Localmartes, 24 de junio de 2025
Maíz transgénico pone en riesgo el campo mexicano
El secretario general de la COUC, dijo que las importaciones indiscriminadas, están desplazando la producción local
Mario Núñez

Culiacán, Sin.- La Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina (COUC) en Sinaloa expresó su preocupación por el impacto que la importación de maíz transgénico está teniendo en la producción nacional, al considerar que esta práctica representa una amenaza directa para la soberanía alimentaria del país y la subsistencia de miles de familias campesinas.
Agustín Espinoza Lagunas, secretario general de la COUC en el estado, advirtió que las importaciones indiscriminadas, muchas veces subvencionadas en sus países de origen, están desplazando la producción local, provocando una caída en los precios y sumiendo en la pobreza a los productores nacionales.
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“Nuestros campesinos ya enfrentan múltiples dificultades: altos costos de insumos, escasez de agua, efectos del cambio climático y falta de apoyos reales. A eso se suma una competencia injusta que los empuja a la quiebra”, denunció.
Ante este panorama, la COUC exigió a la Secretaría de Economía y demás autoridades competentes que se detenga de inmediato la entrada descontrolada de maíz transgénico y se diseñen políticas públicas que protejan a los productores nacionales frente a la competencia desigual del mercado global.
Espinoza Lagunas, pidió transparencia total en los permisos de importación, solicitando que se hagan públicos los nombres de las personas y empresas beneficiadas, los volúmenes de maíz autorizados y los criterios utilizados para otorgar esos cupos.
“No se puede seguir tomando decisiones a espaldas del campo. Queremos saber quiénes se benefician de esta competencia desleal y por qué se les permite dañar así al agro nacional”, recalcó.
El dirigente agrícola subrayó que todo el maíz importado debe cumplir con las normas sanitarias, fitosanitarias y de etiquetado que exige la legislación mexicana, con el fin de proteger la salud de los consumidores y la diversidad genética de los maíces nativos.
Finalmente, hizo un llamado al gobierno federal para que actúe con urgencia y voluntad política: “El campo necesita respaldo real, no discursos. Queremos un campo mexicano vivo, productivo y rentable”.