Licencia permanente en Sinaloa: ciudadanos piden reglas claras
Automovilistas expresan inquietudes sobre costos, reposición y vigencia del nuevo esquema, mientras autoridades prevén iniciar el trámite en marzo con un decreto aún pendiente de publicación
Mario Núñez
“Lo pro es que ya no la vas a sacar cada cuatro años, pero falta ver los contras. No hay claridad todavía en las reglas, por ejemplo, qué pasa si te la retienen, si la pierdes o cómo sería la reposición”, expresó.
También manifestó que, aunque la opción permanente puede resultar atractiva para quienes buscan evitar renovaciones periódicas, él preferiría mantener el esquema tradicional hasta conocer con mayor detalle las condiciones.
Mientras tanto, Daniel Félix señaló que sin hacer un análisis profundo, la modalidad le parece positiva, ya que evitará estar renovando el documento cada determinado tiempo.
“Me parece bien, ya no ocuparía estar haciendo ese trámite cada cierto tiempo. Es una ventaja”, expresó.
Sobre el costo estimado de 2 mil 300 pesos, reconoció que puede parecer elevado; sin embargo, consideró que, al sumar lo que ha pagado en renovaciones a lo largo de los años, probablemente ya ha invertido una cantidad mayor.
Sin embargo, manifestó inquietud sobre qué ocurrirá en caso de robo o extravío, ya que volver a pagar una cantidad similar podría representar una carga económica considerable.
“Sí está alto para ese tipo de situaciones. Habría que ver cómo pueden apoyar a uno si se pierde o se la roban”, señaló.
Julieta Sánchez, calificó la propuesta como “excelente”, al señalar que renovar la licencia cada cuatro años resultaba complicado para muchas personas, principalmente para quienes postergaban el trámite hasta después del vencimiento.
“Me parece una muy buena propuesta, porque mucha gente no se daba el tiempo de ir a renovarla y la traía vencida”, comentó.
Por otro lado, Manuel Alvarado opinó que renovar cada dos o tres años genera molestias y contratiempos, especialmente para quienes trabajan o viajan constantemente.
En ese sentido, expresó que en estados como Durango las placas son permanentes, lo que ha motivado a algunos automovilistas a realizar sus trámites en esa entidad.
“Yo prefiero que sea permanente, como en otras partes. Es más cómodo y no estás cada tres años renovando”, expresó.
El ciudadano consideró que en caso de mantenerse el cobro, debería establecerse un esquema claro y a largo plazo por ejemplo, por sexenio para evitar trámites frecuentes.
En cuanto al actuar de las autoridades, Manuel Alvarado señaló que es importante que los elementos de tránsito y policía reciban capacitación constante, tanto en derechos humanos como en el manejo adecuado de situaciones con la ciudadanía.
Autoridades
La administración estatal ha señalado que el esquema será temporal, con el argumento de evitar una afectación prolongada a la recaudación anual.
Actualmente, entre 300 mil y 350 mil licencias se tramitan o renuevan cada año, lo que representa un ingreso constante para el erario.
El costo estimado de la licencia permanente será de alrededor de 2 mil 350 pesos, lo que podría generar una captación significativa en el corto plazo si se alcanza la meta proyectada de solicitantes.
Sin embargo, especialistas advierten que la medida podría traducirse en una reducción estructural de ingresos en los próximos años, al eliminar la renovación periódica.
Reglas poco claras
A nivel ciudadano, persisten dudas sobre aspectos operativos clave, sobre ¿qué ocurrirá en caso de extravío?, ¿cuál será el costo de reposición?, ¿coexistirá con la licencia tradicional?, ¿habrá criterios distintos para su cancelación?
La autoridad ha afirmado que la licencia permanente se regirá bajo el mismo marco legal que la convencional y que no habrá sanciones adicionales, sin embargo, los lineamientos específicos no han sido publicados oficialmente.
Implementación acelerada
El padrón estatal supera 1.6 millones de conductores, aunque el beneficio solo aplicará para automovilistas y motociclistas; los choferes de transporte público o carga quedan excluidos por normativa.
Con el decreto aún pendiente y la fecha de arranque ya anunciada, el programa avanza bajo un calendario apretado que deja poco margen para socialización pública de sus reglas.
La publicación oficial del decreto no solo marcará el inicio formal del esquema, sino que también pondrá a prueba la transparencia del diseño operativo y el equilibrio entre beneficio ciudadano y sostenibilidad financiera del estado.
Las declaraciones forman parte de una serie de testimonios ciudadanos que reflejan incertidumbre ante la transición al nuevo esquema, en espera de que las autoridades estatales publiquen las reglas de operación completas.


























