Violencia feminicida: un ciclo de dolor que se repite entre fracturas
Sin embargo, activistas advierten que reducir la violencia contra las mujeres únicamente al contexto criminal sería simplificar un fenómeno más complejo.
Colectivos advierten: la violencia contra las mujeres sigue creciendo en Sinaloa
“Para muchas mujeres, su hogar es el lugar más peligroso. Las políticas de seguridad se están centrando únicamente en la crisis de violencia entre cárteles, dejando a las víctimas en una vulnerabilidad extrema”, sostuvo.
El mandatario estatal aprovechó la conferencia Semanera para enviar un mensaje de condolencias al activista y a su familia, con quienes dijo mantener una relación cercana
Las víctimas fueron identificadas como Raúl Ernesto “N” y Carlos Manuel de Jesús “N”, ambos agentes activos de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPyTM)
El gobernador Rubén Rocha Moya afirmó que las estrategias de seguridad han sido reforzadas, aunque admitió que los hechos delictivos continúan en la entidad
Las albercas del Parque 87 abrirán desde el lunes 30 de marzo, el espacio también mantendrá disponibles el Lago Encantado, canchas deportivas y áreas de convivencia para visitantes durante Semana Santa
El operativo vacacional contemplará apoyo vial, coordinación con los tres órdenes de gobierno y presencia de la Policía Municipal en más de 20 espacios recreativos
Mientras el calendario marcó el día de ayer un nuevo 8 de marzo, las cifras exponenciales del inicio de 2026 recuerdan que la violencia contra las mujeres en Sinaloa no solo se mide en números, sino en una suma de violencias —criminales, domésticas e institucionales— que siguen sin encontrar respuestas suficientes
Para la tarde de este viernes también está agendada otra marcha de mujeres para conmemorar el 8m. / Foto: Iván Medina / El Sol de Sinaloa
Este domingo pasado, el 8 de marzo volvió a llegar a Sinaloa con marcha y protesta como cada año pero esta vez con una cifra bastante alarmante. De acuerdo con datos de la Fiscalía General del Estado (FGE), entre enero y febrero se registraron 14 feminicidios. El caso más reciente es el asesinato de Rubí Patricia, madre buscadora localizada sin vida el 27 de febrero en su domicilio en Mazatlán.
Las cifras del inicio del año muestran un repunte claro y exponencial. En el mismo periodo de 2025 se registraron 10 feminicidios, cinco en enero y cinco en febrero, mientras que en 2024 se contabilizaron cuatro casos, uno en enero y tres en febrero. Es decir, 2026 ya supera el arranque del año pasado y triplica el de hace dos años, justo en el mes en que el país conmemora el Día Internacional de la Mujer y miles de mujeres salen a las calles para exigir justicia.
El 2025 cerró con 73 feminicidios en Sinaloa, una de las cifras más altas de la última década en cuanto a este delito. El año pasado solo es superado por 2017, cuando se contabilizaron 86 casos, el pico más alto según FGE.
Entre ambos momentos aparecen dos ciclos de violencia feminicida: uno entre 2016 y 2018, periodo que coincidió con el incremento de la violencia tras la captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán y el reacomodo de grupos del crimen organizado en la entidad; y un segundo repunte que comienza en 2024.
Desde el 9 de septiembre del 2024, se ha mantenido la violencia hasta marzo del 2026 y sigue. Esto en medio de la guerra entre facciones del Cártel de Sinaloa, que ha marcado la vida de los sinaloenses con enfrentamientos constantes tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada. El conflicto comenzó en Culiacán y, con el paso del tiempo, se ha extendido a distintas zonas del estado, donde balaceras, operativos y ataques armados han alterado rutinas, horarios y espacios públicos.
En Sinaloa convergen distintas formas de violencia que terminan afectando a las mujeres: la violencia armada de los enfrentamientos, la violencia de pareja o familiar que sigue siendo un factor relevante, y una violencia institucional señalada por colectivos.
Estos factores y el aumento de la violencia han encendido alertas entre las colectivas feministas. Para Mónica Ortega, activista e integrante de la colectiva Amapas del Norte, las cifras reflejan una crisis que se ha venido acumulando desde hace años.
