alejandro Borjas García, investigador del Programa de Estudios Políticos e Internacionales del Colegio de San Luis (Colsan), al explicar que la Iglesia Católica se encuentra en un momento de quiebre derivado de las reformas que el impulsó el Papa Francisco, cuyo pontificado hizo visibles las dos corrientes dentro de la Iglesia: una conservadora de las tradiciones milenarias del catolicismo, y otra liberal que trata de adaptarse a los nuevos tiempos.
La elección del nuevo Papa definirá el rumbo que seguirá la Iglesia, ya sea un regreso al conservadurismo o la continuidad de lo iniciado por Jorge Mario Bergoglio, y esta decisión se encuentra en manos del Cónclave conformado por 133 cardenales, 80% de los cuales fueron nombrados por el fallecido Papa Francisco. Sin embargo, Borjas García destacó que es prácticamente imposible predecir cuál será la inclinación de los cardenales, “el propio sistema de elección en el Vaticano va en contra de lo que conocemos, de lo que estamos acostumbrados”.
/ Cristian Robledo / El Sol de San Luis
Y es que cuando fallece un jefe de estado o falta por alguna circunstancia extraordinaria, se cuenta con un sucesor en automático, pero en la Iglesia no hay un sustituto del Papa, “automáticamente todos los que tenían un poder por el Papa que estaba en turno, pierden su poder y adquieren todos una igualdad en la participación, que es lo que conocemos como Cónclave, en esa igualdad los 133 cardenales tienen las mismas posibilidades (de ser designados como Papa)”. Incluso hizo referencia a que en elecciones anteriores no se han cumplido las predicciones que apuntan a un favorito; ahora la probabilidad matemática apuntaría a que sea electo un cardenal de corriente liberal o moderada, “pero no se cumple”.
Pero ¿qué es más conveniente para la Iglesia en estos momentos?, “hay voces a los que nos les agrada la Iglesia que dicen: ojalá quede un conservador para que se termine de hundir la Iglesia; y hay otros que dicen: ojalá sea alguien más moderado o liberal, porque las sociedades están cambiando. Hoy tenemos una percepción diferente de muchas cosas en donde la Iglesia necesita adaptarse, y quizá un Papa conservador que los haga volver a tradiciones ya dejadas atrás por parte de la Iglesia podría hacerlos perder adeptos”.
De acuerdo a información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la población que profesa la religión católica en México ha ido a la alza, en 2020 era de 74 millones 612 mil 373 personas, en 2010 subió a 84 millones 217 mil 138, y para 2020 alcanzó los 90 millones 224 mil 559. Aunque las cifras pudieran no ser un reflejo fiel, “el catolicismo mexicano es muy especial, porque si bien es cierto es muy grande, el mexicano es guadalupano pero eso no significa que es católico, tiene muchas fiestas religiosas pero eso no significa que sea practicante, se tiene en el discurso muchas referencias del catolicismo pero eso no significa que sea un católico ejemplar”.
En ese sentido, señaló que México representa más para la Iglesia, que la Iglesia para los mexicanos, mientras que en el caso específico de San Luis Potosí, Borjas García refirió que se ha atenuado el conservadurismo ligado a la Iglesia gracias a la llegada extranjeros que practican otra ideología. “Hay muchos referentes católicos, pero tampoco representa mucho; (como estado) no hemos representado gran cosa en el escenario de la Iglesia, ni la Iglesia para nosotros”.
Al respecto, Tomás Cruz Perales, vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, señaló que “hay mucha gente que nos llamamos católicos pero no son de una fe constante, pero sí hay un buen porcentaje de familias y personas que asisten a sus sacramentos”, incluso en los oficios de Semana Santa las parroquias tuvieron gran afluencia. Aún así, no pasa inadvertida la necesidad de una constante evangelización y catequesis para que la gente fortalezca la fe.
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Las cifras del INEGI también muestran un crecimiento en la población que profesa el catolicismo en la entidad potosina, en el censo del 2000 fue de un millón 848 mil 808, para el 2010 creció a 2 millones 077 mil 738, y para el 2020 llegó a 2 millones 218 mil 856.
El Vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, afirmó que esta tendencia no solamente ocurre en San Luis Potosí, sino de manera general durante el pontificado de Francisco, “una realidad y una situación de la Iglesia, es que el Papa termina con una leve disminución de sacerdotes pero un aumento de cristianos”. Y es que afirma, después de la pandemia de Covid-19, hubo más personas que se acercaron a la Iglesia, inclusive entre los jóvenes y adolescentes ha existido mayor interés por la espiritualidad, lo cual fue evidente en las recientes celebraciones de Semana Santa.
