Agricultores enfrentan pérdidas millonarias y reducen insumos en cultivo de maíz
Campesinos Unidos de Sinaloa advierte que el costo por hectárea rebasa 60 mil–75 mil pesos y el precio de referencia ronda 4 mil 200 pesos por tonelada; persiste la incertidumbre rumbo al ciclo 2025–2026 y crecen los llamados a ajustes en la política agrícola
Mario Núñez
Los insumos no dejan de encarecerse y los precios de comercialización se mantienen a la baja, lo que amenaza con convertir la siembra de maíz en una actividad incosteable.
De acuerdo con Baltazar Valdez Armentía, presidente de Campesinos Unidos de Sinaloa, el costo real para establecer una hectárea de maíz rebasa los 60 mil pesos, y puede llegar hasta 75 mil pesos si se incluye la renta de tierras.
“Es imposible hablar de rentabilidad con estos números. Sembrar maíz en estas condiciones sería condenarse a trabajar a pérdida. Agua sí hay, pero no certezas”, advirtió el dirigente.
Insumos más caros cada año
Los agricultores señalan que los incrementos en fertilizantes, semillas certificadas y combustibles son los principales factores que encarecen la producción.
Aunque el FIRA estima un costo oficial de 48 mil pesos por hectárea, los cálculos de campo muestran una diferencia de hasta 27 mil pesos más.
“El margen de ahorro es prácticamente nulo; no podemos bajar los precios de los insumos, que dependen del mercado, y la reducción de labores de labranza genera ahorros insignificantes”, explicó Valdez.
Incertidumbre para definir cultivos
“Estamos a semanas de que arranque el riego de presas, y no hay definiciones sobre apoyos ni precios de garantía. En esas condiciones, muchos productores dudan en establecer maíz, aunque haya agua”, reconoció el dirigente.
Ante este panorama, los agricultores buscan fórmulas para recortar costos, Altagracia González, directora de Agrícola El Cerro, explicó que han tenido que dejar atrás las labores tradicionales y optar por métodos de menor costo:
“Si yo no hago rentable el cultivo, ¿de qué sirve que ponga los mejores insumos si al final nadie me va a pagar esa calidad? Es lo mismo un maíz de semilla genérica que uno con productos de patente: lo pagan igual“.
En paralelo, el programa federal Fertilizantes para el Bienestar se ha convertido en la única alternativa para muchos productores con menos de 10 hectáreas, aunque existe polémica sobre su efectividad real.
¿Eficiencia o menor calidad?
“No creo que estén bajando calidad. Lo que se busca es disminuir las dosis, elegir el producto que tenga el mejor beneficio al menor precio y, en algunos casos, evitar aplicaciones preventivas o hacerlas muy a tiempo”.
Exigen cambios en la política agrícola
Baltazar Valdez Armentía, presidente de Campesinos Unidos de Sinaloa, dijo que durante su participación en foros nacionales, los productores han planteado propuestas concretas para rescatar la rentabilidad del campo.
Por lo que una de ellas sería la creación de una banca de desarrollo rural, establecimiento de un precio mínimo de 7 mil 200 pesos por tonelada de maíz.
Así como también la exención de impuestos en gasolinas y diésel agrícola.
Apoyos para seguros agrícolas y exclusión de los granos básicos del T-MEC, ante la competencia desigual con productores de Estados Unidos y Canadá que reciben subsidios.
Riesgo de movilizaciones
La falta de apoyos federales que arrastran retrasos de más de un año en el pago a productores de maíz y trigo y la ausencia de políticas que garanticen rentabilidad, colocan al campo en una situación crítica.
Finalmente, Baltazar Valdez Armentía, adelantó que, si no hay respuesta del Gobierno Federal antes de la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación en noviembre, los productores saldrán a manifestarse en distintos estados del país.
“Estamos hablando de una crisis de rentabilidad que golpea a todos los cultivos. Si no hay soluciones, habrá movilizaciones en los próximos días“, advirtió.





























