Anti-Valentines, por la nostalgia y desilusión de un corazón roto
La combinación entre la oscuridad de una rosa marchita y el talento de creativos sinaloenses resultó en una exposición artística digna de representar el terror de un amor unilateral
“No todo es amor en la vida, también se sienten cosas feas y estamos aquí para decir que también está bien”, expresó la organizadora Daniela Adrián en el micrófono.
Arte interactivo
Muchos echaron un vistazo a su futuro al fondo del salón, donde se llevaron a cabo lecturas del Tarot por el consultorio chamánico Anama.
Hubo pintura, escultura, fotografía, dibujo, música, danza y arte interactivo. / Foto: Alex Morales / El Sol de Sinaloa
Culiacán, Sin.- En un aura de oscuridad electrizante, similar al cine de vampiros del siglo 20, se expuso el talento de jóvenes artistas sinaloenses, quienes plasmaron sus caóticas vivencias con el amor, en arte visual, plástico, audiovisual, auditivo y escénico.
Así fue la exposición colectiva llamada “Anti-Valentines”, una muestra artística llena de oscuridad, irreverencia en torno a la nostalgia, el caos, la angustia y otros sentimientos poco placenteros que giran en torno al desamor.
Fue en el Teatro Apolo de Culiacán donde se reunió una comunidad de creativos, convocada por los artistas organizadores: Karla Domínguez, Ricardo Pérez Gutiérrez, Nancy Medrano, Daniela Adrián y Alexandra Méndez.
El arte abordó la nostalgia, el caos y la desilusión del desamor. / Foto: Alex Morales / El Sol de Sinaloa
La elegancia del teatro, aunado a una estética moderna con toques de antigüedad, le quedó como anillo al dedo a la exhibición que capturó lo que un día fue, o pudo ser, pero que solo dejó un amargo recuerdo.
Tanto la música de DJ NK, la danza contemporánea que performó Yocelín Barraza, como el vestuario de expositores y organizadores, evocó el dolor “similar al de una viuda o una persona que está en desamor”, explicó la diseñadora Karla Domínguez.
Colores como negro, blanco y rojo abundaron en el salón, pero no como acostumbran en fechas de San Valentín, sino como el de la sangre que brotaría de un corazón roto, de las rosas marchitas que colgaban del techo y desgarradores cuadros donde decenas de ojos se posaron al pasar de las horas.
“Queremos darle un lugar y un espacio a las emociones que no son precisamente el amor y la felicidad, porque el amor abarca muchos espectros; entonces, queríamos darle visibilidad al desamor y la desilusión”, detalló Domínguez.
De las paredes y pilares del Teatro Apolo colgaron pinturas, fotografías, dibujos, cartas, hasta esculturas de Valentina Pineda, Alma Luque, Alexandra Méndez, KaritoG, Rodnez, Ángela Iribe, Jersey Cuevas, Esmeralda Fajardo, Carolina Gómez Llanos, Paola Shinagawa, Yocelín Barraza, Luis González y Natalia Flores.
Así como el arte de Ariescrib, Perla Medrano, Cristina Valenzuela, Michelle Holanda, Kareli Álvarez, Anette Murillo López, Kenya Molina, Michelle Holanda, Astrid Nava, Nancy Medrano, Defenestrose, Karla Domca, Daniela Adrián, Gabriel Gómez, Intrusa Tattoo, Li Valencia, Ana Reyes Higuera, Francisco Romero, Allison Mosan, Karen Jiménez y That Gigi.
La estética del evento fue similar al dolor de una viuda o una persona en desamor. / Foto: Alex Morales / El Sol de Sinaloa
La experiencia no quedó solo en apreciar el arte en los muros, pues los creativos se las ingeniaron para regalarles a los asistentes toda una experiencia que pudieran llevarse a casa.
Mientras unos apreciaban las piezas, otros retrataban la nostálgica semblanza de Aylinn Goss, la modelo que posó vistiendo una ligera bata dorada y pies descalzos, como la musa de quienes la inmortalizaron en papel.
Incluso, una modelo pareció salir de su retrato para llevar a los espectadores al estudio, pues yacía sobre un ciclorama fotográfico luciendo en su cabello el arte de la estilista Michelle Carolina.
Pero la expresión artística que aceleró corazones e hizo brotar lágrimas, fue la presentación de Yocelín Barraza, quien dejó su dolor e impotencia rebotando entre las paredes del Teatro Apolo, hasta contagiarlo a quienes la vieron darlo todo por un amor no correspondido.