José Pablo; la lucha de un niño por aprender a moverse y hablar en terapia del CREE
El CREE del DIF Sinaloa atiende 800 pacientes diarios e incrementó sus citas un 5 por ciento este 2025 con 540 nuevos usuarios
Mario Núñez
La madre de familia narró cómo es su traslado para que su pequeño hijo pueda tener una mejor recuperación por su discapacidad motriz y neurológica.
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Jessica Guevara toma un camión urbano con su niño de seis años de edad para lograr llegar hasta las instalaciones del CREE, donde se le realizan todas las terapias, así como otras atenciones de salud.
“Él no hablaba, no se movía. Yo tenía que adivinar lo que quería decirme”, recuerda Jessica con voz entrecortada.
José Pablo nació con problemas neurológicos y epilepsia; la movilidad de su cuerpo estaba limitada y su lenguaje era inexistente; sin embargo, las terapias de estimulación y la atención médica especializada han ido marcando una diferencia.
Hoy, a sus seis años, el niño puede contar, identificar colores y mantener conversaciones sencillas.
“Ya me dice los colores de los lápices, ya se comunica más”, relata su madre, quien celebra cada avance como una victoria contra la adversidad.
Atención
Destacó que el principal reto del CREE sigue siendo la alta demanda y el rezago en citas, especialmente en áreas como neurología pediátrica, donde la espera puede extenderse hasta seis meses.
El camino de la rehabilitación
José Pablo asiste semanalmente a terapias de movimiento, fortalecimiento de la columna y estimulación cognitiva.
También es atendido por un neurólogo que supervisa su tratamiento contra la epilepsia.
“Eso ayuda mucho, porque no siempre se puede”, comenta la madre, quien reconoce en la institución un soporte fundamental para familias que, como la suya, enfrentan limitaciones económicas.
Una batalla diaria con esperanza
Para Jessica, el mayor logro no está en cifras ni diagnósticos, sino en escuchar a su hijo, hablar, reír y nombrar los colores que ve.
“Sí, ha mejorado, si hay avance. Para mí eso es todo”, concluye con una sonrisa cansada, pero firme.
Infraestructura de vanguardia
El año pasado, el CREE recibió una inversión superior a 30 millones de pesos, de los cuales 19 millones se destinaron al área de hidroterapia, donde hoy funciona el tanque terapéutico más grande del país.
Servicios integrales
Asimismo, el Taller de Pelucas Oncológicas y el Punto Rosa atienden de manera gratuita a mujeres que enfrentan cáncer de mama y requieren apoyo en su proceso de recuperación.
Retos y nuevos programas
Transporte accesible
El CREE también opera la Ruta Azul, un servicio de transporte adaptado que beneficia a cerca de 900 pacientes al mes, priorizando a quienes no cuentan con medios propios para trasladarse a sus terapias.





























