Un memorial íntimo para el periodista Javier Valdez
Este jueves 15 de mayo se cumplen 8 años del crimen del también escritor sinaloense y familiares recuerdan al ser humano que se forjó como padre, hermano y abuelo
Martín Durán
Culiacán, Sin.- La casa no sólo está construida con ladrillo y cemento: también con los recuerdos de la vida del periodista Javier Valdez, que hoy jueves 15 de mayo, cumple 8 años de haber sido privado de la vida en Culiacán, lo que cimbró a nivel nacional la forma de hacer el oficio.
Las memorias se acumulan en fotografías repartidas en una pequeña pared, donde Sariah, su hija, fue acomodando lo que pudo rescatar de la tragedia que representó perder a su padre de una forma tan violenta. Un memorial íntimo que habla del paso del periodista por este mundo.
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Hoy vive con sus tres hijos menores de edad, para subsistir se dedica a poner uñas, embellecer las manos de sus clientas, mientras los niños crecen revoloteando con sus pequeñas voces por doquier y esparciendo alegría en una de las orillas de la capital sinaloense.
Rafael Valdez, su hermano menor, todavía recuerda cuando su hermano le entregó las llaves de esta casa, pues dice que Javier la adquirió para ayudar a Sariah y a su nieto recién nacido, y le encargó mucho, mucho, cuidarla a ella y a Javiercito si algo le llegaba a pasar.
En sus redes sociales en aquella época, Valdez Cárdenas subió una foto con Javiercito con un mensaje: “Abuelo culeco”. Y le gustaba presumirlo, pues cada que alguien le preguntaba en la calle que si cómo estaba, decía en tono de picardía: “Ando culeco”.
En la actualidad, un letrero en la ventana de la casa anuncia que se ponen uñas acrílicas, los niños -porque ahora son 3 los hijos que tiene- llenan de risas y gritos juguetones la estancia. Cuando se les pregunta quién es el señor de las fotos, sonríen y dicen que es su “abuelito”.
El proceso legal
Pues el reconocimiento de paternidad no es tan fácil como ir al Registro Civil y hacer el cambio de apellidos, así que un abogado amigo del periodista le recomendó iniciar la demanda precisa.
El expediente 2149/2016 radicado en el Juzgado Segundo Familiar, señala que ella inició el trámite de reconocimiento, pues primero tenía que ser retirado su anterior apellido, y luego por medio de sentencia, Javier se allanaría a la demanda para reconocer a su hija.
Pero este proceso legal se vio abruptamente interrumpido con el asesinato de Javier el 15 de mayo de 2017, aquel mediodía de hace 8 años en que salió de las oficinas del semanario Ríodoce. Otro de los casos que el gran periodista dejó pendiente
Abandono oficial
Sariah tiene su RENAVI conforme a la ley, pero los funcionarios de estas dependencias siguen la misma línea de no resolver nada a favor de familiares directos.
“Ni a mi madre le resolvieron nada, a pesar de que Javier era uno de los sostenes económicos de ella”, explica Rafael.
Rafael tiene una voz parecida a la de Javier, dice que quizá es debido a que le llevaba apenas año y medio; en total fueron 9 hermanos y hermanas, pero ellos dos crecieron al mismo tiempo.
Fue Rafa, de hecho, narra, quien lo motivó para entrar de reportero en el canal local, pues Javier en ese tiempo se dedicaba a corregir planas en el mítico periódico El Diario.
En el canal de noticias fue donde lo vio forjarse como reportero, un profesionista concienzudo con su trabajo, empático con las personas a quienes entrevistaba.
Por el tiempo en que Javier comenzó a sentirse nervioso por la situación de violencia en Culiacán, fue que consiguió la casa donde vive Sariah.
“Nos tocó inaugurarla juntos, compró un pollo del Guayabo y nos venimos aquí, no había muebles ni nada, comimos en el piso”, dice Sariah.
Aquel fue el paraíso de padre e hija, el más humilde homenaje que no esperaba, de esas paredes que hablan de una historia que quiere ser contada, para explicar que la vida es precaria, pero llevadera si hay asideros con quien compartirnos.




























