El gobernador, junto a autoridades federales, otorgó títulos de propiedad, escrituras y liberación de hipotecas, garantizando seguridad patrimonial a familias del municipio
La jornada arrancó con una concentración gradual de asistentes en el Parque Acuático, donde se habilitaron espacios de comida, música y actividades recreativas abiertas al público
El gobernador de Sinaloa afirmó que en la mina se mantiene ventilación, oxígeno y control de temperatura, pero negó que exista comunicación con los cuatro trabajadores atrapados
El programa se realizó del 23 al 27 de marzo en Angostura, Badiraguato, Mocorito y Salvador Alvarado; entre lo recolectado hay granadas y armas de alto impacto
Un conductor resultó ileso tras impactarse contra el muro de contención que divide ambos carriles del bulevar Enrique Félix Castro, en el desarrollo urbano Tres Ríos, cerca del puente sobre el río Humaya
Se prevé un ambiente con nubosidad variable y vientos moderados en la entidad, con condiciones para tormentas en zonas del norte y la sierra durante el transcurso del día
Personal del Hospital General de Culiacán manifiesta su preocupación por la seguridad tras incidentes con pacientes heridos por arma de fuego. / Foto: Iván Medina / El Sol de Sinaloa
Culiacán, Sin. – Personal de enfermería del Hospital General de Culiacán denunció fallas en los protocolos de seguridad y exigió que sea personal médico y de enfermería militar quien atienda a los pacientes heridos por arma de fuego, asignados recientemente a este hospital por decisión de autoridades estatales y federales.
La enfermera Cristina Santiesteban señaló que el incidente ocurrido esta semana, cuando una mujer con gafete apócrifo logró ingresar al área de pacientes bajo resguardo especial, evidenció la vulnerabilidad del hospital. El hecho derivó en que una de sus compañeras fuera retenida para rendir declaración, lo que generó inconformidad entre el gremio.
“Necesitamos seguridad para el trabajador, eso es lo que nos tiene aquí. Retuvieron a una compañera nuestra y eso no se puede repetir. Los protocolos de seguridad que implementan no son los correctos, por eso la gente se filtra y se mete”, denunció.
Las enfermeras aseguraron que no se oponen a atender a pacientes, pero advirtieron que el personal civil no debe ser expuesto a riesgos derivados de la violencia. “Si lo que quieren es que se atiendan aquí, que los atiendan los militares, que traigan médicos y enfermeras militares y no nos mezclen con ellos. Toda la vida hemos trabajado con amor y vocación, pero no somos los malos, somos los buenos”, enfatizó.
El director del hospital, Jesús Ramón Figueroa Vega, reconoció que la designación del hospital como sede para la atención de heridos por violencia armada ha generado un ambiente de tensión. Explicó que se trata de una decisión tomada a nivel estatal y federal, y que como institución trabajan para reforzar la seguridad en coordinación con el Ejército, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública. “Somos médicos, no militares. Hemos tratado de congeniar la actividad asistencial con la seguridad, pero estas situaciones nos rebasan. Coincido en que necesitamos un hospital más seguro”, declaró.
Por su parte, el secretario de Salud, Cuitláhuac González Galindo, reconoció las inconformidades, pero descartó que los pacientes heridos por arma de fuego sean trasladados a hospitales militares, como demandan las trabajadoras de enfermería.
Explicó que no existe la posibilidad de derivar estos casos a instalaciones castrenses, ya que incluso el propio personal militar recibe atención en el ISSSTE. “Sería muy complejo generar la atención en otro sitio. El Hospital General siempre ha estado al frente de este tipo de problemáticas, y no es la primera vez que sucede en la historia de Sinaloa”, sostuvo.
González Galindo destacó que, en más de una década, no se ha registrado ninguna agresión directa contra trabajadores de la salud dentro de un hospital público, aunque admitió que los protocolos de seguridad deberán perfeccionarse tras el ingreso de una persona con gafete apócrifo que logró burlar filtros de vigilancia. “Se están haciendo medidas que antes no se aplicaban. No es un sistema perfecto, pero poco a poco se va fortaleciendo. Vamos a supervisar el tema de los gafetes y reforzar la seguridad en los pisos donde se encuentran estos pacientes”, detalló.
Respecto al caso de la enfermera retenida para rendir declaración tras el incidente, el secretario aseguró que no se vulneraron sus derechos, aunque reconoció que el procedimiento pudo ser inadecuado. “Si ella considera que se vulneraron, puede presentar su queja. Lo importante es que estos hechos no se repitan, por lo que ya se habló con la Secretaría de Seguridad Pública para evitar que vuelva a ocurrir”, afirmó.
El funcionario reiteró que la labor del personal de salud es atender a todos los pacientes, sin distinción. “Nosotros no podemos juzgar a nadie porque llegue herido. Puede ser una persona vinculada a la violencia o alguien sin relación alguna. A los médicos y enfermeras nos toca defender la vida, así como los policías y militares cumplen su labor”, concluyó.
Finalmente, el personal de enfermería exige a las autoridades del sector salud que no se ingresen pacientes con heridas de bala en el Hospital General de Culiacán, por el riesgo que representa su atención para trabajadores civiles, aun con protocolos reforzados.
El Hospital General de Culiacán ha sido escenario de varios incidentes violentos en los últimos meses. El 30 de agosto de 2025, sujetos armados ingresaron al nosocomio y asesinaron a un paciente que se encontraba internado por heridas de bala.
Este ataque se produjo tras un enfrentamiento armado en Tepuche, que derivó en ataques casi simultáneos dentro de la Clínica Culiacán y el Hospital General. Además, en el Hospital Civil de Culiacán se confirmó la muerte de otra víctima.
En respuesta a estos hechos, las autoridades reforzaron las medidas de seguridad en los hospitales de la ciudad, implementando filtros de acceso y mayor videovigilancia para proteger tanto a los pacientes como al personal médico.