Paradigmas / El antiguo tinte que sigue dando color a la historia
La escena quedó grabada para siempre en la memoria colectiva. Edward Lewis (Richard Gere) espera impaciente. Y entonces aparece ella.
Aunque debo decir que no sé con certeza si aquella tela roja con la que fueron confeccionados esos vestidos provenía de la cochinilla.
Una práctica ancestral
La indumentaria roja obtenida de la cochinilla se refiere a textiles teñidos con carmín, un pigmento natural que se extrae del insecto Dactylopius coccus.
Este método de pigmentado es una práctica ancestral, especialmente en regiones de México y Perú, donde se originó y fue altamente valorado por su tono vibrante y duradero.
Entre los pueblos mesoamericanos, la grana era sumamente cotizada y se utilizaba para colorear una amplia diversidad de objetos: alimentos, plumas, madera, textiles, algodón, piedras, trajes y viviendas.
También se empleaba como tinta para códices, dejando constancia visual de la historia y el pensamiento indígena.
El extracto de cochinilla es, probablemente, el colorante natural con mejores características tecnológicas, aunque hoy se utiliza cada vez menos debido a su alto costo.
Sus aplicaciones, sin embargo, siguen siendo vastas:
— En la industria alimentaria, en mermeladas, yogures, helados y bebidas.
— En la cosmética, la textil y la farmacéutica.
Oaxaqueña ganó premio por preservación
El reconocimiento le fue otorgado por: “rescatar, enseñar y preservar el arte ancestral de la grana cochinilla, vinculando ciencia, tradición y comunidad”.
Catalina Yolanda, junto con su familia, ha dedicado su vida a mantener viva esta tradición milenaria que produce el valioso colorante natural conocido como el “oro rojo prehispánico”.

















