A Flor Emilia, ¿la mandaron, o sola se clavó la espada?
Puso en marcha la antigua práctica de ¡Muera el Rey! ¡Viva el Rey!, y asi, la secretaria de Pesca y Acuacultura de Sinaloa, mostró estar al servicio del poder y en cuanto se puede, estar en contra o a distancia de los débiles. Especialmente, de los depuestos.
Es usual en política, pero el meollo del asunto es la forma en que manejó el cambio de su discurso que contiene más piropos que planteamientos convincentes para los ciudadanos a los que se debe.
En esa fecha en que acudió a instalar el Comité de Inspección y Vigilancia, cuando aún el ex secretario general de Gobierno del Estado, gobernaba la tierra ahomense, lo envolvió en sus cumplidos.
Le ensalzó que está al frente del mejor de los municipios, en el que más comunidades pesqueras e indígenas se emplean en esa actividad, y por esto, hay que cuidarlo.
Obviamente que le lanzó un mensaje de espaldarazo y complacencia, especialmente cuando días antes, diferentes foros y estudios de empresas y organizaciones no gubernamentales, resaltaron está municipalidad como una de las más atractivas para invertir y para vivir.
Y, como una de las que más tranquilidad pública presentó durante el año que corre y sus meses correspondientes.
A nadie engañó con su dedicatoria y la gente lo oyó, como un esfuerzo a favor de un personaje que moldea un posible proyecto futurista y que dirige una agrupación que se denomina El Trébol. Fue una jugada de la muchacha, que es válida en cualquier entorno político.
Lo que no encajó, es la manera en que buscó recomponer la situación y sacó por la ventana su carencia de oficio.
Luego de que el Congreso local, aprobara un juicio político contra Gerardo Vargas Landeros y lo quitara de la silla, las cosas cambiaron.
La dama que regresó al territorio del norte 29 días después de entregar sus lisonjas al ex edil, enfocó su oda para con el presidente municipal sustituto Antonio Menéndez.
Hoy –exaltó- sí se puede decir que los ahomenses tienen un buen hombre que lleva en sí, los principios de la Cuarta Transformación, y además, que es morenista y fundador del movimiento.
En el arropo que le otorgó y en todos los reconocimientos, no olvidó en destacar, que es su amigo.
A menos que sea por eso, se preguntaron varios de los presentes en un acto exprofeso para el caso.
Lo cierto, es que ella no supo acomodarse a las circunstancias. Esas que se necesitan seguirse como reglas, porque “tiempos traen tiempos”.
Imelda Castro, sigue de frente al 2027.
La que sigue de frente en abierta campaña por la gubernatura, es la senadora morenista, Imelda Castro. No resuelve demandas de los pobladores en los municipios norteños, aunque les señala que trabajan mucho en la Cámara Alta.
Supuestamente, recoge preocupaciones de los pescadores de Ahome y de Guasave, y seguro, que les hace promesas que pronto se sabrá si las procesa positivamente.
O si los deja con un “palmo de narices”, como en otros casos.
Porque la gestión no es lo que promueve, sino estar en la carrera para el 2027, que se moviliza con intensidad.
Hace referencia en las reuniones, a la necesidad de cabildear con los alcaldes y alcaldesas, dinero para proyectos ante las instituciones federales, olvidándose que hay una figura central que maniobra ello.














