Tiempos Políticos | La falsa postura de Gámez con familias de las víctimas
¿Solidario en qué?
En palabrería hueca.
No opera nada a favor el que emita una manifestación verbal, que, por cierto, no es suficiente o no sirve de mucho a quienes sufrieron en carne propia, los efectos de una escalada de violencia que no termina.
Muchos menos le corresponden lanzar lamentaciones que más bien le tocan a la sociedad que con impotencia observa lo que sucede, porque no tiene las facultades ni el poder que ostenta la autoridad que prometió en campaña para resolver los problemas.
Es hasta repudiable la postura del munícipe en los medios de comunicación social, que no alcanza a entender o prefiere manejarse irresponsablemente como hasta la fecha lo hace.
Tampoco le queda su desafortunada pieza discursiva que exhibe sus restricciones políticas y sociales de señalar que “no hay que bajar la guardia”.
¿Por qué no ordena mejor a la policía preventiva que depende de su mando para poner en marcha el patrullaje en las cercanías de las instalaciones hospitalarias en aras de ayudar en algo?
Seguramente porque no quiere.
Porque trata incluso de no hablar de la inseguridad pública que priva en el municipio y todo indica que no le interesa lo que pase a los pobladores, dado que su prioridad es estar en campaña permanente para convertirse en candidato a la gubernatura de Sinaloa.
Dios nos libre de una cosa así.
El primer informe de una mujer presidenta en México.
A 43 años de Navolato con progreso montado en burro.
Navolato cumplió este miércoles 43 años de que se decretara por el Congreso del Estado como municipio libre, al empuje del gobernador Antonio Toledo Corro, y el progreso que se pronosticó no se mira por lado alguno, de acuerdo con lo que consideran los pobladores.
Es un contraste entre pequeñas obras y grandes males.
Sobrevive como una de las municipalidades más pobres del estado, y su cercanía con la capital, en vez de beneficiarle, le perjudicó.
Hay una frontera que, en la comunidad de San Pedro, nos une con los culiacanenses, pero con gobiernos estatales que no ayudan ni se compadecieron mucho antes de los proyectos de esta tierra, la condenaron al retraso.
Porque, a pesar del tiempo y la distancia, no hay avances que se puedan presumir, mientras los habitantes se asoman y asumen que parece que viene en burro.















