( Tercera Tradición)
La Semana Santa es una de las dos semanas en el año en las que se consume más alcohol, la otra es la del 25 al 31 de diciembre. ¿cuáles son las razones por lo que esto sucede? Sin duda la organización social propicia esta realidad. En primer lugar, la denominación de Semana Santa, es un concepto religioso en el cual se conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
Esto significa que todas las religiones Cristocéntricas, hacen un alto en sus rutinas ordinarias y destinan tiempo a los ritos de su congregación. En segundo lugar la estructura laboral de nuestro país otorga vacaciones a millones de trabajadores y empleados, esto ocasiona una fuerte movilidad humana a los sitios turísticos del país para descansar y divertirse con todo el entusiasmo y alegría que su condición les permite.
La mayor parte de las personas incluyen en su convivencia de entretenimiento y descanso: música, comida y alcohol. Esta trilogía inicia su trabajo con mucha alegría y camaradería, pero no siempre termina de la misma manera. Cuando los excesos se imponen a la tranquilidad y a la sana convivencia, sin duda aparecen los conflictos causados por las mentes alteradas por el alcohol y el descanso y el buen vivir se esfuman rápidamente.
Algunas personas que son consumidoras de alcohol desde mucho tiempo atrás, esperan esta semana con mucho interés porque ven en ella la oportunidad de consumir a su antojo, porque tendrán visitas de familiares que también consumen o porque irán a la playa con algunos amigos y hasta podrán dormir sobre la arena, bajo la luz de la luna. Hay muchas razones por las que un consumidor de alcohol consuetudinario se pierde en el alcohol en esta semana santa.
Algunos consumidores o sus familiares se dan cuenta con mucha claridad que se pasaron los límites de la tolerancia en el consumo y que necesita ayuda para poder parar de tomar antes de que suceda algo inevitable e irreversible.
Algunos consumidores que llegan al extremo de convertirse en enfermos alcohólicos, pensarán que ya no vale la pena intentar dejar de tomar y que así se va a morir, porque él sabe que la enfermedad del alcoholismo es incurable.
Cierto es que el alcoholismo es incurable, pero también es cierto que se puede detener y con fe y disciplina se puede llevar una vida normal y altamente productiva.
La comunidad de alcohólicos anónimos hace una cordial invitación a todas las personas que hayan llegado al abuso del consumo en esta semana o en cualquier momento, a que reorganicen su vida y hagan una planeación en donde no se incluya el alcohol para nada. Alcohólicos Anónimos los espera con los brazos abiertos. El programa de Los Doce Pasos de Recuperación de AA, ha dado resultados positivos durante casi noventa años en 186 países en donde tiene vigencia.
Pidan ayuda y se les dará. Marquen el 833 212 56 34, 833 105 59 95 o el 833 228 90 03.