Mucha polémica causó un boletín del ICE (Servicio de Inmigración y Aduanas, por sus siglas en inglés) de que un grupo de sus agentes operó en Sinaloa para apoyar en el desmantelamiento de tres narcolaboratorios de metanfetamina terminó en un aparente contradicción diplomática, pues la presidenta Claudia Sheimbaun negó que los gringos trabajen en suelo mexicano así como lo hizo ver la agencia estadounidense.
Mucha polémica causó un boletín del ICE (Servicio de Inmigración y Aduanas, por sus siglas en inglés) de que un grupo de sus agentes operó en Sinaloa para apoyar en el desmantelamiento de tres narcolaboratorios de metanfetamina terminó en un aparente contradicción diplomática, pues la presidenta Claudia Sheimbaun negó que los gringos trabajen en suelo mexicano así como lo hizo ver la agencia estadounidense.
La presidenta de la ha pasado diciendo que no sabe nada, como el asunto de la detención del Mayo Zambada o la protección de la familia de Ovidio Guzmán que cruzaron la frontera sin que las autoridades mexicanas supieran, pero ahora sí Sheimbaun por fin supo algo pues negó categóricamente que agentes extranjeros trabajen en México. Ya saben, todo eso de la soberanía y discursos nacionalistas exaltados.
A esta narrativa se le sumó la declaración del gobernador Rubén Rocha Moya que dijo que él coincidía con la presidenta, aunque hemos visto en otras operaciones estadounidenses que ni siquiera les piden permiso para operar en nuestro país. De hecho el reclamo de la captura de Zambada ahí quedó olvidado, hasta la fecha no se sabe si participaron agentes encubiertos en la operación que posteriormente desencadenó el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda y luego en la guerra que nos mantiene en el fuego cruzado a la ciudadanía, a la economía y en luto a miles de familias.
Lo que no tienen estos políticos es vergüenza porque se enojan porque los gringos quieren desmantelar las operaciones de los carteles y nuestros poderosos gobernantes nomás no hacen la chamba para que la gente inocente no padezca los embates de un conflicto que le es ajeno.
Y esa es la actitud. La vez pasada el gobernador Rubén Rocha Moya ya ni siquiera quiso responder a las preguntas de una reportera sobre el tema de la incidencia delictiva, dijo que no hablaría de cifras de inseguridad, quizá evasivo debido a que el evento que inauguraba era el Aquaton, otro que recordaba que el gobierno federal no le quiso aceptar la declaratoria de emergencia por la sequía en Sinaloa.
Aunque la embajada americana en México terminó por salir a confirmar lo que Sheimbaun negó, es público que los gringos siempre participan en las operaciones en el país, están al tanto de todo, de tal suerte que no hace falta negar lo que en los hechos es: que lo hacen y seguirán haciendo ante la ineptitud de los gobiernos de siempre con sus políticas de nunca.
¿O habría que recordar que siempre les pasan las ubicaciones de los capos de la droga y terminan los mexicanos por no hacer nada?