El cumpleaños del perro / Revisitando a Francisco Gabilondo Soler “Cri-Cri”
Inexactamente ubicado como autor de piezas infantiles, lo cierto es que Gabilondo Soler creó mundos musicalizados donde la fábula es, sin duda, el elemento principal de su producción.
Para penetrar al “mundo” de la fábula hay que ser congruente. Y Gabilondo Soler lo fue: se convirtió en parte de la fábula al trocarse en Cri- Cri, (francés de grillo es cri).
Las canciones-fábula de Cri-Cri son en verdad bellas, algunas excelsas como “El ropero”, sobre todo cuando dice: “Dame la muñequita/ de grandes ojos color de mar,/ deja que le pregunte/ a que jugaba con mi mamá”.
Por ello, Cri-Cri no es optimista en el final de “La patita”: “Cuando le pidan, contestará:/ ¡Coman mosquitos/ para cuac-cuac!”
¿Qué significaron las canciones de Cri-Cri para muchas generaciones de niños y sus papás y sus abuelos? La confirmación de que la imaginación sí existe…















