Tierra arrasada, tecnología al servicio del crimen
Entre más avanza la tecnología también avanza la inventiva del ser humano para matarse y en esta guerra entre facciones del Cártel de Sinaloa, ha salido a relucir cómo el crimen organizado utiliza la tecnología al alcance de la mano para su propio beneficio.
Sin embargo, las afectaciones son muchas más, a diferencia de aquella guerra del 2008 en que los Beltrán juraron derrotar a los Zambada y a los Guzmán.
También la psicosis es más, porque las redes sociales no dejan espacio para la imaginación o la ignorancia, la información inmediata -muchas veces desinformación- provoca pánico entre la ciudadanía, al ver videos de lo que está sucediendo.
En el caso de la sierra lo que se ha estado presentando es que el uso de drones que arrojan explosivos, artefactos bélicos que quizá solamente se reservaban a la ficción de las películas, ya son una realidad y los daños están provocando severas cicatrices.
En Concordia, de acuerdo con colectivos de activistas, los recientes incendios fueron provocados por estos artefactos, lo que dañó por lo menos a 28 mil hectáreas en la zona serrana.
Otra hipótesis es que los incendios han sido provocados para obligar a salir a sus enemigos de sus escondites. Es una locura que todos los días normalizamos para poder sobrevivir.
El estiaje de cada año
Cada año las comunidades alejadas de la red hidráulica de las ciudades padecen la constante falta de agua debido al estiaje. No es fácil sobrellevar la vida sin el vital líquido.
Es cierto que tanto el Gobierno del Estado como el Ayuntamiento de Culiacán, a través de la Japac, hacen esfuerzos conjuntos para sanear esta falta de agua, como con pipas o con pozos profundos, también lo es que hace falta diseñar mejores políticas públicas para el uso racional del agua.
En un tema que se ha insistido mucho, y que los agricultores no quieren ver, porque sería desembolsar dinero de su parte, es la modernización de las formas de riego.
Se sabe que a nivel nacional el 75 por ciento del agua de las presas es para riego de cultivos en el país, pero también hay una gran cantidad que el campo desperdicia pues las técnicas de riego no son eficientes.
Aunque este año se pronostica una buena temporada de lluvias, si no se generan mejores condiciones para el uso del agua, con los años se tendrán crisis como la que actualmente está afectando al agro sinaloense y también a la ganadería.
Ya es necesario que el sector privado y el público se sienten a dialogar para llegar a puntos de acuerdos necesarios para combatir el cambio climático. No solo saliva y terquedad. Las comunidades que cada año sufren este impacto, se los agradecerán.















