elsoldesinaloa
Culturamiércoles, 18 de febrero de 2026

De la banqueta al performance: El “Señor del Chile” cruza la puerta de la GAALS

Jesús Antonio, el “Señor del Chile” ahora es parte viva de la exposición “Dimensiones Comparativas IV”

Mariam Bon / El Sol de Sinaloa

Culiacán, Sin.– Está acostumbrado al sol, al ruido de salida de clases y al ir y venir de estudiantes. Pero esta vez, Jesús Antonio Tirado cambió la banqueta por los muros blancos de la Galería de Arte Antonio López Sáenz.

De la escuela a la sala de exhibición

Desde hace cuatro años instala su puesto afuera de la escuela José Limón, justo a un costado del edificio del Instituto Sinaloense de Cultura. Vende paletas enchiladas, papitas, refrescos y todo lo que pique o tenga limón y sal.

El apodo nació por casualidad. “Una muchacha me dijo un día: ‘Usted es el señor del chile’, y así se quedó”, cuenta entre risas. El nombre se volvió identidad.

Durante el montaje de la exposición, uno de los artistas lo vio en su rutina diaria y le lanzó una invitación poco común: entrar a la galería y hacer lo mismo que hace afuera. Vender. Caminar. Ofrecer. Ser parte del paisaje… pero ahora dentro del espacio expositivo.

Cuando lo cotidiano se vuelve arte

Sin guion ni actuación ensayada, Jesús simplemente hace lo que sabe hacer: ofrecer dulces, interactuar, moverse entre la gente. La diferencia estaba en el contexto.

Su presencia rompió la frontera entre la vida diaria y el arte contemporáneo. Lo que afuera es rutina, adentro se convirtió en performance. El visitante no siempre sabía si formaba parte de la obra o si solo estaba comprando una paleta.

“Está muy padre la exposición”, dice con sencillez. “Y estoy agradecido con los compañeros por darme la oportunidad”.

Su participación no buscó protagonismo, pero terminó siendo una de las piezas más comentadas: un recordatorio de que el arte también puede estar en lo que parece ordinario.

“Invito a todos los Cuichis a la exposición, vengan a distraerse un rato”, finaliza Jesús Antonio.

En una muestra que juega con la percepción y cuestiona qué es arte y qué no, su presencia añade otra capa: la de la ciudad que entra al museo sin pedir permiso.

NOTAS RELACIONADAS

Más Noticias