“Saber las cifras que estamos alcanzando en nuestro estado nos ha puesto en alerta máxima. La indignación y la rabia se han vuelto parte de nuestra cotidianidad. Que las cifras se tripliquen remarca que existe una falla estructural en nuestro sistema”, expresó.
La activista advierte que detrás de cada número hay historias que las estadísticas no alcanzan a mostrar. “Las cifras se convierten en números y omiten por completo que detrás de cada una hay nombres y vacíos en las familias sinaloenses”, señaló.
Activistas feministas protestan en Culiacán este 26 de enero para exigir un alto a la violencia contra las mujeres ante nueve feminicidios registrados en el estado durante el mes. / Foto: Dheyna Brito | El Sol de Sinaloa
Casos recientes ilustran cómo la violencia de género no responde a un solo patrón. Entre ellos está el asesinato de Mari Patiño, ocurrido el año pasado, cuyo cuerpo fue localizado embolsado en la calle luego de que un grupo armado irrumpiera en su domicilio. El crimen ha sido relacionado por personas cercanas a Mary con conflictos personales que podrían estar relacionados con su labor como activista por los animales.
La violencia también permea en otros espacios, incluso dentro de las relaciones de pareja, en un escenario donde la impunidad y el enorme número de hechos violentos provocan que algunos casos se diluyen entre expedientes.
Tal es el caso de Astrid y su hijo Dante, asesinados en diciembre de 2024. Autoridades señalan a la expareja de Astrid y padre del niño, como el principal acusado. La madre de Astrid ha declarado ante medios que la expareja de su hija la atacó a ella y al niño con arma blanca y luego incendió la vivienda donde estaban. Desde entonces, la madre de Astrid ha mantenido una lucha pública para que el caso no quede en la impunidad y para exigir que el juicio se lleve a cabo sin reducciones de pena ni privilegios para el acusado.
Mientras la atención institucional se centra en la confrontación entre grupos criminales, advierte Ortega, miles de mujeres continúan enfrentando violencia dentro de sus propios hogares.
Colectivas feministas se manifiestan frente a la Catedral de Culiacán para exigir acciones contra la violencia de género, tras registrarse nueve asesinatos de mujeres en Sinaloa en enero de 2026. / Foto: Dheyna Brito | El Sol de Sinaloa
Además las mujeres adultas no son las únicas afectadas. La violencia también ha alcanzado a niñas y adolescentes. En Badiraguato, las menores Leidy y Alexa, de 7 y 11 años, murieron en mayo de 2025 tras un ataque armado contra el vehículo en el que viajaban con su familia en la carretera de la sierra.
En Culiacán, otros casos han expuesto la misma vulnerabilidad. Danna Sofía de 12 años fue asesinada en un ataque armado, mientras que Sol Natalia, de 15 años, falleció más de un año después de sufrir quemaduras en el 80 por ciento de su cuerpo tras un ataque ocurrido en un dispensario en la colonia Lázaro Cárdenas en diciembre de 2024.
Colectivos feministas también señalan violencia institucional. Advierten que las autoridades suelen intervenir cuando el feminicidio ya ocurrió, mientras que denuncias previas, antecedentes de agresión o señales de riesgo no siempre derivan en medidas de protección oportunas para las víctimas.
Desde que entró en el cargo como titular de la Secretaría de las Mujeres, Ana Chiquete ha sido cuestionada por sus acciones y medidas ante la violencia feminicida. Este año en la comparecencia de la secretaria ante el Congreso del Estado, la diputada Paola Gárate cuestionó la falta de información pública para evaluar la eficacia de la Alerta de Violencia de Género, al señalar que no existen indicadores claros sobre reducción de feminicidios, tiempos de respuesta institucional o efectividad de las medidas de protección.
Desde colectivas como Amapas del Norte, la exigencia es que las acciones no se queden en protocolos o discursos. “No queremos que solo posen para las fotos y firmen un papel que se quede en mero protocolo. Exigimos voluntad política que realmente vele por la libertad, seguridad y bienestar de las mujeres en Sinaloa”, concluyó.