En física, la ley tercera de Newton es de que a cada acción corresponde una reacción de fuerza igual y opuesta y en política es lo mismo, toda mala acción tomada por un gobierno, obtiene una reacción en contra de quienes resultan afectados por tales decisiones.
Viene a colación lo anterior, ante las serias amenazas lanzadas por Donald Trump desde el inicio y antes de su campaña para presidente de su país, de tomar serias medidas que de hacerse efectivas, afectarían la soberanía de otros Estados de América y del mundo y pondría en riesgo la paz y la concordia entre iguales.
Los gobiernos de los países que se sienten amenazados con las bravatas de Trump, ya están tomando medidas precautorias y de defensa en lo político y en lo comercial, para enfrentar las consecuencias de las posibles acciones draconianas, medidas que afectarían incluso al mismo Estados Unidos, país al que el adinerado próximo presidente gringo pretende “hacer grande otra vez”.
Donald Trump ha dejado ver sus sueños de convertir a su país en una potencia invencible, poderosa, mayormente de lo que ya es, lástima que en sus pretensiones se asemeje a aquel campesino que le ofreció a Dios un buey en sacrificio para que mandara la lluvia que tanto necesitaba y cuando llovió, fue con el compadre y le pidió que sacrificara una res para agradecer a Dios la bendición recibida y cuando así sucedió, se dijo a si mismo “Hágase la voluntad de Dios, en los bueyes de mi compadre”.
Ojalá y el próximo inquilino de la Casa Blanca de EE.UU. recapacite en sus absurdas pretensiones de grandeza agrediendo a otros países y busque con ellos la colaboración para la solución de los problemas que les son comunes y entienda que para lograr una fuerza mayor, la fórmula más eficaz es la alianza y no la agresión.
Ya en otros tiempos hubo quien pretendió someter el mundo bajo el yugo de un gobierno infame, brutal y xenofóbico, pero la unión de fuerzas de los aspirantes a la libertad se lo impidieron y hoy solo queda el doloroso recuerdo de una triste página de la historia mundial.
En temas más amables, la visita del
Por ejemplo, Villarreal Anaya dio a entender que a los tres municipios conurbados les va a ir bien en los próximos años, con obras apoyadas por su gobierno y con el firme trabajo de su alcaldes.
Y también, su visita a Comapa Sur y la celebración ahí de la Ceremonia de los Honores Patrios, así como la firma de importantes proyectos hídricos, fue en realidad un franco espaldarazo, una demostración de confianza al gerente general de la empresa, Mtro. Francisco González Casanova y a su segundo de a bordo, Sergio Villarreal Brictson, pilares del buen funcionamiento de esa importante corporación hidráulica.
Ambos funcionarios demostraron en las horas más difíciles de la crisis de verano, tener el carácter y el temple para cumplir con éxito esa delicada responsabilidad.
P.D.- En este mundo traidor, según Campoamor, “nada es verdad, ni nada es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira” y como dijera Abraham Lincoln, “Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos, todo el tiempo”.