IMSS Sinaloa consolida programa de trasplante renal; 72 cirugías en tres años y lista de espera sin rezago
Los pacientes esperan entre 4 a 6 meses frente a los hasta 15 años que se registran en otros centros del país
Mario Núñez
Crecimiento sostenido
Desde la reactivación del programa se han efectuado 346 procuraciones, no solo de riñón, sino también de hígado, córneas y tejido músculo-esquelético, órganos que en muchos casos son enviados a otros estados del país.
Un proceso contrarreloj
En Sinaloa, la lista local del IMSS concentra alrededor de 17 a 18 pacientes activos, todos con protocolo completo y aprobados por un comité médico.
El tiempo es determinante: mientras el hígado puede mantenerse viable hasta ocho horas y el corazón apenas tres, el riñón ofrece un margen mayor, aunque los especialistas buscan reducir al máximo el periodo de isquemia fría.
Cirugías de hasta siete horas
El médico cirujano de trasplante y procurador de órganos, Jorge Salazar Zambada, explicó que la complejidad quirúrgica depende de factores como obesidad, cirugías previas o variaciones anatómicas del órgano donado.
“Un trasplante puede durar entre tres y cuatro horas en condiciones ideales, pero puede extenderse a seis o siete si existen complicaciones”, indicó.
Por su parte, el anestesiólogo con alta especialidad en trasplante renal, Yoshio Ramírez Eng, señaló que los principales riesgos incluyen sangrado, formación de hematomas, descontrol de enfermedades crónicas y rechazo del injerto.
“Ningún procedimiento está exento de complicaciones. Nuestro trabajo es anticiparnos y adaptar la estrategia para garantizar el mejor resultado posible”, explicó.
Agregó que a veces los pacientes tienen otros problemas asociados, y a veces dura más en iniciar la anestesia antes de que el cirujano pueda iniciar la cirugía, entonces al momento se tienen que buscar otras alternativas para no detener los procesos.
Seguimiento estricto y prioridad en atención
El seguimiento postrasplante es considerado la clave del éxito, por lo que durante los primeros seis meses —periodo crítico por riesgo de rechazo e infecciones— los pacientes acuden dos veces por semana a control.
Causas de insuficiencia renal
Actualmente, el IMSS en Sinaloa atiende alrededor de 560 pacientes en hemodiálisis en todo el estado.
Impacto económico y social
Jorge Salazar subrayó que aunque un trasplante puede tener un costo privado cercano a los 600 mil pesos solo por la cirugía, para la institución representa un ahorro a mediano plazo.
“El costo anual de un paciente en hemodiálisis ronda el millón 200 mil pesos. Al año, el trasplante ya resulta más económico que mantenerlo en diálisis permanente”, puntualizó el nefrólogo.
Proyecto a futuro: helipuerto hospitalario
Llamado a la donación
Los especialistas coincidieron en que el principal reto sigue siendo la cultura de donación. “Hay mucha muerte cerebral, pero no siempre existe autorización familiar. Donar es dar vida”, enfatizó el equipo médico.































