El jueves pasado, en una sesión que no fue cubierta por medios de comunicación, el Consejo Universitario con Jesús Madueña ya como amo absoluto de la Universidad (bajo el compromiso con el gobernador Rubén Rocha Moya de “desPasificar” las aulas) nombró a 32 directores de Unidades Académicas pasándose por “el arco del triunfo” la nueva Ley Orgánica que obliga a la institución a llevar a votación estos puestos.
Sin embargo fue el rector Jesús Madueña quien decidió de manera unilateral nombrar a la vieja usanza a los directores que debieron ir al fuego de las urnas... ¿Pero porqué? Si es más fácil usar el dedo y la lealtad del sujeto para incrustarlo en una dirección.
Por ejemplo a doña Soila Maribel Camacho Gaxiola la pusieron en la dirección de Veterinaria, ella fue una de las exintegrantes del Comité de Adquisiciones que fue llevado al banquillo de los acusados por supuestas compras irregularidades.
Aquí es donde la credibilidad de la Fiscalía y de la Auditoría Superior del Estado se perdió, por eso nadie cree que el caso de Gerardo Vargas Landeros sea legítimamente un caso de combatir la corrupción sino sencillamente una Vendetta política, como la que traían con el finado Héctor Melesio Cuén Ojeda que pagó con su vida irse a la guerra política con Rocha Moya. Y he aquí el premio mayor a Manueña, convertido ahora en el gran elector, cacicazgo que se renueva y recomienza.
Aunque más tarde justifiquen que estos directores se iban a nombrar en diciembre, cosa que se dejó en pausa, no es motivo ya para no atender la Ley Orgánica por medio de la cual el mismo Madueña se quedará otros 4 años en el poder.
La simulación quedó al descubierto. Lástima por los universitarios que seguirán bajo el yugo de un grupo político que se lo debía todo a Cuén pero que hoy ya ni lo mencionan para nada.
Lo que estamos presenciando con la violencia escalada hacia el norte del estado, dicen los que saben, es el principio del final de la guerra, aunque todavía faltan quizá meses para que se vea realmente el túnel. Y sí, parece que el gobierno le apostó de nuevo a qué la pacificación la harán los narcos después de convulsionar todos los municipios. ¡Viva la paz narca!