¡Estamos en Luna Creciente! Fase perfecta para la renovación y el crecimiento
Según algunas culturas y mitologías, esta fase lunar es la indicada para manifestar tus deseos
Alejandra Morales
Desde tiempos antiguos, esta fase ha sido considerada un momento propicio para iniciar proyectos, enfocarse en el crecimiento personal y fortalecer la confianza en los propios sueños.
Su simbolismo se asocia con la evolución y la esperanza, recordándonos que cada pequeño paso contribuye a un futuro más sólido.
Las creencias sobre la luna creciente provienen de diversas tradiciones espirituales y mitológicas.
En la antigüedad, los babilonios y sumerios la relacionaban con dioses de la fertilidad, al igual que los ciclos de la vida.
Por otro lado, en Egipto, se asociaba con Thoth, dios de la sabiduría y la magia, mientras que en Grecia, como en Roma se vinculaba con Artemisa o Diana, protectora de la naturaleza y los ciclos femeninos.
Los celtas basaban sus rituales en el calendario lunar, considerando la luna creciente un símbolo de crecimiento y protección.
En la astrología, se cree que la luna influye en las emociones y los procesos internos de las personas.
Durante la luna creciente, la energía se expande, favoreciendo el progreso en proyectos personales y emocionales.
En la espiritualidad oriental, el hinduismo la asocia con Chandra, dios lunar que influye en la mente, mientras que en el budismo marca momentos propicios para la meditación y el desarrollo interior.
Hablando de tradiciones esotéricas, se considera un momento ideal para realizar rituales de atracción, crecimiento y protección.
Aprovechar la energía de la luna creciente puede ayudar en la manifestación de deseos y el bienestar espiritual.
Es un periodo ideal para establecer intenciones y metas a través de la escritura, además de realizar afirmaciones positivas.
También es un buen momento para realizar meditaciones enfocadas en el crecimiento personal, encender velas blancas o verdes como símbolo de claridad, expansión, y purificar el espacio con hierbas como romero o laurel.
Otras prácticas recomendadas incluyen retomar proyectos pendientes, adoptar hábitos saludables y conectarse con la naturaleza a través de caminatas al aire libre o la siembra de semillas como símbolo de renovación.
La luna creciente nos invita a avanzar con determinación y confianza en nuestro proceso de evolución.
Es un momento propicio para sembrar intenciones y aprovechar la energía en ascenso para manifestar cambios positivos en la vida.


























