Desde Mazatlán, Luis cumple su manda a San Judas Tadeo: “Él me tiene con vida”
Luis subió más de 160 escalones de rodillas para cumplirle a San Judas tras tres años continuos de visita con el Santo más alto del mundo
Mario Núñez
Luis cuenta que desde aquel accidente se volvió devoto del santo de las causas difíciles, a quien le atribuye no solo su recuperación física, sino también su fuerza para superar las adversidades personales y dejar atrás los problemas que enfrentaba con el alcohol.
El mazatleco viajó durante la mañana enfrentando contratiempos en carretera, pero asegura que nada lo detuvo.
“Me dijeron que no viniera, que estaba peligroso, pero ¿qué es lo peor que puede pasar? Él me ha cuidado siempre”, dijo.
Para Luis, la fe no sustituye el esfuerzo personal, sino que lo impulsa.
“San Judas te ayuda, pero tú también tienes que poner de tu parte. No es que él te va a proteger de todo, porque cuida a mucha gente. Pero si uno tiene fe y voluntad, las cosas se dan”, expresó.
Al finalizar su visita, envió un mensaje a los demás devotos: “Que no retrocedan, que aunque la vida se complique, sigan creyendo. Él te ayuda, pero también necesita que uno le eche la mano. La fe es de los dos lados”.
Con escasos recursos, pero con el corazón lleno de gratitud, Luis se despide del templo convencido de que San Judas Tadeo no lo ha dejado solo.
“Soy prueba viviente de que los milagros existen”, dice antes de volver a emprender su camino de regreso a Mazatlán.
Contexto
El San Judas Tadeo más grande del mundo se encuentra en Badiraguato, Sinaloa, México, con una altura aproximada de 28 metros (incluyendo su base) y más de 160 escalones para llegar a su templo.
El monumento de San Judas Tadeo es un popular destino turístico que atrae a miles de visitantes cada año, y hoy, 28 de octubre, se celebra su aniversario, conmemorándose como el santo de las causas difíciles.



























