El desarrollo de la zona conurbada pende de un hilo
por José Luis León Hurtado
“Pende de un hilo” Es una expresión que utilizo para describir una situación en la que estamos en un estado de gran vulnerabilidad o riesgo.
En el contexto de los diques del Sistema Lagunario del Río Tamesí, es una forma de expresar la preocupación de que un colapso o fallas estructurales podrían tener consecuencias devastadoras para la población y el medio ambiente.
¿Qué significa en este contexto?
La actividad económica y de salud de las personas que viven en la zona podría estar en riesgo debido a pérdidas de agua dulce, descensos alarmantes en niveles y posible intrusión salina que genere contaminación del agua.
La economía local podría volver a sufrir graves daños debido a la interrupción de actividades como la pesca, la agricultura y la actividad industrial de PEMEX y petroquímicas.
El medio ambiente podría sufrir daños irreversibles debido a la liberación de aguas contaminadas o intrusión de agua salobre en los embalses y ecosistemas de agua dulce.
22 de marzo: Día Mundial del Agua
El agua es vida, es origen, es futuro.
Nuestro compromiso es claro: restaurar, proteger y devolver la vida al ecosistema que representa el Sistema Lagunario del Río Tamesí.
Pero este esfuerzo no puede hacerse en solitario.
Invito a la comunidad, autoridades, cámaras, academia y ciudadanía a sumarse a esta causa, porque cuidar el agua no es solo una responsabilidad ambiental… es un acto de amor por la vida.
Hoy sembramos conciencia, para cosechar futuro.
Mi reflexión y exhorto para su atención, a quien corresponda.

