Mientras las cifras muestran un catolicismo a la alza, en las filas del clero se observa lo contrario, ya que en los últimos años se ha presentado un déficit de vocaciones sacerdotales. En San Luis Potosí se estima una falta de al menos 80 sacerdotes para complementar a los 205 clérigos que actualmente conforman la Diócesis con 118 parroquias, pues la mayoría de ellos rebasan los 40 años de edad y varios están próximos a jubilarse (el Derecho Canónico establece una edad límite de 75 años para ejercer el sacerdocio), además de que han disminuido las ordenaciones de seminaristas.
Aunque se negó a llamarla “crisis”, Cruz Perales reconoció que la falta de sacerdotes afecta los servicios de la Iglesia, “a veces nos vemos rebasados, por ejemplo en la atención de los enfermos que es una situación que nos hemos sentido rebasados en el sentido de que es difícil responder a tantas peticiones de enfermos que están en los hospitales, hemos querido contrarrestar esto atendiendo incluso a través de misas con la unción a los enfermos más constantemente”.
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Los sacerdotes procuran cubrir la administración de los sacramentos, es decir celebraciones religiosas como bodas y bautizos, sin embargo hay capillas en las que hay un solo clérigo que termina descuidando otros aspectos como las confesiones, y es que “hay parroquias en la periferia o no tan en la orilla de la ciudad, que a un sacerdote le toca estar respondiendo a una geografía o una comunidad parroquial donde hay asentamientos de más de 100 mil personas”.
Ello deja claro la necesidad de contar no solamente con más sacerdotes sino también con más iglesias, por ejemplo en el estrenado municipio de Villa de Pozos que cuenta con una parroquia y mantiene un crecimiento poblacional constante, sin embargo, por ahora el servicio espiritual se cubre mediante “parroquias madre”, iglesias de mayor tradición a las que los actuales jefes de familia acudían cuando eran niños.
“La gente ubica las parroquias que pertenecen a sus papás, y los fines de semana van a visitarlos y ahí recurren a la parroquia”, un ejemplo son las iglesias del Centro Histórico, que los fines de semana se llenan de feligreses de distintas colonias, un caso entre ellos es el santuario de San José, donde Cruz Perales es párroco, “va gente de toda la ciudad, hay del Saucito, de Pavón, de la Satélite, de la Nueva Progreso, incluso de otros municipios cercanos como Santa María, Zaragoza, Mexquitic o comunidades cercanas”.
Y si bien todas las parroquias cuentan con sacerdote, hay algunas que requieren más de uno debido a la cantidad de feligreses que atienden, caso así el de la Basílica Menor que realiza 14 misas los domingos, para lo que se necesitarían cinco sacerdotes y solo hay tres.
Respecto a este déficit de sacerdotes, actualmente hay tres diáconos que se espera, sean ordenados como sacerdotes por el nuevo Papa en el mes de junio, y hay alrededor de cuatro jóvenes más que en un año podrían recibir también el presbiterio. Además, se mostró confiado en que este reencuentro que se dio entre los jóvenes y la Iglesia en Semana Santa, se vea reflejado en los próximos años con más vocaciones sacerdotales.
Otro aspecto que pareciera hablar de una disminución del catolicismo, se encuentra en la reducción del diezmo que aportan los creyentes a las parroquias, sin embargo el Vocero afirmó que también éstas se han recuperado después de la pandemia, “vamos como todas las familias: al día y cubriendo las necesidades, ni hay más ni hay menos, confiando en la Divina Providencia tenemos lo necesario”.
Explicó que las aportaciones de los feligreses son suficientes, pues aunque hay parroquias pequeñas en las que llegan a carecer de recursos, se les apoya con el diezmo que recaudan las iglesias más frecuentadas por los creyentes, de manera que hasta el momento la Iglesia no se ha visto en la necesidad de recurrir a colectas u otras formas de ingreso para solventar sus gastos.
En medio de estas circunstancias, el caminar de la Iglesia se da “con mucha esperanza, confiamos y tenemos fe en la elección del Espíritu Santo” para a través del Cónclave que iniciará el 7 de mayo, nombrar al nuevo guía del catolicismo en el mundo.