Conoce a Alejandra Verástica y su camino en la capacitación para poder defenderse
La culiacanense es entrenadora de defensa personal, quien ha trabajado en capacitar a trabajadoras, estudiantes y adultos mayores con herramientas para sentirse seguros ante la violencia
En su labor como entrenadora, Alejandra no solo comparte habilidades físicas, sino también la importancia del autoconocimiento, la disciplina y el autocuidado, valores que ella misma ha aplicado en su vida para afrontar los desafíos que le ha presentado su entorno.
El inicio de su vocación
La filosofía de la defensa personal
Impacto en vida ajenas
Una cultura de seguridad y autonomía
Actualmente, suma múltiples empresas e instituciones que han requerido sus servicios de capacitación, pero por lo pronto, Alejandra trabaja en adaptar un espacio de su hogar para dar clases semanales ahí mismo.
Quienes estén internados en contratar sus servicios para aprender a defenderse sin miedo, pueden encontrar a Alejandra Verástica como @nivel____28 en Instagram.
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Alejandra busca enseñárseles a protegerse de cualquier situación de riesgo. / Fotos: Iván Medina / El Sol de Sinaloa
Culiacán, Sin.- Alejandra Félix Verástica ha transformado su vida y la de otras personas al enseñarles a defenderse, a partir de su propia experiencia. Desde pequeña, en un ambiente desafiante, encontró en los deportes de contacto una herramienta poderosa para sentirse segura y empoderada. Aunque empezó en disciplinas como el kickboxing y judo de manera no oficial, con el tiempo se adentró más en estas disciplinas, avanzando hasta convertirse en entrenadora.
A lo largo de seis años de experiencia, Alejandra ha capacitado a diversas personas, incluyendo trabajadoras, adultos mayores y niños y niñas, con el objetivo de enseñarles técnicas de defensa personal que les permitan protegerse en situaciones de riesgo. Para ella, este conocimiento va más allá de las técnicas físicas; busca transmitir seguridad, confianza y la capacidad de enfrentar situaciones adversas, enseñando que, a través de la preparación, se puede responder de manera eficaz a amenazas potenciales.
Alejandra Félix Verástica comenzó su camino en la enseñanza de la defensa personal en 2019, cuando dio su primer taller, una experiencia que recuerda con una mezcla de nervios y risas. Con recursos limitados, como unas colchonetas y un saco de boxeo, se lanzó a enseñar y, aunque esa primera experiencia fue “bien fea”, fue el inicio de un proceso de crecimiento y aprendizaje. A medida que su trabajo fue adquiriendo notoriedad, una empresa especializada en capacitaciones con perspectiva de género se interesó en su enfoque y la ayudó a expandir su alcance, permitiéndole llegar a más personas.
A lo largo de su carrera, Alejandra ha enseñado defensa personal a distintos sectores de la población, pero fue en ese proceso cuando se dio cuenta de que muchas personas, especialmente las más vulnerables, no tenían acceso a este tipo de capacitación. Esto la motivó a hacer un giro en su vocación y empezar a desarrollar modalidades de defensa personal pensadas especialmente para niños y adultos mayores. Su objetivo era empoderar a estas personas, enseñándoles cómo protegerse y cuidar de sí mismos en situaciones de riesgo.
Con ese enfoque, Alejandra busca fomentar la seguridad y el bienestar de aquellos que, por diversas razones, no tienen las mismas oportunidades de acceder a entrenamientos de defensa personal. Su trabajo, basado en el cuidado y la protección, se ha convertido en una forma de empoderar a las personas más vulnerables, dándoles herramientas para sentirse seguras en su día a día.
Sus clases han cambiado la vida de distintas alumnas. / Foto: Iván Medina / El Sol de Sinaloa
Para Alejandra, la defensa personal no se trata solo de fuerza o agilidad, sino de estrategia y autoconocimiento, por lo que “siempre les digo al inicio de los talleres, es que no se sientan limitadas por información o herramientas físicas que puedan sentir que tienen o no tienen. Porque para mí siempre ha sido la pelea como todo un desarrollo de maña sobre tu cuerpo y de autoconocimiento”. Sus clases se enfocan en enseñar a sus alumnas a identificar sus fortalezas, mantener la calma y actuar con determinación en situaciones de peligro. “Lo primero que haces si alguien te va a asaltar o si alguien te quiere agredir es asustarte o ponerte nerviosa o paralizarte. Entonces, eso es lo que practicamos siempre, como el hecho de que tengas claro que tú determinas lo que te va a suceder y que ninguna persona tiene derecho a decidir sobre ti”, enfatiza.
Más allá de la técnica, Alejandra busca empoderar a quienes asisten a sus talleres para que se sientan seguras en cualquier circunstancia, y que no tengan que depender de nadie más, “porque generalmente, seamos sinceros, a veces las situaciones de riesgo se pueden dar pues en cualquier lado”.
El peso de sus enseñanzas se ha visto reflejado en la vida de muchas de sus alumnas, pues le ha tocado recibir a mujeres que han sufrido situaciones desafortunadas a raíz de la violencia, y no quieren que les vuelva a pasar. “Me tocó recibir muchas adultas mayores también que me decían: ‘yo vine porque me asaltaron una vez en el centro y no lo he podido superar’”, comenta Alejandra.
Aunque ella es consciente de que no puede borrar experiencias traumáticas, sabe que sí puede brindar herramientas para que sus alumnas recuperen su seguridad y confianza. “Hace poco di un taller en una escuela y una chica me comentó que le quisieron quitar su carro; pero en cuanto a la situación cuando la quieren jalonear o bajar del carro, como violentamente quitarle el auto, ella no se dejó”, recuerda enorgullecida, pues su alumna aplicó lo que le enseñó Alejandra para mantenerse serena, firme y segura. “Cuando me quisieron hacer sentir intimidada, yo no lo permití y me sentí muy bien porque no necesité pegarle a la persona y no necesité ponerme violenta, simplemente con el hecho de estar muy seria, de bajarme y decirle, ‘Oye, no me vas a tocar tú, súbete y ya llévate el carro’, fue lo que más le quedó a ella”, agrega la entrenadora.
Entrena a trabajadoras, niños, niñas y adultos mayores. / Fotos: Iván Medina / El Sol de Sinaloa
En palabras de Alejandra, ella sueña con un mundo donde todas las personas, especialmente las mujeres, tengan el conocimiento y la confianza para protegerse ante cualquier situación de riesgo. “Me gustaría que todos tuviéramos esa cultura de sentirte segura en esa parte, o sea, que si pasa cuando sea, aunque no te lo esperes, ya tengas una preparación base mínimo para esas situaciones”, anhela.
Hoy, además de dar talleres en empresas, colectivos y escuelas, Alejandra sigue expandiendo su impacto, siempre a la espera de colaborar con más escuelas, empresas, instituciones o colectivos que deseen capacitar a sus integrantes para su propio beneficio. “Sientes que creces y sientes que les estás dando una herramienta a las mujeres; es diferente el tener el aprendizaje tú a que también lo compartas con los demás para que vivan la experiencia de sentirse un poquito más seguras sobre sí mismas”, expresa.