La historia de El Tacuarinero, el tren que conectó Altata con Culiacán
La construcción del nuevo tren en Sinaloa ha despertado recuerdos de antiguos ferrocarriles que, más allá de conectar ciudades, marcaron épocas y transformaron la vida cotidiana
RUTH ELIZABETH MEZA PACHECO
¿Lo has escuchado nombrar alguna vez? Aquí te lo contamos.
Aquel día, el gobernador, acompañado por la Junta Patriótica de Culiacán, presenció el inicio de una historia que quedaría marcada en la memoria colectiva.
Un año después, en 1883, el tren que unía a Altata con Culiacán ya era una realidad: un puente de hierro y vapor entre comunidades.
Con los años, los pasajeros dieron paso a la mercancía: azúcar, carrotanques con mieles dulces, que partían desde el ingenio rumbo a Culiacán y a otros destinos del país.
¿Qué historias habrán de surgir con el nuevo tren? ¿Qué memorias construirán las próximas generaciones al recorrer sus rutas?

























