¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
Cada mañana, durante el recorrido a nuestras diversas actividades, laborales, de oficina, escolares, etcétera, activamos la aplicación social de tránsito vehicular en tiempo real y navegación asistida por GPS (Waze o Maps) para que nos indique las condiciones de tráfico o la mejor ruta de acuerdo a nuestro destino, esperando ese camino alternativo para evadir el congestionamiento y mientras escuchamos las ofertas del día, esto no es ciencia ficción, es Inteligencia Artificial (IA).
La IA es un campo de la informática que busca crear sistemas capaces de realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, estas tareas pueden incluir el reconocimiento de voz, la toma de decisiones, la resolución de problemas, el aprendizaje y la comprensión del lenguaje natural, está diseñada para realizar tareas específicas, como asistentes virtuales (Siri, Alexa) o motores de recomendación (Netflix, YouTube).
Algunos usuarios consideran que pueden conversar con estos asistentes virtuales cuando le solicitan reproducir algunas melodías y el asistente les indica una lista de reproducción o porque un chatbots es capaz de interpretar las necesidades que plantean los clientes de un comercio o empresa y ofrecerles respuestas muy precisas, la IA funciona mediante el procesamiento de grandes cantidades de datos a través de algoritmos avanzados que imitan la forma en que los humanos aprenden, razonan y toman decisiones, estos sistemas analizan patrones en la información, los procesan y generan respuestas o predicciones basadas en su aprendizaje.
Los distintos asistentes virtuales de IA son extraordinarios en la generación de texto coherente y en la imitación de patrones conversacionales humanos, sin embargo, lo que hacen, como hemos visto, no es hablar, utilizan síntesis de voz para “hablar” en tiempo real, estas voces son cada vez más naturales gracias a avances en modelos de lenguaje y procesamiento de audio, tanto que, actualmente, la IA puede imitar tonos humanos con gran precisión, e incluso hay experimentos donde se recrean voces específicas, como de celebridades o personas fallecidas, con fines artísticos o comerciales.
Siendo especifico, si nos preguntamos ¿la IA tiene algo que decir? la respuesta es negativa ya que no cuenta con opiniones personales ni conciencia, únicamente procesa datos y responde basado en la información con la que cuenta, su “voz” es un reflejo de la información que maneja y de cómo fue diseñado para ser útil y claro.
Los consumidores de estos asistentes virtuales le asocian cualidades humanas a la IA asumiendo que devuelve construcciones lingüísticas correctas y adecuadas y que realmente estamos participando en un diálogo significativo, se trata del error de la simulación: confundir la apariencia de un fenómeno con su realidad sobreentendida, hablar no es solo producir frases gramaticalmente correctas, sino realizar un acto consciente con intención, contexto y consecuencias personales y sociales.
Por otro lado, el mercado de IA en México está en auge, según proyecciones recientes, se espera que alcance un valor de 450 millones de dólares en 2025, impulsado por sectores como la manufactura, las finanzas y los servicios públicos, esto refleja un aumento significativo desde los 98 millones de 2024, con empresas invirtiendo 2.4 veces más en herramientas de IA, incluyendo IA generativa, alrededor del 40% de las empresas mexicanas ya usan IA de alguna forma, y un 72% está experimentando con ella, según estudios de Lenovo e IDC.
Algunos ejemplos incluyen a Cemex, que usa IA para optimizar procesos, o startups como Nimblr con su Bot de salud Holly, sectores como atención al cliente (50%), ventas (36%) y automatización (33%) lideran esta adopción, nuestro país tiene fortalezas en formación técnica, en 2022, fue el país con más graduados de maestrías en ciencias de la computación en América Latina (2,670), y centros como el Tec de Monterrey o la UNAM destacan en investigación.
Junto con Brasil, México concentra el 95% de las patentes de IA en América Latina, y hay un ecosistema emprendedor en expansión: 362 empresas de IA en 2024, generando más de 11,000 empleos y atrayendo 500 millones de dólares en inversión, con todo esto, recordemos que la infraestructura digital es insuficiente y aunque el 93% de la población tiene cobertura 3G, la calidad de datos y la conectividad en zonas rurales son inestables, además, muchas empresas enfrentan datos desestructurados que dificultan entrenar modelos de IA efectivos.
Concluyendo, la IA puede hablar, gracias a tecnologías como el procesamiento de lenguaje natural (NLP) y la síntesis de voz, en nuestro país está avanzando rápido en el sector privado y académico, pero se encuentra frenada por la falta de coordinación gubernamental, infraestructura y personal capacitado, nos encontramos en una posición intermedia en América Latina: no lidera como Brasil o Colombia (50% de adopción empresarial), pero supera a Chile (39%), si se superan estos retos, podríamos dar un salto significativo a mediano plazo.