Comercialización del maíz será el mayor desafío para productores este ciclo agrícola
El presidente de la AARC, dijo que existe una incertidumbre en los precios y falta de esquemas de apoyo definidos
El presidente de la AARC, dijo que existe una incertidumbre en los precios y falta de esquemas de apoyo definidos

Mario Núñez
Culiacán, Sin.- Aunque el panorama hídrico muestra una ligera mejoría respecto al ciclo anterior, el sector agrícola enfrenta ahora un escenario complejo en materia de comercialización, advirtió el presidente de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán (AARC), Roberto Bazúa Campaña.
El dirigente agrícola, explicó que, a diferencia del año pasado, no se presentó una escasez crítica de agua, lo que permitió mejores condiciones para el desarrollo de los cultivos.
También puedes leer: Comercio ambulante prepara mercancía por Día de la Primavera; prevén repunte en ventas
Sin embargo, señaló que el verdadero reto para los productores de la región será la venta del maíz, ante la incertidumbre en los precios y la falta de esquemas de apoyo definidos.
“Si hablamos de agua estamos un poco en una mejor posición, no hubo la escasez de agua del año pasado, aunque seguimos teniendo un, pero; en temas de comercialización de maíz va a estar más difícil esta temporada que la anterior”, expresó.
Bazúa Campaña, indicó que a pocas semanas de iniciar las cosechas previstas entre finales de abril y mayo, aún no existen precios claros ni mecanismos oficiales que brinden certidumbre al productor, lo que genera preocupación en el sector.
Asimismo, advirtió que depender únicamente del comportamiento del mercado internacional no garantiza rentabilidad.
“Si salimos a cosecha y nos vamos al puro mercado internacional de cómo anda el maíz, la verdad que no es rentable en ninguna forma; sí necesitamos ese apoyo complementario del gobierno para lograr un precio mínimo de rentabilidad”, sostuvo.
Finalmente, el líder agrícola, subrayó la urgencia de establecer esquemas que aseguren condiciones justas para los productores, con el fin de evitar pérdidas económicas y dar estabilidad a uno de los cultivos más importantes para la economía agrícola de la región.