Golpe a los Chapitos, capturas y asesinatos sacuden a la facción del Cártel de Sinaloa
La muerte de su principal operador armado, la caída de un traficante de fentanilo buscado por la DEA y el arresto de familiares directos de Iván Archivaldo Guzmán marcan uno de los momentos más críticos para la facción del Cártel de Sinaloa
Su homicidio se suma a una cadena de hechos violentos recientes en Culiacán, Navolato y Badiraguato, reflejo de la disputa interna que continúa escalando.
El golpe financiero: caen familiares de Iván Archivaldo
El mandatario estatal aprovechó la conferencia Semanera para enviar un mensaje de condolencias al activista y a su familia, con quienes dijo mantener una relación cercana
Las víctimas fueron identificadas como Raúl Ernesto “N” y Carlos Manuel de Jesús “N”, ambos agentes activos de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPyTM)
El gobernador Rubén Rocha Moya afirmó que las estrategias de seguridad han sido reforzadas, aunque admitió que los hechos delictivos continúan en la entidad
Las albercas del Parque 87 abrirán desde el lunes 30 de marzo, el espacio también mantendrá disponibles el Lago Encantado, canchas deportivas y áreas de convivencia para visitantes durante Semana Santa
Las detenciones y aseguramientos recientes impactan la estructura financiera del grupo delictivo. / Foto: Guillermo Pantoja / La Prensa
Culiacán, Sin.- La facción de Los Chapitos, encabezada por Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, atraviesa una de sus semanas más adversas desde el inicio de la guerra interna que fracturó al Cártel de Sinaloa. En los días previos a Navidad, al menos cinco figuras clave quedaron fuera de operación entre asesinatos y detenciones, debilitando tanto su estructura armada como su red financiera.
El golpe más significativo fue el asesinato de Óscar Noé Medina González, alias El Panu o El Lobo, considerado el segundo al mando y principal operador de seguridad del grupo. Su muerte ocurrió el 21 de diciembre en un restaurante de la Zona Rosa, en la Ciudad de México, durante una reunión que aparentaba ser de negocios.
Aunque inicialmente fue identificado con un nombre falso, las autoridades confirmaron que se trataba de uno de los hombres más buscados por agencias de seguridad de México y Estados Unidos. Bajo una fachada de empresario hotelero, El Panu coordinaba la protección, los ataques y el control territorial de Los Chapitos a nivel nacional.
Nacido en Culiacán en 1983, Medina González había escalado hasta convertirse en el comandante cotidiano del aparato armado de Iván Archivaldo. De acuerdo con la DEA, supervisaba a jefes regionales y células armadas encargadas de resguardar rutas, disputar plazas y ejecutar acciones contra rivales, en especial contra la facción de Los Mayos.
Su papel fue determinante tras el rompimiento interno del cártel, intensificado luego de la captura y entrega de Ismael Zambada García a Estados Unidos. Para las autoridades estadounidenses, El Panu era una pieza central en la logística del tráfico de fentanilo, droga que ha provocado una grave crisis de salud pública en ese país.
Desde 2023 enfrentaba cargos federales en Nueva York por conspiración, delincuencia organizada, posesión de armamento de uso exclusivo y lavado de dinero. El gobierno de Estados Unidos ofrecía hasta cuatro millones de dólares por información que condujera a su captura.
Días después, en Culiacán, fue localizado sin vida Alan Gabriel Núñez Herrera, operador logístico y traficante de fentanilo vinculado directamente con los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán. El hallazgo ocurrió en el sector Tres Ríos, una de las zonas más vigiladas de la capital sinaloense.
Según la DEA, Núñez Herrera era responsable del movimiento de grandes cargamentos de fentanilo hacia Estados Unidos y también figuraba en listas de recompensa, con hasta un millón de dólares ofrecidos por información que llevara a su arresto o condena.
El cuerpo de Alan Gabriel “N” fue localizado en el fraccionamiento Bonanza. / Foto: Cortesía / SSP.
En paralelo, las autoridades federales ejecutaron operativos coordinados en Sinaloa y Jalisco que derivaron en la detención de operadores financieros de Los Chapitos, entre ellos dos familiares directos de Iván Archivaldo Guzmán.
En Zapopan, Jalisco, fueron detenidos Mario Lindoro Elenes, suegro del líder criminal, y Mario Alfredo Lindoro Navidad, su cuñado, ambos identificados como responsables del manejo financiero de la organización. Durante los cateos se aseguraron armas, droga, vehículos de alta gama, dinero en efectivo y dispositivos electrónicos.
En Mazatlán, Sinaloa, también fue capturado el líder de una célula criminal conocida como “El Pollo”, junto con su operador financiero, reforzando el cerco contra la estructura económica del grupo.
Para analistas de seguridad, la combinación de asesinatos selectivos y detenciones estratégicas representa uno de los mayores debilitamientos recientes para Los Chapitos. La pérdida de su principal jefe operativo, sumada al golpe a su red financiera, limita su capacidad de reacción en medio de la disputa con el grupo de El Mayito Flaco y otros aliados de Los Mayos.
Mientras las autoridades federales sostienen que estas acciones buscan reducir la violencia y desarticular al crimen organizado, la escalada de homicidios en Sinaloa evidencia que el conflicto interno del cártel aún está lejos de resolverse.