El otro sueño de Nicolás Maduro: ser pitcher profesional y jugar en Grandes Ligas
El beisbol lo acompaño buscó abrirse camino como lanzador y compartir escenario con futuros ligamayoristas
El beisbol lo acompaño buscó abrirse camino como lanzador y compartir escenario con futuros ligamayoristas

Alexis Ángeles / El Sol de Sinaloa
Antes de convertirse en figura central de la política venezolana, Nicolás Maduro tuvo un objetivo muy distinto: abrirse camino como pitcher profesional con la ilusión de llegar a las Grandes Ligas, un sueño que marcó su juventud y su cercanía con el beisbol.
El ahora presidente de Venezuela creció con una fuerte afición por el Rey de los Deportes y practicó la disciplina con la intención de competir primero en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) y después aspirar a un lugar en la Gran Carpa, una meta que compartía con miles de jóvenes peloteros del país sudamericano.
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En 1980, Nicolás Maduro participó en los Segundos Juegos Deportivos Nacionales Juveniles, donde representó a la Selección del Distrito Federal. En aquel torneo fue convocado por el mánager Max Hernández como parte de un roster de 24 jugadores, en el que también apareció el nombre del infielder Oswaldo Guillén, quien años más tarde sí logró consolidarse en las Grandes Ligas.
Mientras Guillén construyó una carrera en el beisbol profesional, el camino de Maduro tomó un rumbo distinto y comenzó a enfocarse en la actividad política, aunque sin romper del todo su vínculo con el diamante, al que regresaba cada vez que la agenda se lo permitía.
Ya como figura pública, Maduro impulsó en distintas ocasiones el beisbol en Venezuela, asistiendo a eventos, realizando lanzamientos inaugurales y promoviendo la remodelación y construcción de estadios, entre ellos el Simón Bolívar, con la intención de fomentar la práctica del deporte entre la niñez y la juventud.
Sin embargo, su relación con la pelota caliente también generó polémica, debido a señalamientos sobre la cercanía de algunos equipos de la LVBP con el gobierno, lo que para algunos sectores afectó la percepción de independencia de la liga.
Además, las tensiones políticas entre Venezuela y Estados Unidos provocaron restricciones que, en determinado momento, impidieron la participación de jugadores de Grandes Ligas en el circuito venezolano, afectando el desarrollo y proyección internacional del campeonato.
Nicolás Maduro no logró concretar su sueño de ser pitcher profesional, aunque personas cercanas han señalado que contaba con talento. Su afición por el beisbol se mantuvo vigente y Leones del Caracas fue siempre el equipo con el que se identificó
(Con información de ESTO en línea)
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