Congreso propone imponer más cárcel a criminales, pero no hay estrategia contra el crimen
Mientras el Congreso de Sinaloa aprueba reformas para endurecer penas por delitos vinculados al crimen organizado, expertos en derecho penal advierten que las medidas tienen más valor simbólico que impacto real
Josemiguel Souza
En medio del conflicto entre grupos criminales en Sinaloa, el Congreso del Estado aprobó un paquete de reformas al Código Penal orientadas a fortalecer el combate contra la delincuencia organizada.
Sin embargo, conocedores de la ley y especialistas en materia de seguridad consideran que estos cambios promovidos siguen siendo insuficientes para atender la crisis de inseguridad que se vive en el estado.
Endurecen castigos contra el “halconeo”
Criminalizan sabotaje a cámaras de videovigilancia
Frente a la destrucción sistemática de cámaras de vigilancia en la entidad, el Congreso incorporó como delito el daño, sabotaje o alteración de estos equipos, ya sea en vía pública o en inmuebles bajo vigilancia del Estado.
Esta práctica ha debilitado el monitoreo criminal durante años, con más de mil cámaras destruidas en Sinaloa.
Para el abogado Julio Alvarado, sin embargo, este tipo de reformas “no aportan nada nuevo”, ya que dañar infraestructura pública ya es un delito previsto en el marco legal vigente.
“Lo que se está haciendo es tipificar de manera más específica algo que ya sanciona la ley”, señaló, cuestionando la necesidad real de estas reformas frente a la falta de eficacia institucional.
Tipifican uso de ponchallantas para bloquear caminos
Ajustes ante el repunte en robo de vehículos
Julio Alvarado recordó que esta medida ya había sido anunciada por el gobernador Rubén Rocha Moya, pero cuestionó sus resultados.
“El jueves pasado, en 16 horas, se robaron 26 vehículos en el estado. Esto demuestra que a la delincuencia no le asusta el aumento de penas ni la reforma”, afirmó.
“No es cuestión de leyes, sino de voluntad”
“La ley ya contempla estas conductas. El problema no es que falte norma, sino que no se aplica. Lo que necesitamos es una política criminal real, coherente, que responda a las causas y también ataque los efectos de la delincuencia”, sostuvo.
Finalmente, cuestionó que mientras el gobierno federal presume aseguramientos y detenciones, la ciudadanía sigue sin ver resultados en seguridad.
“Los ciudadanos no quieren cifras, quieren paz. Y eso no lo están logrando”, sentenció.
Miguel Calderón Quevedo, presidente del Consejo Estatal de Seguridad Pública, reconoce la intención de las y los diputados por promover cambios en las leyes del estado.
Sin embargo, considera que el tema presupuestal es lo primordial que deberían estar tomando en cuenta para poder atacar la problemática que se vive en Sinaloa.
Mala perspectiva
Los altos índices delictivos no pasan desapercibidos. Recién, Culiacán se colocó como la ciudad más insegura del país.
Por su parte, la presidenta de la Junta de Coordinación Política indicó que el Congreso continuará con esta línea legislativa en materia de seguridad.
“Vamos a continuar, siempre estar vigilantes. Creo que lo que hemos estado legislando ha sido pertinente, ellos mismos así nos lo han advertido. Estamos tratando de facilitar el trabajo que ellos realizan”, expresó.
Mientras el Congreso local refuerza leyes y multiplica delitos en el papel, los grupos criminales siguen disputando territorios, atacando a las fuerzas de seguridad y sembrando miedo entre la población.
Para expertos como Alvarado, sin estrategia integral ni aplicación efectiva de la ley, ninguna reforma será suficiente para recuperar la paz que la ciudadanía exige desde hace años.

































