Dheyna Brito / El Sol de Sinaloa
Culiacán, Sinaloa. — A unos días de que comience el ciclo escolar 2025–2026, las aulas en Sinaloa siguen marcadas por la ausencia de cientos de estudiantes. La deserción escolar creció tras un año atravesado por violencia e inseguridad, y las y los docentes reconocen que educar en este contexto significa convivir diariamente con el miedo. Por otro lado, el gobernador Rubén Rocha Moya asegura que todas las escuelas están preparadas para recibir a más de medio millón de alumnos.
De acuerdo con Mexicanos Primero Sinaloa, apenas semanas después de los hechos de septiembre de 2024, 582 de las 978 escuelas de educación básica en Culiacán permanecieron cerradas. En las que lograron abrir, la asistencia cayó a 10 % en preescolar, 11 % en primaria y 27 % en secundaria, es decir, hasta un 80 % de ausentismo. Aunque con el paso de los meses algunos planteles retomaron actividades, el rezago y las bajas permanencias definieron el ciclo 2024–2025.
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La maestra de primaria Inés Arce, con más de 30 años de experiencia en Culiacán, recuerda que “el año pasado teníamos entre 15 y 20 alumnos que faltaban constantemente porque las mamás nos decían que por la situación de la violencia no los llevaban. De esos casos, al menos cinco familias se fueron de la ciudad. Hoy ya tenemos un caso de una madre que decidió no regresar por miedo, después de que su casa fue afectada por la delincuencia”.
La violencia no ha quedado en abstracto para los docentes. “Nos tocó que, saliendo de la escuela, hubo una persecución justo frente a la puerta y quedaron los carros con personas desvividas. También compañeras han sufrido despojos de vehículos en su trayecto. El miedo lo sentimos todos los días; mi marido dice que salimos acariciándole el lomo al miedo”, relata Arce.
El saldo del ciclo fue severo. Un reportaje de El País documentó que durante el 2024–2025 al menos 80 escuelas cerraron definitivamente y que 50 niñas, niños y adolescentes fueron asesinados, lo que profundizó el temor de las familias y la ruptura con la vida escolar.
En el aula, sin embargo, maestras como Inés Arce buscan resistir. “Tratamos de ser soporte emocional para los niños, de mantener la calma, aunque después también entremos en crisis nosotros. Les explicamos los riesgos, hacemos guardias en los recreos para cuidar a más de 300 criaturas y tratamos de brindar primeros auxilios emocionales. Pero las ausencias se notan, y sabemos que parte de esa población no regresará”.
El ciclo escolar 2025–2026, que arranca el 1 de septiembre, plantea el desafío de reincorporar a quienes dejaron la escuela y ofrecer condiciones de seguridad que devuelvan la confianza a las familias. Para maestras como Inés Arce, el reto no es solo académico, sino también sostener la vida escolar en medio de la incertidumbre.
Más de 540 mil alumnos regresan a las aulas en Sinaloa tras vacaciones de verano
De acuerdo con la Secretaría de Educación Pública y Cultura (SEPyC), el ciclo escolar 2025–2026 contempla el regreso de alrededor de 540 mil estudiantes de nivel básico, distribuidos en más de 5 mil planteles en todo el estado. Aunque persisten problemas de infraestructura en zonas rurales —techos dañados y carencia de servicios básicos—, el gobierno estatal asegura que se han realizado trabajos emergentes de mantenimiento para que ninguna escuela quede inactiva en el arranque del ciclo.
En este panorama, el gobernador Rocha insistió en la semanera que ningún plantel quedará fuera de servicio al inicio del calendario:
“No tenemos ninguna escuela que haya anunciado dificultades para reanudar. Están programadas para regresar todas”, dijo.
El mandatario explicó que la SEPyC realizó recorridos para atender necesidades básicas de infraestructura, como electricidad, techos y mobiliario. “Hay que resolverles lo elemental a las escuelas. Necesitamos estar atentos a cada una de ellas”, expresó, al tiempo que agradeció la vocación del magisterio en los preparativos.
Según Rocha, durante la última semana maestras y maestros sostuvieron reuniones para organizar la entrada a clases y garantizar que el regreso sea seguro para los estudiantes.