Dheyna Brito / El Sol de Sinaloa
Culiacán Sin. - La reconstrucción social en contextos marcados por la violencia requiere la participación activa de la ciudadanía y no puede depender únicamente de decisiones políticas o del trabajo de especialistas, afirmó la académica colombiana Beatriz Mejía Restrepo en entrevista exclusiva para El Sol de Sinaloa.
Mejía Restrepo es especialista en procesos de construcción de paz, resolución de conflictos y reconstrucción social en ciudades afectadas por la violencia. Su trabajo se ha centrado en analizar transformaciones sociales en contextos urbanos complejos, particularmente en Medellín, Colombia, una ciudad que, durante las décadas de 1980, 1990 y principios de los 2000 enfrentó altos niveles de violencia asociados al narcotráfico y al narcoterrorismo.
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Durante esos años, Medellín se convirtió en uno de los lugares con mayores tasas de homicidio en el mundo, marcada por atentados, asesinatos y la presencia de estructuras criminales que disputaban el control territorial. De acuerdo con la especialista, ese periodo generó profundas fracturas sociales que obligaron a replantear la relación entre ciudadanía, instituciones y espacios públicos.
A partir de ese contexto surgieron distintas estrategias sociales, culturales y urbanas que buscaron reconstruir el tejido social mediante la participación de distintos sectores de la sociedad, incluidos gobiernos locales, academia, empresarios y organizaciones civiles.
“La paz tiene que ser un asunto cotidiano, no de expertos ni de políticos”, señaló Mejía Restrepo al explicar que uno de los principales aprendizajes de Medellín fue entender que los procesos de transformación social no pueden quedar únicamente en manos de autoridades o especialistas.
La investigadora explicó que estos procesos también muestran cómo las sociedades atraviesan ciclos de violencia que pueden repetirse si no se fortalecen los vínculos sociales y la confianza entre comunidades e instituciones.
En ese sentido, advirtió que hoy existen nuevas variables que influyen en estos escenarios, como el papel de los medios digitales y las redes sociales, que pueden amplificar o distorsionar la percepción de la violencia.
“Hoy las redes sociales pueden ser un aliado o pueden ser un enemigo; hay que saber cómo usarlas”, señaló la especialista al referirse a los retos contemporáneos que enfrentan ciudades como Culiacán al reflexionar sobre procesos de reconstrucción social.